Una encuesta realizada por la Confederación Nacional de Transporte junto con el Instituto MDA, publicada esta semana en Brasil, indicó que el actual presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, se impondría en las elecciones presidenciales que se realizarán en octubre, cuya primera vuelta está prevista para el día 4 y un eventual balotaje para el 25.
De acuerdo con el sondeo, el líder del Partido de los Trabajadores (PT) en la primera vuelta cuenta con una intención de voto del 42,4% frente al 28,7% de Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), quien ocupa el segundo lugar, muy por encima del tercero, que es el exgobernador del estado de Goiás, Ronaldo Caiado, del Partido Social Democrático, que apenas tiene el 4%.
En un escenario de segunda vuelta, Lula tendría el 48% de los apoyos, Bolsonaro el 39,1%, en tanto que el 10,6% dijo que votará en blanco o nulo y además hay un 2,3% de indecisos.
Además, otro dato relevante de la encuesta es que las valoraciones negativas del gobierno volvieron a superar a las positivas. Un 48,2% desaprueba la gestión de Lula, un 47,3% la aprueba, y un 4,5% no sabe o no respondió. Las cifras reflejan la clara polarización que existe en el país con respecto a la figura del mandatario, que en esta nueva instancia electoral buscará su cuarto mandato.
La rosca legislativa
Medios brasileños informaron este miércoles que Lula se reunió en el Palacio de la Alvorada, en Brasilia, con el presidente del Senado, Davi Alcolumbre, de União, uno de los partidos de centro derecha que conforman el Centrão, y logró desbloquear algunos de los proyectos de ley que el mandatario considera importantes para su campaña de reelección.
Sin embargo, dos propuestas clave para Lula aún no tienen fecha de votación en la Cámara de Diputados. El proyecto de ley que pone fin a la jornada laboral de seis días de trabajo por uno de descanso y la Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC) sobre seguridad pública, que aumenta la influencia del gobierno federal en ese sector.
Además de Lula y Alcolumbre, en la reunión participaron el ministro de Relaciones Institucionales, José Guimarães, y la líder del gobierno en el Senado, Teresa Leitão, de acuerdo con lo que informó la revista Carta Capital.
Un punto clave será la constitución de la comisión mixta, el primer paso del proceso legislativo, para la Medida Provisional (MP) que revocó el denominado “impuesto a las camisetitas”, un gravamen sobre pequeñas compras realizadas en el extranjero.
La norma ya está en vigor, pero la MP perderá su vigencia el 8 de setiembre si no es votada por la comisión mixta y por los plenarios de ambas cámaras. “El ‘impuesto a las camisetitas’ figura entre las seis medidas provisionales para las cuales se constituirán comisiones hoy”, declaró la senadora Leitão.
La iniciativa tiene una gran aceptación popular, pero enfrenta la oposición de sectores económicos que se ven perjudicados por las compras que los consumidores realizan por medios electrónicos en el exterior.
Los partidos están reticentes a designar legisladores para la comisión que revisará la medida por temor a que sus congresistas se conviertan en blanco de campañas públicas en plena temporada de campaña electoral.
Las otras propuestas que serán tratadas en el Congreso se relacionan con la asignación de fondos para operaciones de Defensa Civil en regiones afectadas por desastres naturales, cambios en la normativa para servicios de reparto en motocicleta y taxis, la implementación de un examen de evaluación médica y un complemento salarial para funcionarios públicos que trabajan en zonas fronterizas.
El ministro Guimarães indicó que también existe un acuerdo con el Congreso para votar el proyecto de ley que permite utilizar ingresos extraordinarios del petróleo para compensar los impuestos a los combustibles, con el objetivo de frenar el aumento de precios.