Ya entrado el tercer mes de conflicto, una solución negociada entre Estados Unidos e Irán es el único camino para que las cosas puedan resolverse, pero las posiciones sumamente distantes entre las partes hacen que las gestiones diplomáticas se extiendan.
Este domingo, al igual que hizo decenas de veces en el contexto de este conflicto que comenzó el 28 de febrero con el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel sobre Irán, el presidente estadounidense, Donald Trump, dijo que un acuerdo con las autoridades de Teherán estaba muy cerca de concretarse.
Pero según informes de la prensa estadounidense, está exigiendo condiciones más estrictas para que sus enviados presenten en la mesa de negociación, donde Pakistán y Qatar están ejerciendo el rol de mediadores. Esto ocurre después de que los negociadores de menor nivel alcanzaran un borrador de memorando de entendimiento a finales de la semana pasada.
Según se informa, Trump está descontento con las disposiciones relativas a los activos iraníes congelados. Aún no está claro qué otros cambios busca, pero la medida parece estar diseñada para aumentar la presión sobre Irán y su líder supremo para que avancen más rápidamente hacia un acuerdo.
Por su parte, el canciller de Irán, Abbas Araghchi, declaró en las últimas horas a medios estatales de su país que las conversaciones y el intercambio de mensajes con Estados Unidos continúan, pero agregó que no se debe dar importancia a las especulaciones ni juzgar las conversaciones hasta que obtengamos un resultado claro.
También el domingo el principal negociador, Mohammad Bagher Ghalibaf, dijo que Irán no aceptará ningún acuerdo que ponga fin a su conflicto con Estados Unidos a menos que haya certeza de que se garantizan los derechos del pueblo iraní.
Pero mientras estadounidenses e iraníes siguen sin llegar a un acuerdo, aunque mantienen la tregua que convinieron, el ejército de Israel sigue intensificando su ofensiva sobre el territorio de Líbano, donde está librando una guerra con la organización chiita Hezbolá, que es apoyada a todo nivel por Teherán.
Este domingo voceros militares de Israel afirmaron que sus tropas cruzaron el río Litani y están operando al norte de este, y agregaron que las tropas continúan realizando operaciones en otras zonas de Líbano. Este avance representa la incursión israelí más profunda en Líbano desde el 2000. De acuerdo con lo que informaron medios locales, las fuerzas israelíes ocupan ahora unos 2.000 kilómetros cuadrados de territorio libanés, casi una quinta parte del total del país.
Inicialmente, Israel declaró que su objetivo era expulsar a los combatientes de Hezbolá de las zonas al sur del río Litani, cerca de su frontera. Sin embargo, sus fuerzas operan ahora mucho más allá de esa línea, y el ejército israelí emitió órdenes de evacuación que se extienden hasta el río Zahrani, aproximadamente diez kilómetros al norte del Litani, ampliando aún más su control militar.
Las tropas israelíes llegaron a las localidades de Zawtar al-Sharqiyah y Choukine, en las afueras de la ciudad de Nabatieh, bastión de Hezbolá. A menos de diez kilómetros de esta ciudad del sur de Líbano se encuentra el castillo de Beaufort, una edificación construida por los cruzados en el siglo XII y que frecuentemente ha sido objeto de disputas. Según el ejército israelí, la operación para capturar la zona, que en el marco de los enfrentamientos tiene un enorme peso simbólico, duró varios días e involucró a un gran número de tropas terrestres.
La situación en Líbano está generando la preocupación de numerosos países, entre ellos Francia, un país con el que los libaneses mantienen profundas relaciones a todo nivel. En este contexto, el ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, declaró al canal de noticias BFMTV que “nada justifica la continuación de las operaciones militares israelíes en Líbano ni una ocupación cada vez mayor del territorio libanés”.
Mientras tanto, el ministro de Asuntos Exteriores libanés, Youssef Raggai, afirmó haber conversado con Barrot, quien “reafirmó la solidaridad de Francia con Líbano, su compromiso con el pleno respeto de su soberanía y su apoyo a las negociaciones directas como única vía hacia una solución duradera”.