El padre de Jonathan Correa, el adolescente de 15 años asesinado a golpes en marzo de este año, fue condenado a 20 años de prisión por el crimen y sus antecedentes por reiterados delitos de violencia doméstica. El cuerpo del joven fue encontrado por la Policía durante la madrugada del 6 de marzo de este año en una cañada del barrio Flor de Maroñas.
La investigación, a cargo de la Fiscalía de Homicidios de primer turno, encabezada por Sabrina Flores, determinó que su padre lo golpeó hasta provocarle la muerte y luego trasladó el cuerpo hasta la cañada, donde fue encontrado posteriormente por la Policía. Previo al asesinato, se supo que la UTU del barrio al que acudía Jonathan había hecho una denuncia en 2025 para alertar sobre la violencia doméstica que sufría, y que también su madre había hecho denuncias previas al hombre.
Tras el asesinato de Jonathan, el Ministerio del Interior realizó una investigación administrativa que constató errores en el registro de una denuncia y fallas en el seguimiento del caso. Por otra parte, en la audiencia, la Fiscalía contó con diversos testimonios de allegados y vecinos sobre las agresiones que el joven y su madre sufrían, entre las cuales estaban las amenazas de muerte.
La Institución Nacional de Derechos Humanos inició una investigación de oficio y su directora Jimena Fernández consideró que hubo fallas de distintos organismos estatales en la respuesta a la violencia sufrida por el adolescente y su entorno.
