Dos mujeres, una que representa a la libertad y la otra a la justicia, apoyan sus manos sobre los hombros de una silueta translúcida que simboliza a una persona detenida desaparecida durante el terrorismo de Estado en Uruguay; las tres figuras están de pie, sobre pilares que emergen de una fuente. Así es la escultura Presentes, creada por el artista Héctor Yuyo Pecoy, que se inauguró en Piriápolis el domingo 30, Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas.
Cientos de vecinos, representantes de colectivos nacionales de derechos humanos y autoridades rodearon la obra instalada en un predio municipal comprendido entre la Casa de la Cultura y la piscina municipal de Piriápolis. Bajo un sol intenso, en una de las mañanas más cálidas de este invierno, siguieron los discursos que tuvieron un eje común: el arte como un puente entre la sociedad y las instituciones para construir memoria y reflexionar sobre la defensa de los Derechos Humanos (DDHH).
La escultura tiene la particularidad de que se logró con recursos aportados por la comunidad del balneario, tras un proceso de cuatro años liderado por el colectivo Vecinos y Vecinas por la Memoria con apoyo de otras organizaciones de DDHH como Crysol, Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos y ¿Dónde Están? París, además de AEBU.
El arte como agente transformador
Ana María Etchessarry, vocera de Vecinos y Vecinas por la Memoria, destacó en su discurso la importancia de “la defensa permanente de los DDHH en todas sus dimensiones” y consideró que la escultura contribuirá a “afirmar la política de Estado” en la temática.
“Los posibles avances en pos de la verdad y la justicia implican procesos complejos y articulados entre el Estado y la sociedad civil; esto requiere un diálogo permanente y es el sustento del ejercicio de la vida cívica y democrática de toda nación”, dijo.
Tras remarcar que el pasado está “ligado al presente y al futuro de los pueblos” y que debe “mirar al futuro positivamente, con verdad y justicia”, para que nunca más haya víctimas del terrorismo de Estado, valoró la “capacidad simbólica, estética y educativa” de las manifestaciones artísticas, en su calidad de “agentes de transformación sociocultural y compromiso ético y cívico”.
“El arte permite denunciar injusticias y trasmutar en belleza los dolores y aportar a la comunidad una reflexión profunda e integral a través de diferentes propuestas”, celebró Etchessarry, bastante antes de las intervenciones musicales que cerraron la jornada.
En este caso, fue el escultor y docente de Bellas Artes Yuyo Pecoy quien propuso la escultura al colectivo, que luego tuvo el asesoramiento técnico del arquitecto Diego Camacho en la ejecución y emplazamiento de la obra. Pecoy, quien esculpió Presentes junto con Carlos Pellerrey y Carlos Guimaraes, optó por seguir el acto inaugural como uno más del público en lugar de ubicarse junto a los discursantes, a un lado de su creación.
Grisoni: “La memoria que no incomoda no sirve”
Gastón Grisoni, presidente de Crysol, manifestó a su turno que “la democracia se defiende todos los días” y que la comunidad debe “estar en la primera fila para hacerlo”. En esa línea, deseó que la escultura sea un punto de encuentro y disparador de acciones por verdad y justicia sobre las víctimas del terrorismo de Estado.
“Que vengan las escuelas, que se hagan actos, que se discuta y que moleste, porque si no molesta, no sirve: la memoria que no incomoda es decoración”, expresó.
Después, abogó por que “todos los responsables sigan siendo juzgados y condenados con todas las garantías del debido proceso, como hasta ahora”. “Ni beneficio indebido, ni libertad anticipada ni prisión domiciliaria”, reclamó, aplaudido por el público.
Zaffaroni: “El camino no es otro que el colectivo”
Al hablar en representación de Madres y Familiares, Elena Zaffaroni destacó el “empeño y la determinación” de la comunidad que pautaron el largo proceso que, con apoyo institucional, concluyó en la inauguración de la escultura. Entonces interpretó la gesta del colectivo piriapolense como “una inspiración” para impulsar la construcción de memoria en espacios públicos.
Más adelante, advirtió que “la impunidad y las prácticas autoritarias siguen enquistadas en la sociedad” y opinó que “corresponde a las generaciones de hoy cuestionarlas y buscarles salidas”. “La causa dejó de ser nuestra; es de todos, porque todos fuimos víctimas del terrorismo de Estado y debemos desmantelar hasta el último de sus vestigios”, añadió.
Luego reiteró su demanda, a los tres poderes del Estado, de “un accionar proactivo que busque la definitiva subordinación de las Fuerzas Armadas al poder civil, tal como lo manda nuestra Constitución”. Una salva de aplausos interrumpió el discurso, que retomó pidiendo que “entreguen la información de todo lo que sucedió con las personas desaparecidas”.
A juicio de Zaffaroni, “ese es el paso que falta para generar caminos que todavía Uruguay no ha iniciado”, aunque valoró que “se avanzó” en verdad, en justicia y en un involucramiento social atravesado por diferentes generaciones, creencias y opciones partidarias. “El ejemplo de Piriápolis ilustra que el camino no es otro que el colectivo”, concluyó.
Céspedes: “Que esta lucha no decaiga jamás”
El director de Cultura y Turismo del Municipio de Piriápolis, Jorge Céspedes, habló en nombre del gobierno local, aunque recordó que fue director general de Cultura de la IDM durante los últimos dos gobiernos del nacionalista Enrique Antía y que, desde ese lugar, intervino con informes favorables a la instalación de la escultura en el balneario.
“La obra revela cómo los pueblos mantienen esa rebeldía sana, permanente, de compromiso y de construcción de su memoria”, consideró, para reflexionar sobre el Día Internacional de las Víctimas de Detención Forzada y afirmar que “América Latina aun hoy, con sus grandes desequilibrios, no ha logrado encontrar el camino de la verdad y la justicia”.
“El pasaje del tiempo es un mecanismo para agigantar el dolor cuando ese dolor no tiene respuesta”, por lo cual opinó que cada uno debe ser “un engranaje imprescindible para unir” la generación anterior con la siguiente en busca de esa respuesta.
“No basta reunirnos acá ni bastan las acciones del 20 de Mayo: es un compromiso de todos los días y cada uno es protagonista de esa lucha desde el lugar en que la vida lo tiene presente hoy”, concluyó el director.