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Maldonado Ambiente
Sauce de Portezuelo, Maldonado (archivo, 2024) · Foto: Natalia Ayala

Sauce de Portezuelo, Maldonado (archivo, 2024)

Foto: Natalia Ayala

Residuos de origen asiático en la costa: comunidad de Sauce de Portezuelo reclama mayores controles sobre buques de fondeo

De manera “recurrente” llegan envoltorios plásticos, metálicos y envases a la arena en distintos balnearios; “preocupa la baja capacidad del Estado para fiscalizar”, dijo el oceanógrafo Fernando Niggemeyer.

Residentes y visitantes de la playa de Sauce de Portezuelo, en la zona oeste de Maldonado, volvieron a encontrar diversos envases plásticos y metálicos, provenientes de países asiáticos, diseminados en la arena. Entre los materiales recolectados hallaron bolsas, botellas de agua, latas de bebidas y un bidón de salsa, arrastradas hacia la costa por el viento y las corrientes en los últimos días.

Según advirtió la Asociación de Fomento y Turismo de Sauce de Portezuelo a través de su cuenta en Instagram, un aspecto importante del hallazgo es que los envases no presentaban incrustaciones marinas (tales como algas, cirrípedos o percebes) ni desgaste visible por exposición al sol.

“Esto indica que los residuos fueron vertidos recientemente y que llegaron a la orilla empujados por los vientos registrados desde el sur-suroeste en los últimos días”, indicó a la diaria el oceanógrafo y secretario general de la organización, Fernando Niggemeyer.

La comunidad local atribuye la procedencia de la basura a la presencia de embarcaciones en altamar. “Todas las noches vemos en el horizonte los buques que esperan en el área de fondeo y de servicios frente a nuestra costa, antes de entrar al puerto de Montevideo”, señaló el dirigente vecinal.

Un problema “recurrente” y “normalizado”

Niggemeyer remarcó que este tipo de episodios son “recurrentes”. Comentó que, a partir de la divulgación del caso en Instagram, recibieron “cantidad de mensajes” de residentes costeros desde José Ignacio, al este de Maldonado, hasta la Costa de Oro en Canelones. Residuos del mismo origen se registraron, semanas atrás, también en la costa de Maldonado. “Esto se plantea como un problema normal”, lamentó.

En ese contexto, otro dato relevante es que en agosto de 2025, bajo condiciones meteorológicas similares, la arena de Sauce de Portezuelo tuvo rastros de petróleo particulado que luego se detectaron en más puntos de la costa. En aquella oportunidad, las tareas de limpieza contaron con la intervención de la Intendencia de Maldonado, Prefectura y Ancap.

Si bien la empresa estatal tomó muestras del hidrocarburo para su análisis, “nunca brindó una explicación sobre el posible origen” y se limitó a descartar que proviniera de pérdidas de la boya petrolera ubicada frente a José Ignacio. Según Niggemeyer, expertos en corrientes y vientos consultados por la asociación entendieron que el caso “tenía que ver con la limpieza de trasbases de tanques en el mar”.

Reclaman mayor fiscalización

Ante la reiteración de estas situaciones, la Asociación de Fomento y Turismo llamó a las instituciones públicas a reforzar la fiscalización marina. Desde el colectivo señalaron que la sola recolección costera resulta insuficiente si no se implementa “un monitoreo y control efectivo” sobre los desechos y sustancias que se vierten desde las embarcaciones que operan frente a la costa uruguaya.

“Es preocupante la poca capacidad de control del Estado uruguayo sobre lo que está pasando en nuestro mar”, advirtió Niggemeyer, para subrayar que existe normativa específica, tanto nacional como internacional, para el manejo de desechos de buques (ver recuadro).

Además de exponer el caso, la asociación agradeció el compromiso constante de los vecinos que dedican su tiempo de caminata a limpiar la playa y convocó a la población a sumarse a esta labor comunitaria llevando una bolsa para juntar residuos en cada visita a la costa.

Dificultades prácticas para aplicar una normativa “robusta”

El protocolo internacional para prevenir la contaminación por los Buques, conocido como MARPOL, que Uruguay ratificó en 1979, prohíbe el vertido de cualquier tipo de plástico al mar desde barcos mercantes, pesqueros y recreativos.

Los buques de gran porte deben contar obligatoriamente con un Plan de Gestión de Basuras y llevar un libro de registros donde asientan fecha, hora, posición y cantidad de residuos eliminados o incinerados.

Además, el sistema exige descargar los residuos en instalaciones portuarias receptoras, las cuales emiten un comprobante oficial de entrega que el buque debe conservar a bordo.

La reglamentación uruguaya (decreto-ley 14.885) ratifica el convenio MARPOL y además establece que la Prefectura Nacional Naval y la Administración Nacional de Puertos deben fiscalizar el cumplimiento de ese marco legal en aguas y puertos nacionales. Paralelamente, rige un programa coordinado junto a Argentina a través de la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP).

A pesar de considerar que el país cuenta con un marco normativo “robusto”, expertos consultados por la Asociación de Fomento y Turismo advierten que el sistema presenta limitaciones para su cumplimiento.

Por un lado, el registro de la basura depende en gran medida de la buena fe a bordo; por otro, la fiscalización directa en buques detenidos en la zona de fondeo es “mucho más difícil” en comparación con los controles que se realizan cuando amarran en puerto, indican en un documento al que accedió la diaria.

Por último, observan que “el descarte ilegal en el área de fondeo frente a la costa es difícil de atribuir a un buque puntual sin inspección directa”.