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Foto: ORT

Una uruguaya llegó a la final de un concurso regional de programación desde el asiento trasero de un auto

Una estudiante de sistemas de la Universidad ORT es la única uruguaya entre las diez finalistas de Codificadas, un concurso que reunió a unas 12.000 participantes de Latinoamérica. En octubre viajará a Lima para disputar la final.

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Ana Vázquez, estudiante de la Licenciatura en Sistemas de la Universidad ORT, viajará en octubre a Lima para competir en la final de Codificadas, un concurso regional de programación que este año reunió a unas 12.000 participantes de Latinoamérica. Es la única uruguaya que llegó a las diez mejores.

Su llegada a la competencia fue casi casual. Una profesora de programación le comentó sobre el concurso y algunas compañeras también le contaron que iban a inscribirse. A Vázquez le interesaban desde hacía tiempo las competencias de programación, pero nunca había tenido la oportunidad de participar.

“Siempre quise participar en un concurso y no se me había dado. Cuando vi que tenía esta chance, me anoté”, contó en diálogo con la diaria. Al principio, no pensaba que podía llegar demasiado lejos. “No me había mentalizado para ganar”, dijo. Su participación, además, estuvo marcada por una situación poco habitual: cuando comenzó la prueba, estaba en la casa de su hermana, en Maldonado, pero tenía previsto regresar a Montevideo con su familia antes de que terminara la competencia.

“No me había reservado el espacio para el concurso. Estaba en lo de mi hermana en Maldonado, y una hora después de que comencé el concurso, que fue de cuatro horas, teníamos que volver en el auto hasta Montevideo con mi familia. La mayor parte del concurso la hice con la computadora en la parte de atrás del auto”, relató.

La clasificación se realizó de forma remota y duró cuatro horas. Las participantes debían resolver cinco problemas de programación y podían enviar nuevas soluciones para intentar mejorar sus resultados. Tres de los ejercicios tenían una solución definida, mientras que los otros dos planteaban problemas NP-hard (un tipo de desafío computacional especialmente complejo), en los que el objetivo era acercarse lo máximo posible a una solución óptima.

Más que avanzar de forma lineal por los ejercicios, Vázquez decidió administrar el tiempo y concentrarse especialmente en aquellos problemas en los que veía mayores posibilidades de diferenciarse. Esa estrategia, combinada con sus conocimientos técnicos, le permitió avanzar hasta la instancia final.

Codificadas es una iniciativa regional de la multinacional Tata Consultancy Services (TCS) que busca promover el talento femenino y ampliar la participación de las mujeres en el área STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas). Este año, la competencia incorporó herramientas de inteligencia artificial, que las participantes podían utilizar durante la prueba.

Estrategia antes que velocidad

Para Vázquez, una de las claves de la competencia estuvo en decidir en qué problemas convenía invertir más tiempo. Más allá de los conocimientos técnicos, dijo que suele pensar los problemas desde una perspectiva estratégica y buscar la forma más eficiente de resolverlos.

Uno de los problemas había obtenido un puntaje particularmente bajo entre las participantes. Vázquez decidió dedicarle más energía porque consideró que allí podía encontrar una oportunidad para diferenciarse.

La competencia también incorporó una dimensión que ya forma parte del trabajo cotidiano de muchos programadores: la inteligencia artificial. El uso de estas herramientas estaba permitido y Vázquez las utilizó como parte de su estrategia durante la prueba.

Pero para la estudiante, utilizar IA no significa delegar la resolución de un problema. Durante la competencia, algunas de las respuestas generadas con estas herramientas tuvieron errores que debió identificar y corregir.

Su conclusión es que el desafío está en aprender a aprovechar esas herramientas sin perder la capacidad de comprender lo que hacen.

“Siento que ocupa un rol de facilitar, agilizar y lograr más, y de mejor calidad, con una misma persona, sin aumentar el esfuerzo. Manteniendo el mismo esfuerzo, se pueden hacer más cosas”, sostuvo.

La final

La final se disputará en Lima los días 3, 4 y 5 de octubre. Vázquez competirá presencialmente con las otras nueve finalistas. La estudiante reconoce que varias de ellas tienen más experiencia en competencias de programación.

“La verdad que me comentaron que las otras participantes están muy preparadas también, incluso varias ya compiten desde hace años”, señaló.

Por eso, llega a la final con una expectativa centrada más en la experiencia que en el resultado. “Voy a ir a dar lo mejor de mí. Para mí, ya es un honor haber llegado a esta etapa. No voy con la expectativa de ganar, sino de vivir una experiencia que me parece que está buenísima”, concluyó.

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