la diaria Brasil

Brasilia, el 30 de setiembre.

Foto: Evaristo Sa, AFP

Brasil se encamina a unas elecciones clave y la campaña mantiene su intensidad

Mientras Trump afirma que seguirá de cerca la votación del domingo, autoridades brasileñas piden que se investigue si el gobierno de Estados Unidos destinó recursos a una campaña contra el Supremo Tribunal Federal.

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La campaña electoral en Brasil continúa y por momentos se crispa cuando transcurren los últimos días antes de la primera vuelta, en la que se eligen presidente, gobernadores, integrantes del Congreso y de los legislativos locales, entre otros cargos.

El actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, que busca la reelección, y el candidato del ultraderechista Partido Liberal, Flávio Bolsonaro, emitieron este jueves sus últimos mensajes de campaña en el espacio gratuito de televisión destinado a los postulantes.

Lula les transmitió a los brasileños que se jugará todo en un próximo mandato. “Esta es mi última elección; mi último gobierno será el más importante de todos”, dijo el dirigente, que busca ganar las elecciones por cuarta vez. Les pidió a los votantes que apoyaran a un candidato al que “le gusta el pueblo”.

Flávio Bolsonaro, a su vez, habló de cambiar un “viejo sistema” y se refirió a las preocupaciones de la gente por “llenar el carrito del mercado”. También insistió en su “amor” por Brasil. Justamente, durante la campaña, Lula ha puesto en duda el compromiso de los Bolsonaro con su país debido a que promovieron aranceles a los productos brasileños y presiones de Estados Unidos contra autoridades de Brasil.

Washington y la Justicia de Brasil

La intención del presidente estadounidense, Donald Trump, de incidir en la política brasileña sumó otro capítulo este jueves. Ante periodistas, sobre las elecciones de este domingo Trump declaró: “Las estoy siguiendo muy de cerca. Es un país muy importante. La gente de Brasil es fantástica. Son unas elecciones muy importantes”.

Mientras tanto, en Brasil, la Abogacía General de la Unión (AGU), que ejerce la defensa del Estado en el ámbito judicial, pidió que se abriera una investigación a partir de un informe publicado por el periódico británico The Guardian. Según el reportaje, el gobierno de Trump destinó un millón de dólares a financiar una campaña contra el Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil, que condenó al expresidente Jair Bolsonaro por intento de golpe de Estado.

El periódico, que basa su información en fuentes de la Casa Blanca, publicó que el gobierno adjudicó recientemente fondos por un total de 175 millones de dólares con los que cuenta para promover los derechos humanos en el mundo, pero los destinó a financiar actores políticos de ultraderecha. Esto incluye objetivos como el de combatir lo que consideran una caída de los valores occidentales en Europa, la “ideología de género”, así como apoyar a las minorías blancas en Sudáfrica, que según Trump son discriminadas.

Entre esos recursos está prevista una subvención de un millón de dólares bajo el título “Combatir el lawfare y la censura en Brasil”, que se destinaría a financiar organizaciones de la sociedad civil de ese país que militan contra lo que consideran una extralimitación del STF en sus funciones y censura por parte de esa corte, la principal del país.

Esta medida se suma a aranceles, sanciones a integrantes del STF y envíos a Brasil de diplomáticos que, según el gobierno de Lula, tenían como objetivo cuestionar el proceso electoral.

El titular de la AGU, Jorge Messias, solicitó formalmente este jueves al director de la Policía Federal, Andrei Rodrigues, y al fiscal general de la República, Paulo Gonet, que investiguen si el gobierno estadounidense está financiando una agenda de extrema derecha en Brasil. Pidió que se determine si recursos estatales de Estados Unidos son dirigidos a organizaciones para interferir en el debate público e institucional de Brasil y deslegitimar al STF, informó el portal Metrópoles.

La AGU solicitó también que se identifique a qué organizaciones se derivarían esos fondos, porque podría configurarse una estructura para ejercer una injerencia extranjera en asuntos internos de Brasil. Según el portal, esto podría violar principios constitucionales que protegen la soberanía, la independencia y la no intervención. Además, en caso de que haya partidos políticos involucrados, también implicaría una violación de las leyes que prohíben que estos sean financiados por gobiernos o entidades extranjeras.

Noticias recordadas y desinformación

La revista Veja recordó que el año pasado, un asesor de Trump, Jason Miller, publicó en sus redes sociales una imagen generada por inteligencia artificial en la que mostraba a Alexandre de Moraes, el ministro del STF que se encargó de investigar a Jair Bolsonaro, usando una tobillera electrónica. Esa fue una de las varias publicaciones que hizo Miller contra el gobierno, el presidente y la Justicia de Brasil.

También en la campaña para las elecciones del domingo las falsas noticias fueron un tema de discusión. Flávio Bolsonaro aseguró que ha sido víctima de desinformación porque se lo acusó de atacar a los católicos y desconocer a Nossa Senhora Aparecida como santa patrona de Brasil, en una declaración que intentaría contentar al electorado evangélico. El caso llegó al Tribunal Supremo Electoral, que decidió mantener la postura de eliminar las publicaciones en redes sociales que le atribuyen esa intención, informó la revista Carta Capital.

Sin embargo, este jueves, el diario Folha de São Paulo publicó que tanto Flávio Bolsonaro como su padre, Jair Bolsonaro, y la esposa de este, Michelle Bolsonaro, que se postula el domingo como candidata al Senado, “mantienen una relación cercana con la Comunidad de las Naciones, iglesia fundada por el obispo JB Carvalho”. El periódico señaló que ese líder religioso, que fundó su propia iglesia en Brasilia, defendió en un libro que Nossa Senhora Aparecida dejara de ser reconocida como patrona de Brasil.

También los partidarios de Lula afirman que su candidato ha sido víctima de noticias falsas. Después de que habló en un acto de la importancia de prevenir el cáncer de próstata mediante controles, tal como se previene otros tipos de cáncer mediante exámenes ginecológicos, comenzaron a circular acusaciones que sacaban de contexto sus dichos y afirmaban que promovía el abuso sexual infantil.

En una publicación en X, Janja da Silva, la esposa del presidente de Brasil, usando un collar con la imagen de Nossa Senhora Aparecida, recordó cuando Jair Bolsonaro dijo que había visto a unas chicas de 14 o 15 años que lo miraban y “se generó un clima”; recordó que el candidato a vicepresidente de Flávio Bolsonaro, Alfredo Gaspar, fue denunciado por abuso sexual contra una menor “y eso no le pareció importante” al candidato. Mostró noticias de diferentes medios que consignaban esa denuncia y otros titulares sobre la supuesta participación del candidato del Partido Liberal en orgías. Finalmente, defendió a Lula. Dijo que sacan frases de contexto e inventan mentiras: “Ese es el método de ellos”.

A su vez, Folha de São Paulo informó que si bien en su programa de gobierno Flávio Bolsonaro afirma que va a facilitar que las mujeres puedan denunciar casos de violencia de género, esto se contradice con un proyecto de ley que presentó en 2019. Esa iniciativa, el proyecto de ley 3.462, proponía aumentar las penas para quien hiciera denuncias “calumniosas” de delitos graves, como la violación. Si bien nunca llegó a ser votada, la iniciativa siguió en trámite y las últimas gestiones al respecto en el Congreso fueron de 2023.

La abogada Mayra Cotta, especializada en género, dijo al periódico brasileño que la violación es uno de los crímenes menos denunciados en el país por la dificultad de presentar pruebas y que el proyecto de Flávio Bolsonaro funcionaría como un elemento intimidante para quienes sufran violencia sexual.

En el espacio gratuito de televisión, Lula le respondió a Bolsonaro: “Cambiar no es volver atrás. Cambiar no es sacar lo que ya conquistaste, no es armar al país ni entregar nuestras riquezas. Faltarle el respeto a la mujer no es cambio, es pasado”.

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