Una delegación del Centro de Estudiantes de Profesorado y Educación Social (Cepes) del Centro Regional de Profesores (CERP) del Este solicitó al presidente de la Administración Nacional de Educación Pública, Pablo Caggiani, una “mesa de diálogo” para incidir en el plan de titulación para docentes en ejercicio de la educación media, que se está diseñando en la órbita del Consejo Directivo Central (Codicen).
Los estudiantes aprovecharon que Caggiani estuvo en Piriápolis el jueves 27 para presentar el anteproyecto de un nuevo liceo en el balneario, y le entregaron en mano una nota con la petición, en el marco de un conflicto que ya lleva un mes y que implica la ocupación de centros regionales de distintos departamentos, incluido el de Maldonado.
Camila Gómez, integrante del Cepes en Maldonado, dijo a la diaria que reclaman ser “partícipes reales del debate”. Aunque el Consejo de Formación en Educación (CFE) convocó a los centros de estudiantes de todo el país a “un espacio de participación”, la reunión realizada por Zoom el martes 18 no conformó. “Se nos invitó a leer el plan, que ya sabemos de qué trata. El presidente del CFE, Walter Fernández Val, se fue a la mitad de la reunión y no fue una conversación realmente, porque a los estudiantes que querían hablar se los interrumpía”, cuestionó Gómez. Desde entonces “no hubo más información ni comunicación”, agregó. Mientras tanto, el CERP del Este continúa ocupado, según se resolvió en asamblea de ese día.
Por “instancias reales de intercambio productivo”
“El planteo no es en desmérito ni contra quienes ya trabajan dentro del sistema educativo del país ni [para] fomentar su precarización”, puntualizaron los estudiantes en la carta que entregaron a Caggiani, a la que accedió la diaria. “Es acerca de la significación que conlleva formarse para ser docente y qué condiciones didácticas, pedagógicas y de orden deben ser garantizadas y, además, exigibles para que una persona acceda a obtener un título de formación docente en un marco de calidad”, agrega.
Luego plantean diversas interrogantes sobre las vías de titulación propuestas: “¿Cómo se determina que una experiencia laboral equivale a créditos de formación docente? y ¿por qué se validará entregarle un título a una persona que no culminó su formación?”. A juicio de los estudiantes, del modo que está planteado, “se precariza la carrera con decisiones desvinculantes sin reparar en aspectos que desvalorizan la formación” que miles transitan durante años.
Tras considerar que tales preguntas “no son menores ni caprichosas, sino que remiten a una distinción conceptual central en la pedagogía contemporánea”, citan al pedagogo francés Gilles Ferry, quien en sus estudios sostiene que “formarse no equivale a acumular experiencia ni a recibir información: es un trabajo que el propio sujeto realiza sobre sí mismo y requiere de espacios de reflexión, análisis de la práctica y confrontación con marcos teóricos que hagan posible ese proceso”.
Por ello, entienden que “reducir la formación a la acreditación en equivalencia a los años trabajados va en detrimento de la esencia del ser docente”, algo que les “preocupa y ocupa”. Por ejemplo, les resulta “preocupante” la ausencia de una instancia de “diálogo directo” del presidente del CFE con quienes se están formando. Luego de pedirle a Caggiani que los “escuche” y “reflexione” desde su actual rol como presidente del Codicen, insistieron en su reclamo de “asistir a una discusión basada en fundamentos lógicos”. “Nuestro objetivo final no es ocupar, movilizarnos y manifestarnos, sino llegar a establecer instancias reales de intercambio productivo”, concluyeron.
Caggiani: “Actores que no son los estudiantes inciden” en el conflicto
Pablo Caggiani dijo a la diaria que trasladará la carta de los estudiantes a la sesión del Codicen que se realizará el 1º de setiembre, con la intención de que el CFE recoja “opiniones de sus actores para aportar a esta propuesta”.
Por lo pronto, explicó que “se está trabajando” en tres ejes: el primero refiere a quienes dejaron de estudiar hace menos de diez años y tienen hasta tres previas; el segundo, a quienes tienen hasta cinco previas; el tercero comprende a docentes en ejercicio que no completaron el trayecto de la carrera o tienen un título en otra área.
Sobre este último, donde se centra la controversia, aseguró que “todavía no está definida” la propuesta en cuanto a las modalidades de formación para acceder al título de grado.
De “relevar antecedentes para formular la propuesta” se encarga un grupo de trabajo creado hace dos meses, afirmó. Luego remarcó que en el Codicen “hay acuerdo” en trabajarla en diálogo con los estudiantes.
Caggiani interpreta que el conflicto se desató por “un problema de desinformación” de los estudiantes y que “hay otros actores que están incidiendo [en las ocupaciones]”.
“No son los estudiantes que están planteando una preocupación legítima porque entienden que algo va a pasar automáticamente, lo cual no es así”, amplió, pero descartó identificar a los actores de referencia: “No me corresponde”, sentenció.
