Justicia Delitos

Armas incautadas. (archivo, octubre de 2026)

Foto: Ignacio Dotti

Las denuncias por delitos relacionados con armas de fuego se cuadruplicaron desde 2013

Solo 20% de las armas incautadas en homicidios tienen la información necesaria para ser rastreadas.

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El año pasado, 68,1% de los homicidios se cometieron con armas de fuego, un porcentaje que es elevado y que se ha mantenido en guarismos altos en la última década. El dato fue recogido por un informe elaborado por el Área de Estadística y Criminología Aplicada del Ministerio del Interior con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

La presencia de las armas de fuego en los homicidios y en delitos asociados a su uso ha ido en aumento desde 2014. “Entre 2014 y 2024, los fallecidos por lesiones provocadas con armas de fuego aumentaron un 20,5%, los homicidios cometidos con armas de fuego crecieron más de un 60% y los delitos asociados a su uso se incrementaron en más de un 300%”, se señala en el informe.

El informe muestra que Montevideo es el departamento donde se concentra la mayor cantidad de homicidios con armas de fuego. Entre 2023 y 2025, la capital registró una tasa promedio anual de 12,3 homicidios con armas de fuego cada 100.000 habitantes, la más alta del país; le siguió Durazno, con 10,7, mientras que el promedio nacional para ese período fue de siete cada 100.000 habitantes.

Las denuncias por delitos directamente relacionados con armas de fuego pasaron de 444 en 2013 a 1.909 en 2025, lo que representa un “aumento superior al 300% en cifras absolutas y una tasa casi cuatro veces mayor”.

Dentro de esa categoría se incluyen conductas como los disparos con armas de fuego, la tenencia y el porte ilegal, y el tráfico o la receptación de armamento. Los disparos aumentaron 224% entre 2013 y 2025, al pasar de 340 a 1.101 casos. Al mismo tiempo, se duplicaron los delitos vinculados con la tenencia y el porte ilegal entre 2015 y 2019, y los delitos vinculados al tráfico interno e internacional de armas y municiones se mantienen entre 47 y 190 casos por año desde 2020.

Armas incautadas

El informe muestra que actualmente hay 619.000 armas legalmente registradas, eso implica unas 18 armas por cada 100 habitantes, lo que convierte a Uruguay en uno de los países más armados de América Latina y el Caribe.

El informe muestra que las incautaciones de armas han ido en aumento entre 2013 y 2025. En total, se incautaron 42.772 armas de fuego en ese período. “De estas, el 68,4% eran armas cortas, el 26,3% armas largas y únicamente el 0,4% armas automáticas”, se detalló.

El estudio intentó determinar cuántas de las armas de fuego que se utilizaron en homicidios estaban registradas legalmente en el país. Sin embargo, se señaló que eso depende, en buena medida, de que “el arma incautada conserve su número de serie legible”, algo que “en la mayoría de los casos no ocurre”.

De las armas incautadas en escenas de homicidios en 2024, “únicamente 54 (21,3% del total) disponían de la información necesaria para su cotejo en el Registro Nacional de Armas. De estas, 45 se encontraban debidamente registradas, lo que representa el 83,3% de las armas con el número de serie intacto y el 17,7% del total incautado”.

Hurto de armas

En Uruguay se robaban entre 1.400 y 1.700 armas legales por año, según la información detallada en el informe entre 2013 y 2019. Sin embargo, desde 2020 se empezó a registrar una baja que se ha mantenido y que alcanzó, por ejemplo, en 2025, el registro más bajo históricamente, con 654 armas hurtadas.

Entre 2013 y 2025 se hurtaron 15.558 armas de fuego; más de la mitad, 58,2%, eran armas cortas y 37,8% armas largas. “La predominancia de armas cortas es consistente con la composición del arsenal civil, donde este tipo de armas es mayoritario, pero quizás también con las necesidades de la criminalidad, que privilegia armas fácilmente portables para su uso en contextos de violencia urbana e interpersonal”, se apuntó.

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