La diputada argentina Myriam Bregman, del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT), habló el martes con el programa Paren el mundo, de la diaria Radio, sobre la actualidad política de su país.
Señaló que en la sociedad hay “un cambio en la mirada que tenía de este gobierno” y lo vinculó con la inflación –que en el momento de la charla no se conocía, pero fue de 3,4% en marzo–, ya que, “aunque es lo que el gobierno quiere mostrar como logro, sigue siendo un grave problema en nuestro país”. “Lo nuevo es que el gobierno baja día a día en su aprobación y que crece el descontento”, aseguró.
“Este gobierno muestra como un gran logro que los precios no avanzan al ritmo que avanzaban antes, lo cual no quiere decir que el costo de vida no se haga cada vez más caro”, expresó la legisladora izquierdista. Afirmó que el gobierno continúa con una medición desactualizada en la que los costos del transporte, las tarifas de los servicios públicos y los alquileres, que según la dirigente “se llevan entre el 50% y el 75% de los ingresos”, son elementos que “no se miden cuando se mide la inflación”, en el marco de una “mentira gigantesca” alrededor del costo de vida.
En marzo, Consultora Tendencias ubicó a Bregman en primer lugar en imagen positiva con el 42,1% de las menciones. La legisladora trotskista dijo que los resultados no se vinculan a un “mérito personal”, sino a “una ruptura con aquellos que vienen gobernando y con los que les toca hacer oposición y no lo han sido lo suficiente en estos dos años”.
“Empieza a haber un cambio muy grande porque Milei aparece como un exponente del fracaso, no aparece como algo nuevo, por más que lo querían pintar como eso. En este intento de neoliberalismo autoritario que hay en el mundo, trató de canalizar el descontento, pero ya van más de dos años y se ve que gobierna para los mismos intereses de siempre”, agregó.
Bregman cuestionó a Milei porque, a su entender, “se la pasa de fiesta” y viajó en reiteradas oportunidades a Israel, a Estados Unidos y a “visitar a la ultraderecha española”, por lo que “no está nunca en Argentina” y delegó “el funcionamiento cotidiano del país a una serie de ministros que son los que tenía Mauricio Macri”.
Por otro lado, también mencionó el caso del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, involucrado en sospechas por enriquecimiento ilícito, y puntualizó que quien “venía a combatir a la casta” presuntamente incurrió en “todo tipo de corrupción” y accedió a “todos los privilegios que le da su lugar en el Estado”.
“Me parece que en esa conjunción es donde se está produciendo este malestar tan grande y que realmente –esto lo digo con conocimiento de causa– los tiene muy preocupados, porque son gente que sigue mucho las conversaciones en las redes sociales, mucho las encuestas, y le empieza a dar todo mal”, expresó.
Para Bregman, “lo mejor que le podemos hacer a Milei es empezar a hablar de elecciones”, y es preciso “enfrentarlo ahora”, ya que “la pelea sigue teniendo que ser en las calles”. Sin embargo, afirmó que en un supuesto gobierno de su partido “un programa mínimo es tirar abajo todo el desastre que está haciendo”.
Sobre la posibilidad de una alianza con otras fuerzas políticas, la legisladora advirtió que en Argentina hay “una presión muy grande, permanente y repetida de armar grandes frentes electorales que incluso algunas veces logran ganar elecciones”, pero después “fracasan y dan lugar a que vuelva la derecha en forma aún más agresiva”, además de “manchar” banderas que “hasta ese momento se reivindicaban de la izquierda”, pero que la derecha capitalizó al decir que “si ser progresista es esto, más vale hacerse de derecha”.
“Uno de los grandes temas que tenemos que superar es ese. Los que no enfrentaron todo este tiempo a Milei, ¿por qué lo enfrentarían más adelante? Los que dejaron correr la reforma laboral, como las centrales sindicales y demás de Argentina, ¿por qué harían algo para revertir las consecuencias de la reforma laboral?”, se preguntó. Aunque “falta mucho” para la discusión, sostuvo que es necesario impulsar “una verdadera herramienta política” y consideró que no analizar lo anterior sería “lavarles la cara a todos los que le vinieron dando los votos a Milei”.