El juez en lo penal de 39º turno, Óscar Pereyra, imputó por homicidio al hombre de 30 años que en la tarde del lunes apuñaló a un delivery de 62 años durante una discusión de tránsito en el centro. La víctima, de origen venezolano, hacía cuatro años que trabajaba para Pedidos Ya y era un referente entre los trabajadores de la empresa.
La fiscal de Homicidios de tercer turno, Andrea Mastraioni había pedido la formalización del proceso por un delito de homicidio, que fue aceptado por el juez a título de dolo eventual, lo que implica que el homicidio era una de las posibles consecuencias de la agresión, pero no el fin buscado.
Como medida cautelar, se dispuso la prisión preventiva por 100 días mientras continúa la investigación. Si bien la defensa del hombre planteó la posibilidad de que siguiera el proceso en prisión domiciliaria, tomando en cuenta su condición de primario, el juez resolvió que era necesaria la prisión preventiva para proteger el proceso, teniendo en cuenta que se fugó del lugar luego del ataque.
Otro de los puntos que pesaron en la discusión de la medida cautelar es que el hombre declaró que apuñaló al trabajador con un destornillador, pero la declaración se contrapone con la autopsia que detectó el uso de un arma blanca, que aún no pudo ser hallada. Además, el hombre se cambió de ropa durante el trayecto e hizo una denuncia en la seccional, en la que afirmó haber sido agredido por el repartidor, por lo que el juez Pereira consideró que podía estar en riesgo la investigación si permanecía en libertad.
En la causa hay cinco testigos del hecho, ocurrido en la esquina de Colonia y Cuareim, que también podrían ser amenazados por el imputado. Por otra parte, la fiscalía analiza pedir la imputación de la pareja del conductor, que viajaba en el asiento del acompañante cuando ocurrió el crimen.