Este martes, en su discurso en la cumbre del G7 que se está desarrollando en la localidad francesa de Évian-les-Bains, situada sobre el lago Lemán, muy cerca de la frontera con Suiza, a la que está asistiendo como invitado, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, cuestionó el proteccionismo en una serie de declaraciones que se interpretaron como dirigidas al presidente estadounidense, Donald Trump.
“Estamos atrapados en dogmas que defienden la desregulación del mercado, la mínima intervención estatal y la austeridad fiscal como fines en sí mismos”, dijo Lula. El mandatario brasileño de 80 años consideró que el neoliberalismo “ha exacerbado la desigualdad económica y la crisis política” en las democracias, mientras “el proteccionismo y el unilateralismo están resurgiendo como respuestas falaces” a la complejidad de los problemas.
En referencia al magnate tecnológico Elon Musk, Lula dijo que “el primer trillonario del mundo es más rico que el 46% más pobre de la población mundial”, además de asegurar que la extrema concentración de capital es una consecuencia de “décadas de políticas que favorecen a los multimillonarios” mientras las guerras “siguen desviando la atención de la agenda de desarrollo”.
Tras repasar la contribución que Brasil ha hecho a iniciativas como el fondo Bosques Tropicales para Siempre –que se lanzó en la COP30–, Lula señaló que los esfuerzos en la lucha contra la delincuencia transnacional y el crimen organizado deben “tener en cuenta el respeto a la soberanía de los estados”.
Asimismo, valoró positivamente la declaración del G7 sobre la lucha contra el narcotráfico y dijo que “no puede separarse de otras actividades ilegales como el blanqueo de dinero y el tráfico de armas”, por lo que llamó a fomentar la cooperación institucional.
La afirmación cobró especial relevancia porque hace pocos días la administración estadounidense que lidera Trump declaró terroristas al Primeiro Comando da Capital y al Comando Vermelho, las dos principales organizaciones criminales de Brasil, además de asesinar al presunto líder del Tren de Aragua, Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias Niño Guerrero, en un operativo con ayuda de Venezuela, la semana pasada.
De acuerdo con lo que informaron varias agencias internacionales, una de las finalidades de Lula en esta nueva cumbre del G7 es tener una reunión personal con Trump para discutir sobre la amenaza arancelaria que Estados Unidos dirigió a algunos productos brasileños.
De aplicarse las nuevas sobretasas que propusieron dos investigaciones del gobierno estadounidense –una específica a Brasil y otra para un conjunto de economías entre las que está incluido–, los gravámenes para algunos bienes fabricados en Brasil alcanzarían el 37,5%.
La agenda de Lula: comienzan las negociaciones para un acuerdo de asociación económica entre Japón y el Mercosur
También este martes, en el contexto del G7, Lula y su comitiva se reunieron con la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, con el presidente del Consejo Europeo, el portugués António Costa, y con la presidenta de la Comisión Europea, la alemana Ursula von der Leyen, los dos últimos en una sola instancia.
Tras la bilateral con la líder nipona, la Oficina del Primer Ministro de Japón publicó un comunicado en el que anunció “el inicio de las negociaciones sobre el Acuerdo de Asociación Económica entre Japón y el Mercosur” y confirmaron que, “teniendo en cuenta las sensibilidades de cada parte, lograrán un acuerdo mutuamente beneficioso”.
Respecto del segundo encuentro, la presidencia brasileña informó que abordaron “las medidas restrictivas sobre productos brasileños adoptadas recientemente por la parte europea” y definieron “un mecanismo bilateral entre el Ministerio de Relaciones Exteriores y funcionarios de la comisión con el fin de identificar dificultades, tanto en el ámbito de los productos de origen animal como en el de los productos siderúrgicos”.
Números positivos para Lula en las encuestas de cara a octubre
También este martes Lula tuvo buenas noticias provenientes de su país pensando en las elecciones de octubre, en las que el líder del Partido de los Trabajadores intentará lograr un cuarto mandato.
Según un sondeo de la CNT/MDA, el actual mandatario, que ya le venía sacando ventaja a su principal adversario, el ultraderechista Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal, sigue arriba. Un estudio publicado este martes por los medios brasileños sostiene que Lula cuenta con el 49,3% de la intención de voto en una posible segunda vuelta, frente al 36,8% de Flávio Bolsonaro, pero el líder izquierdista también se impone en otros seis escenarios frente a otros candidatos con nulas chances en la realidad de acceder a la segunda vuelta, que tendrá lugar el 30 de octubre.
Al mismo tiempo, esta tendencia favorable a Lula también se vio reflejada en una encuesta de BTG/Nexus, que entre sus resultados reflejó que el rechazo a Lula y Flávio Bolsonaro es el mismo en la región sudeste, conformada por los estados de Minas Gerais, San Pablo y Río de Janeiro. Se trata de una relativa buena noticia para el actual presidente, ya que en esa zona del país al partido de gobierno le cuesta mucho obtener buenos resultados.