la diaria Medio Oriente

Yuval Abraham, el 10 de setiembre, en Venecia.

Foto: AFP

El director del documental NAZA dijo que teme no poder volver a Israel

Más de 200 cineastas israelíes firmaron una carta respaldando a Yuval Abraham y Rachel Szor, afirmando estar siendo “testigos de una campaña sin precedentes de incitación y hostigamiento contra los creadores de la película”.

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El director de cine israelí Yuval Abraham, quien dirigió junto con Rachel Szor el documental NAZA, recientemente ganador del premio de la crítica en el Festival de Cine de Venecia, brindó el lunes su primera entrevista a un medio de su país después de la premiación de su película, en la que explica los sistemas detrás de la matanza masiva y calculada de civiles palestinos en Gaza cometida por Israel.

En la nota que le concedió al periodista Raviv Drucker del canal 13 de la televisión israelí, Abraham defendió las afirmaciones y el enfoque de su documental.

En la entrevista, que de acuerdo a lo que informó el diario The Times of Israel por momentos fue bastante tensa, el periodista cuestionó reiteradamente cómo Abraham y Szor pudieron verificar las acusaciones presentadas en el documental, las cuales fueron realizadas por 24 soldados del Cuerpo de Inteligencia de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), cuyas imágenes y voces fueron distorsionadas para evitar que sean reconocidos.

Drucker, que es uno de los pocos israelíes que vio toda la película que todavía no fue estrenada en su país, mostró escepticismo ante las acusaciones de que las FDI autorizaron ataques a sabiendas de que matarían a cientos de civiles, o que aprobaron ataques que matarían a cientos de personas que no habían atendido las advertencias de evacuación, incluso en ausencia de un objetivo de la organización palestina Hamas.

Abraham respondió que las acusaciones del documental habían sido verificadas, señalando que la película se produjo de manera conjunta con el periódico británico The Guardian.

“Es una película realizada en colaboración con una publicación de primer nivel y con un equipo de editores que tuvo acceso al material original”, afirmó Abraham, quien agregó que “se verificó la identidad de las personas y se verificaron los casos que relataron”.

En la entrevista, el cineasta cuestionó además el rol de los periodistas israelíes en el contexto de la ofensiva sobre la Franja de Gaza que se desencadenó tras la masacre perpetrada en Israel por Hamas y otras facciones armadas palestinas el 7 de octubre de 2023.

“En tres años de programas de investigación [en los informativos de la televisión israelí], no hubo ni un solo reportaje —si no me equivoco— que abordara las reglas de enfrentamiento en Gaza, que tratara la política de daños colaterales o que investigara a fondo el daño causado a las vidas de palestinos inocentes en la Franja”, afirmó Abraham.

El documental de Abraham y Szar se llama NAZA por ser ese el acrónimo de nezek agavi, término que en hebreo quiere decir “daño colateral”.

Al preguntarle si espera proyectar la película en Israel, Abraham respondió: “Ese es el objetivo. Realmente queremos hacerlo. Haremos todo lo posible para que se difunda lo más ampliamente posible en Israel”.

Abraham y Szor se enfrentan ahora a amenazas de acciones legales en Israel —incluida la posibilidad de que se les revoque la ciudadanía— y a la condena de buena parte del espectro político y de la sociedad. Sin embargo, Abraham afirmó que sigue considerando a Israel su hogar y que quiere volver al país. “Israel es mi hogar, es el lugar donde quiero vivir. Así que, naturalmente, temo no poder regresar. ¿Qué haría yo aquí, en el extranjero?”, expresó.

Entre las acusaciones que plantea la película —y que se destacan en un vídeo promocional del documental— figura la afirmación de que el ejército planeó un ataque durante la guerra contra Hamas en la Franja de Gaza en el que se preveía la muerte de 500 civiles, algo que el ejército israelí niega de manera enfática.

Mientras la película sigue generando polémica, el diario israelí Haaretz consignó una carta firmada por más de 200 cineastas israelíes, que expresaron su solidaridad con Yuval Abraham y Rachel Szor.

En el documento, los colegas de los cineastas premiados en Venecia expresaron: “En los últimos días hemos sido testigos de una campaña sin precedentes de incitación y hostigamiento contra los creadores de la película, y se acorta la distancia entre dicha campaña y la incitación a la violencia o las amenazas físicas contra sus vidas”.

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