La Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) apuesta a transformar el conocimiento científico que se genera en universidades y centros de investigación en empresas en el marco de una estrategia orientada a fortalecer la ciencia, la tecnología y la innovación en Uruguay.

“Uruguay está apostando a construir industrias tecnológicas propias”, afirmó, en diálogo con la diaria, el presidente de la ANII, Álvaro Brunini, quien señaló que el objetivo es avanzar hacia sectores con mayor valor agregado y capacidad de proyectarse “desde Uruguay al mundo”.

En ese marco, la ANII prevé ejecutar 1.542 millones de pesos en 2026, lo que significa un aumento de 23% con respecto al año anterior, agregó. “A partir de la ley de presupuesto que comenzó a regir en 2026, se ha asegurado el presupuesto de la agencia con una perspectiva de mediano y largo plazo”, dijo Brunini.

Catalizadores de Emprendimientos

Brunini realizó estas declaraciones luego del lanzamiento del nuevo programa “Catalizadores de Emprendimientos”, impulsado en conjunto con la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE), que busca fomentar la generación de emprendimientos de base científico-tecnológica en todo el país.

Brunini señaló que parte de ese esfuerzo estará enfocado en impulsar emprendimientos de base científico-tecnológica y generar “más puentes” entre el conocimiento que se produce en universidades y centros de investigación y el sector productivo.

“Lo que buscamos con el lanzamiento de este programa es incentivar la generación de empresas de base científico-tecnológica. Es parte de las diversas medidas, lanzamiento de herramientas o cambios que estamos adoptando para apoyar a la generación de ciencia, tecnología e innovación”, agregó.

La convocatoria financiará 15 proyectos de hasta 300.000 pesos presentados por incubadoras, universidades, centros de emprendimiento e instituciones vinculadas al ecosistema innovador.

Según explicó Brunini, el programa busca fortalecer la cultura emprendedora vinculada a la ciencia y reducir la brecha entre la generación de conocimiento y su llegada al mercado.

Brunini adelantó que durante el segundo semestre del año la ANII lanzará otro instrumento orientado al financiamiento directo de emprendimientos de este tipo. “Intentamos ofrecer herramientas de financiamiento para todo el ciclo de vida de los emprendedores, así como impulsar medidas que acerquen la academia con el sector privado”, agregó.

Desafíos

Por otro lado, Brunini indicó además que el reto que enfrenta el país no pasa únicamente por aumentar el financiamiento público, sino también por mejorar la articulación entre actores del ecosistema emprendedor, académico y productivo. “Hoy el desafío en materia de emprendimientos no es tanto de financiamiento público, sino de lograr trabajar con los actores del ecosistema de forma de generar sinergias”, afirmó.

Consultado sobre los sectores con mayor potencial para transformar la matriz productiva uruguaya, Brunini mencionó áreas como agroindustria inteligente, ciencias de la vida, logística, industrias creativas, turismo, tecnologías de la información y servicios intensivos en conocimiento.

“Uruguay tiene una oportunidad muy importante de transformar su matriz productiva apoyándose en sectores donde ya existen capacidades científicas, tecnológicas y empresariales consolidadas. Tenemos que seguir apostando por fortalecer la formación de sus recursos humanos, la investigación y la conexión entre la academia y las empresas. Eso lo vemos como transversal a todos estos sectores de actividad”, agregó.

En ese sentido, destacó que el país viene desarrollando una hoja de ruta en el marco de Uruguay Innova, que incluye iniciativas como el Fondo Ida Holz, programas de valorización del conocimiento y la creación de un Centro de Inteligencia Artificial e Innovación Pública.

“Esta convocatoria [la de Catalizadores de Emprendimientos] es una expresión concreta de esa estrategia. Tanto la ANII como ANDE buscan fortalecer la conexión entre ciencia, innovación y desarrollo productivo, promoviendo que el conocimiento que hoy se genera en universidades, centros de investigación y laboratorios pueda transformarse en emprendimientos, empresas y soluciones con impacto para el país”, destacó.

El objetivo es “avanzar hacia industrias innovadoras, con mayor valor agregado y capacidad de proyectarse desde Uruguay al mundo, consolidando áreas en las que el país ya ha desarrollado capacidades, como software, biotecnología y ciencias de la vida en términos más generales”, concluyó.