La oposición de centroizquierda en Suecia parece encaminada a asumir el poder luego de las reñidas elecciones del domingo, en las que, de acuerdo al escrutinio preliminar, consiguió tres bancas más que los sectores de derecha que estaban en el gobierno desde octubre de 2022.
Contrariamente a la tendencia europea de giro hacia la derecha, los resultados de las elecciones suecas proyectaban una estrecha ventaja de tres escaños para la oposición de centroizquierda sobre el bloque gobernante de derecha del primer ministro conservador Ulf Kristersson.
De acuerdo a los datos oficiales, el Partido Socialdemócrata fue el más votado y, junto al bloque de la izquierda, se impone con una mínima ventaja sobre el de la derecha, con casi el 95% del voto escrutado. La formación liderada por la exprimera ministra Magdalena Andersson tiene el 28% de los apoyos y el bloque progresista suma en total 176 escaños, uno más de los necesarios para alcanzar la mayoría absoluta.
Los partidos de la derecha, tras cuatro años en el poder, perdieron tres escaños y se quedarían con 173 lugares en el Parlamento, de acuerdo a lo que informó El País de Madrid. De todas maneras, la ventaja del bloque de centroizquierda es de apenas 28.000 votos y quedan al menos 200.000 papeletas por contabilizar.
De acuerdo a lo que informó Reuters, este resultado se debió principalmente al retroceso del partido de extrema derecha Demócratas de Suecia, que había contribuido a orientar a esta nación nórdica hacia algunas de las normas migratorias más estrictas de Europa.
Mientras en Estocolmo ya comenzaron los contactos entre los líderes partidarios, se espera que el escrutinio no finalice hasta el miércoles o el jueves, cuando se contabilicen los votos en el extranjero y una parte del voto anticipado.
Desde finales de 2023, las encuestas concedían a los cuatro partidos de la oposición —los socialdemócratas, Los Verdes, La Izquierda y el Partido del Centro— una cómoda ventaja, pero en la recta final de la campaña la distancia se redujo, y dos de los sondeos publicados el viernes pronosticaban un empate técnico.
Andersson, jefa de gobierno entre 2021 y 2022 y la primera mujer en ocupar el cargo en Suecia, perdió el poder en los comicios de hace cuatro años por un estrechísimo margen.
A pesar de que los socialdemócratas fueron el partido más votado —como pasó en cada elección parlamentaria en el país escandinavo desde 1917—, los partidos de la derecha sumaron 176 escaños frente a los 173 del bloque de centroizquierda y lograron acceder al gobierno, basados en un fuerte discurso contra la migración.
