Mientras la exploración espacial suele asociarse con cohetes y misiones a la Luna o Marte, Uruguay apuesta a desarrollar otro segmento de esta industria: el uso de tecnologías satelitales y la ciencia de datos geoespaciales para resolver problemas concretos del territorio como pueden ser monitorear cultivos, detectar sequías y gestionar incendios forestales.
Con ese objetivo, la Universidad Tecnológica (UTEC) recibió en los últimos días en su sede de Minas a integrantes de la Stanford Student Space Initiative, una de las organizaciones estudiantiles de ingeniería espacial más importantes de Estados Unidos y vinculada a proyectos desarrollados junto a la NASA.
Según explicó en diálogo con la diaria Ernesto Pecoits, doctor en geomicrobiología y geoquímica, docente de UTEC y uno de los impulsores de la iniciativa, la visita responde a una estrategia que la universidad viene desarrollando desde hace varios años.
“UTEC viene trabajando desde hace varios años en temáticas vinculadas al espacio. En ese contexto, uno de los objetivos de la universidad es crear espacios donde los jóvenes puedan involucrarse en estas áreas de conocimiento y tecnología”, señaló.
La iniciativa forma parte del proyecto “Fortaleciendo el Ecosistema Espacial entre Uruguay y Estados Unidos”, una iniciativa impulsada por la Embajada de Estados Unidos y ejecutada por UTEC a través del Departamento de Sostenibilidad Ambiental y el hub de Investigaciones Espaciales.
La colaboración surgió a partir de los vínculos académicos que la universidad ha construido con centros de investigación internacionales y organizaciones vinculadas al sector espacial.
¿Por qué Minas?
La elección de Minas no fue casual, señaló Pecoits, remarcando que responde, por un lado, al objetivo institucional de descentralizar las oportunidades de formación científica y tecnológica y, por otro, al desarrollo que UTEC viene impulsando en Lavalleja en materia de capacidades geoespaciales, ambientales y tecnológicas.
“La universidad tiene una fuerte vocación de descentralización territorial y entiende que las oportunidades vinculadas a la ciencia, la tecnología y la innovación deben llegar a todo el país. Esta actividad también se enmarca en una estrategia de mediano y largo plazo orientada a fortalecer la formación de capital humano en áreas vinculadas a la observación de la Tierra, los datos geoespaciales y las tecnologías espaciales aplicadas”, afirmó.
En ese marco, el Instituto Tecnológico Regional Este incorporará a partir de 2027 dos nuevas propuestas académicas: la Tecnicatura en Geoprocesamiento y una Especialización en Ciencia de Datos Geoespaciales.
Según Pecoits, ambas carreras contribuirán a formar profesionales para un mercado que demanda cada vez más especialistas en análisis de datos satelitales, observación de la Tierra y tecnologías espaciales.
“La visita de la delegación de Stanford constituye una oportunidad para inspirar a los futuros estudiantes de estas áreas, fortalecer redes de colaboración internacional y posicionar a Uruguay dentro de las tendencias globales asociadas a la observación de la Tierra, la ciencia de datos geoespaciales y las aplicaciones espaciales para el desarrollo sostenible”, sostuvo.
Un sector espacial distinto al que imaginamos
Para Pecoits, hablar del sector espacial en Uruguay no implica pensar únicamente en lanzamientos de cohetes o en la exploración espacial tradicional. “Estamos hablando de un conjunto de tecnologías y capacidades vinculadas a la observación de la Tierra mediante satélites, el monitoreo ambiental, la gestión de recursos naturales, las telecomunicaciones, la agricultura de precisión, la meteorología, la navegación, la ciencia de datos geoespaciales y el desarrollo de aplicaciones basadas en información espacial”, explicó.
Asimismo, agregó que en los últimos años comenzaron a surgir empresas tecnológicas, grupos académicos e iniciativas públicas que utilizan información satelital para resolver problemas concretos del país.
Un ecosistema pequeño, pero conectado
Consultado sobre la situación de Uruguay frente a otros países de la región, Pecoits reconoció que el país todavía está lejos de potencias espaciales latinoamericanas como Brasil, Argentina o México.
“Uruguay no posee todavía el tamaño ni la trayectoria espacial de países como Brasil, Argentina o México, que cuentan con agencias espaciales consolidadas y programas satelitales propios de larga data”, señaló.
No obstante, dijo que existen “oportunidades muy interesantes para posicionarse en áreas vinculadas a la observación de la Tierra, la analítica geoespacial, la ciencia de datos, la inteligencia artificial aplicada a información georreferenciada y el monitoreo ambiental. La escala del país también permite articular rápidamente actores públicos, privados y académicos para desarrollar iniciativas innovadoras”, afirmó.
Entre las fortalezas del ecosistema uruguayo, destacó “la alta calidad de los recursos humanos, la estabilidad institucional del país, la capacidad de articulación entre academia, sector público y empresas y una creciente cultura de innovación tecnológica”. Mencionó como desafíos la limitada cantidad de especialistas, la necesidad de ampliar la formación específica, la fragmentación de algunas iniciativas y la necesidad de aumentar las inversiones sostenidas en investigación, desarrollo e innovación.
Del monitoreo ambiental al picudo rojo
Actualmente, la UTEC desarrolla múltiples proyectos vinculados al uso de tecnologías espaciales. Entre ellos se encuentran el monitoreo ambiental mediante imágenes satelitales, la gestión del agua, el estudio del impacto del cambio climático y el análisis territorial. Además, es responsable del manejo del sistema satelital donado por China al Gobierno de Uruguay, que consiste en una antena que captura imágenes.
También desarrolla programas STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) para estudiantes que incluyen el diseño de cohetes, globos de alta altitud y cubesats, trabaja con inteligencia artificial para la detección temprana de plagas como el picudo rojo y colabora con empresas internacionales en la instalación de infraestructura para el lanzamiento de globos estratosféricos destinados a la captura de datos científicos.
“Existen además proyectos vinculados a la observación de la Tierra, el monitoreo de sequías, la gestión de recursos hídricos, la agricultura de precisión, la evaluación de impactos del cambio climático y la generación de capacidades geoespaciales aplicadas a distintos sectores productivos y ambientales. Estas iniciativas combinan el uso de datos satelitales, modelos analíticos y herramientas de ciencia de datos para la resolución de problemas concretos del territorio”, explicó.
Una oportunidad para diversificar la economía
Pecoits consideró que el desarrollo de capacidades espaciales puede convertirse en una nueva oportunidad económica para Uruguay, sobre todo porque “muchas de las actividades cotidianas sostienen la economía y la gestión pública dependen cada vez más de información proveniente del espacio”.
El experto destacó entre dichas actividades la observación satelital que permite monitorear cultivos, detectar sequías, evaluar recursos hídricos, gestionar incendios forestales y mejorar la respuesta ante emergencias.
“En un país fuertemente dependiente de los recursos naturales y vulnerable a fenómenos climáticos extremos, estas herramientas tienen un valor estratégico creciente. Además, la economía espacial global viene creciendo sostenidamente y ya supera ampliamente los cientos de miles de millones de dólares anuales”, indicó.
Aunque reconoció que el país difícilmente compita en la fabricación masiva de satélites o lanzadores, afirmó que existen “oportunidades concretas” en segmentos como el software, la ciencia de datos, la inteligencia artificial, el procesamiento de información geoespacial, los servicios ambientales, el monitoreo remoto y el desarrollo de aplicaciones basadas en datos satelitales.
“La combinación de talento humano, capacidades tecnológicas y experiencia en sectores como las tecnologías de la información, la agroindustria y la sostenibilidad ambiental posiciona al país para participar activamente en estas cadenas de valor emergentes”, concluyó.