En un encuentro histórico celebrado este lunes en Cardiff, la capital galesa, los ministros principales de Gales, Escocia e Irlanda del Norte se reunieron en una cumbre para encaminar a las naciones hacia referéndums de independencia de Reino Unido.
El líder de Plaid Cymru (el Partido de Gales, en galés), Rhun ap Iorwerth; el líder del Partido Nacional Escocés, John Swinney; la vicepresidenta del Sinn Féin, Michelle O’Neill; y la presidenta y líder de la oposición en Irlanda, Mary Lou McDonald, se reunieron para firmar un memorando de entendimiento en el que se reconoce que “el panorama político en estas islas está cambiando”.
Los tres líderes nacionalistas desean que sus naciones abandonen Reino Unido y en el acuerdo firmado exponen que ningún gobierno británico tiene derecho a “bloquear la democracia”. Pero mientras que el escocés Swinney y la norirlandesa Michelle O'Neill pidieron referendos en una rueda de prensa conjunta, el galés Rhun ap se negó a dar un calendario para celebrar uno en su país, de acuerdo con lo que informó la BBC.
Es la primera vez desde que comenzó la descentralización que Gales, Escocia e Irlanda del Norte tienen ministros principales que desean abandonar Reino Unido. El memorando de entendimiento dice: “Para quienes nos observan desde estas islas, para quienes nos observan desde todo el mundo, no podría haber una señal más clara de que el tiempo de Westminster está llegando a su fin”.
El mandatario escocés Swinney afirmó que el primer ministro, Andy Burnham, sería el último en ocupar el cargo, ya que la población de Escocia votaría a favor de abandonar la unión si se celebrara un segundo referéndum. “Ese ha sido el eje central de sus declaraciones como primer ministro desde su nombramiento en julio. Si se sigue esa lógica, se llega inevitablemente a reconocer el derecho del pueblo de Escocia —en mi caso— a decidir su propio futuro”, expresó Swinney, según informó el diario escocés The Scotsman.
La semana pasada Burnham declaró ante la Cámara de los Comunes que podría celebrarse una votación sobre la independencia de Escocia si existiera un “consenso claro” al respecto. Sin embargo, en una carta enviada posteriormente a Swinney, el mandatario laborista le dijo que un referéndum seguía estando “fuera de toda posibilidad”.
Pero el ministro principal reiteró que tenía muy claro que debía celebrarse un referéndum durante la actual legislatura, que concluye en 2031. “Cuando hablo ante el Parlamento escocés, me atengo a lo que allí expongo, y espero que el primer ministro haga exactamente lo mismo que hizo el miércoles”, expresó el líder escocés. Paralelamente, en el encuentro de este lunes, Swinney y el ministro principal de Gales, Rhun ap Iorwerth, anunciaron también una “nueva era” de cooperación entre sus respectivos gobiernos. Se comprometieron a defender conjuntamente una “mayor equidad” y a reclamar competencias sobre el “futuro constitucional” de sus países.
El acuerdo establece las áreas de cooperación previstas, entre ellas la lucha contra la pobreza infantil, la respuesta a las presiones derivadas del costo de la vida y la acción en el ámbito internacional.
El encuentro celebrado en Gales fue duramente criticado por el Partido Conservador, que calificó la “cumbre separatista” de “burda maniobra de distracción frente a los problemas reales que afronta Escocia”.
Por su parte, un portavoz del gobierno de Reino Unido declaró: “El primer ministro está comprometido a impulsar el cambio en las cuatro naciones de Reino Unido y cree firmemente en la Unión”. “Reino Unido alcanza su mejor versión cuando la ciudadanía se une en torno a valores compartidos y a la búsqueda de soluciones, en lugar de fomentar la división”, agregó el portavoz.
“El enfoque del primer ministro para colaborar con los ministros principales y viceprimeros ministros de Escocia, Gales e Irlanda del Norte se basa en la asociación y la cooperación, con el objetivo de generar crecimiento y empleos de calidad para la población de todas las regiones de nuestro país”, concluyó.
