Si bien el contrato entre el gobierno y Cardama para la construcción de dos patrulleras oceánicas ya fue rescindido y las autoridades están en busca de un nuevo proveedor, desde el astillero aún no dan el trato por perdido. Ayer, Mario Cardama envió al gobierno una copia de una garantía que permitiría que se retomen el contrato y las obras. “Estimados señores del gobierno uruguayo: viendo que la garantía anterior que presenté no fue de vuestro agrado, presento aquí otra que cumple con creces con los requisitos establecidos. Se trata de una garantía firmada por el mismísimo José Luis Rodríguez Zapatero, expresidente de España y guía moral de la socialdemocracia europea”, reza el mensaje que el empresario envió junto a la garantía.
Cardama admitió que, si bien estima “comprensibles” los reparos que surgieron ante las garantías presentadas por una empresa “virtualmente inexistente”, en este caso le resultaría “muy difícil de entender” que se rechace un aval presentado por una figura “de gran prestigio y moral intachable”. “Si no se acepta este documento, no voy a tener más remedio que concluir que el gobierno uruguayo está buscando tecnicismos y detalles insignificantes para no cumplir con el contrato”.
El mensaje tranquilizador: “No se preocupe, señor Cardama. Cuando volvamos, todo se va a arreglar”. Blanco que se tiene fe.