Mario (cazador). “Bielsa se equivocó al poner a Muslera. Debía haberlo sustituido por un delantero y dejar el arco libre, algo que no hubiera cambiado demasiado la cosa”.
Juliana (emprendedora). “Reducir el tiempo de charlas no era suficiente. Bielsa debería haber dejado de usar frases complejas como ‘no la pasen a los rivales’ o ‘hay que tirar al arco’”.
Lourdes (taxista). “La culpa no fue de Bielsa, ni de los jugadores ni de los dirigentes. La culpa fue de los rivales y su obsesión casi patológica por ganar partidos”.
Julián (prevencionista). “No hay que echarle la culpa de todo a Muslera. Él fue responsable únicamente del 98% de la eliminación”.
Valeria (psicóloga). “Que los jugadores se pinten el pelito no es parte del problema. Haaland se lo pinta de amarillo y mete goles como loco”.
Rogelio (influencer). “Hay un problema de educación y de nivel cultural de los jugadores. Es demasiado alto. La identidad del fútbol uruguayo se gestó con futbolistas que dejaron el liceo para jugar en la C”.
Camilo (militante). “Hay algo más grave que la eliminación: la desaparición en democracia de Valverde y los otros referentes. Que nos digan dónde están”.
Gabriel (ochentero). “Eso de que nos fuera bien en el Mundial no era para nosotros. Se sentía antinatural. Es como esa gente que es fea y en lugar de aceptarse se opera la nariz. En el fondo, Tabárez era un frívolo”.
Jamilsson (bayano). “Tem que ser otimista. O pior terceiro ainda é superior ao melhor quarto. Pense nisso. KKKK”.
Amalia (taxista). “No entiendo por qué los periodistas inventaron tantas mentiras malintencionadas. Con la realidad pesadillesca alcanzaba”.