La superpotencia celebra mañana sus 250 años como nación independiente. El 4 de julio de 1776, los llamados “padres fundadores” firmaron la declaración de independencia del Reino de Inglaterra. En esta ocasión, los festejos no solo son importantes debido a que marcan el cuarto de milenio de Estados Unidos, sino porque pueden ser los últimos en esa fecha. En efecto, el presidente Donald Trump planea decretar como nueva fecha patria el 14 de junio, el día de su cumpleaños. “Creo que mi presidencia está siendo una refundación de Estados Unidos. No solo lo estoy haciendo más grande, sino también diferente a como era antes. No me parece exagerado que empecemos a festejar su cumpleaños el mismo día que se festeja el mío”, declaró el mandatario en una conferencia de prensa.
Pero Trump no quiere cambiar solamente la fecha de independencia, sino también los festejos tradicionales. “Eso de los fuegos artificiales es muy hermoso, pero no deja de ser una cosa de señoritas. Si queremos que el mundo nos respete, debemos empezar a festejar con disparos de armas reales, al cielo más que nada, pero también en horizontal en las zonas con más inmigrantes”.
Otro proyecto: “Si la inflación sigue aumentando, no voy a tener más remedio que imprimir billetes de 500 dólares con mi cara”. Donald Trump, megalómano no, lo siguiente.
