A pocos días de la segunda vuelta electoral de las elecciones presidenciales peruanas que se celebrarán el domingo, la incertidumbre es enorme en el país, mientras los candidatos encaran la fase final de su campaña.
De acuerdo a la última encuesta difundida por la consultora Ipsos, la candidata derechista Keiko Fujimori, líder del partido Fuerza Popular, le lleva una leve ventaja al izquierdista Roberto Sánchez Palomino, de Juntos por el Perú.
Según el estudio, Fujimori, que por cuarta vez intentará acceder a la presidencia, le lleva dos puntos de ventaja a Sánchez, por lo que la diferencia se ubica dentro del margen de error. Además, hay que tener en cuenta que quienes declararon que anularán su voto son el 12%, y los que dijeron que aún no decidieron a quién apoyarán son el 15%, por lo que la elección está totalmente abierta.
En este sentido, fueron significativas las recientes declaraciones de Keiko Fujimori, quien, durante una visita a la ciudad de Chiclayo, la más importante de la costa norte peruana, puso en duda que vaya a aceptar los resultados de la elección.
Al ser consultada por la prensa sobre si respetaría los resultados en caso de resultar derrotada, la candidata respondió escuetamente: “Bueno, vamos a ver”, de acuerdo a lo que recogió el diario limeño La República.
Luego de la experiencia de la primera vuelta, en la que los resultados demoraron más de un mes en conocerse de manera oficial, es altamente probable que el conteo esta vez sea igualmente reñido, si bien en la votación inicial los candidatos en pugna eran 35 y ahora simplemente es un mano a mano entre dos.
Pero la experiencia del balotaje de 2021, que planteó un escenario muy similar al actual, con Fujimori enfrentando al luego electo Pedro Castillo, da una idea de que en esta ocasión podría darse una situación similar.
Con respecto a las garantías que existen, muchas entidades y organizaciones internacionales estarán fiscalizando los comicios. En ese sentido, de acuerdo a lo que informaron medios peruanos, la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea desplegó 50 observadores de corto plazo que se sumarán al equipo de especialistas y observadores de largo plazo que ya realizan seguimiento al proceso en todo el país.
Alexander Grey, jefe adjunto de la misión, informó que estos observadores se distribuirán en diversas regiones para supervisar el desarrollo de la jornada electoral. Precisó que la metodología de trabajo será la misma que se aplicó durante la primera vuelta, con el objetivo de evaluar cada etapa del proceso bajo estándares internacionales.
Por otra parte, de acuerdo a lo que informó Radio Programas del Perú, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) solicitó al gobierno de José Balcázar adoptar medidas para garantizar el adecuado desarrollo de la segunda vuelta en el extranjero en medio del cese de funciones de cinco embajadores políticos oficializado por la cancillería.
A través de una carta fechada el 2 de junio y dirigida al presidente de la República, José María Balcázar Zelada, el titular del JNE, Roberto Burneo, remarcó la importancia de reforzar las coordinaciones vinculadas a la gestión de las representaciones del Estado peruano en el exterior, con el objetivo de asegurar el normal desarrollo de la jornada electoral fuera del país.
