la diaria Gobernanza global

Mahmud Abbas en la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York, el 24 de setiembre.

Foto: Angela Weiss, AFP

El presidente palestino denunció que la “guerra genocida” de Israel “ha creado una catástrofe humanitaria sin precedentes”

Mahmud Abbas llamó a “poner fin a la ocupación” y dijo que el gobierno israelí lleva adelante “un esquema colonialista malicioso cuyo objetivo es volver imposible la vida de los palestinos en su tierra natal”.

Contenido exclusivo con tu suscripción de pago
Contenido no disponible con tu suscripción actual
Exclusivo para suscripción digital de pago
Actualizá tu suscripción para tener acceso ilimitado a todos los contenidos del sitio
Para acceder a todos los contenidos de manera ilimitada
Exclusivo para suscripción digital de pago
Para acceder a todos los contenidos del sitio
Si ya tenés una cuenta
Te queda 1 artículo gratuito
Este es tu último artículo gratuito
Nuestro periodismo depende de vos
Nuestro periodismo depende de vos
Si ya tenés una cuenta Ingresá
Llegaste al límite de artículos gratuitos
Nuestro periodismo depende de vos
Para seguir leyendo ingresá o suscribite
Si ya tenés una cuenta
o registrate para acceder a 6 artículos gratis por mes

Editar

El presidente de Palestina, Mahmud Abbas, intervino este jueves ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y solicitó el apoyo de la comunidad internacional para “poner fin a la ocupación de Israel”, que lleva a cabo “un esquema colonialista malicioso cuyo objetivo es volver imposible la vida de los palestinos en su tierra natal para obligarlos a abandonarla”. También reiteró el pedido para que se reconozca la membresía plena de Palestina ante el organismo internacional.

En un mensaje transmitido a distancia, Abbas denunció como una medida “ilegítima” y “punitiva” la prohibición impuesta por segundo año consecutivo por el gobierno de Estados Unidos para su ingreso al país y, por lo tanto, a la sede de la Asamblea General de la ONU, en Nueva York. “El pueblo palestino y sus líderes no deben ser castigados por reclamar un fin a la ocupación, o por acudir a la ONU, la Corte Internacional de Justicia y la Corte Penal Internacional”, remarcó, para reiterar que “es una decisión pacífica y civilizada, y no un acto contrario a la paz”.

En consecuencia, sostuvo que la negativa a permitir el acceso de la delegación palestina al edificio sede de la ONU “constituye una violación” de las obligaciones de “Estados Unidos como país anfitrión”. Convocó, asimismo, a la administración de Donald Trump a “levantar estas sanciones y restricciones” para “volver al diálogo y el respeto mutuo”, y abogó por una labor conjunta “a fin de implementar la solución de los dos estados conforme a la legitimidad internacional y para que se establezca la paz, en vez de castigar a la parte que ha elegido el camino del derecho internacional y la acción diplomática”.

El presidente de Palestina dijo que su pueblo “afronta uno de los momentos más peligrosos de su historia” como consecuencia de “largas décadas de injusticias históricas” caracterizadas por una “ocupación que conlleva el desarraigo de solicitantes de asilo” y “la privación del derecho básico de autodeterminación, libertad e independencia en la Franja de Gaza”. “Nuestra gente es víctima de matanzas, destrucción, hambruna e intentos de desplazamiento de parte de las fuerzas de ocupación israelí, así como de una guerra genocida que ha creado una catástrofe humanitaria sin precedentes”, denunció.

Abbas afirmó que el “terrorismo de los colonos está escalando con la proteccion de las fuerzas ocupantes”, y dijo que Israel pretende “un esquema colonialista malicioso cuyo objetivo es volver imposible la vida de los palestinos en su tierra natal para obligarlos a abandonarla”. También denunció “las amenazas y los ataques llevados a cabo por extremistas contra lugares sagrados islámicos y cristianos”, contrarios a la “libertad de culto”, y “los ataques continuos de Israel contra las sedes de las Naciones Unidas y sus instituciones en Jerusalén y Cisjordania”, que “socavan la capacidad de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos en Medio Oriente”.

“En nombre del Estado de Palestina, reafirmo los compromisos en los que creemos: buscamos paz y seguridad para todos”, aseveró, al tiempo que expresó su rechazo a “los ataques contra los civiles, sin importar de dónde provienen”, y al “terrorismo y el extremismo en todas sus formas”, así como al “antisemitismo y el odio”. Así, dijo que todo lo que se pretende es “un Estado de Palestina democrático, que respete la ley y los derechos humanos”, que no esté militarizado y que “viva de manera segura y pacífica junto con el Estado de Israel”.

“No abandonaremos nuestra tierra natal, no aceptaremos el desplazamiento y no permitiremos que nadie decida nuestro futuro por nosotros. Decidiremos por nosotros mismos y tendemos nuestras manos hacia la paz basada en la legitimidad internacional, de manera de que podamos alcanzar nuestra independencia y libertad y de que todos en la región puedan vivir en seguridad, paz y en una buena convivencia”, concluyó.

¿Te interesa el acontecer internacional?
None
Suscribite
¿Te interesa el acontecer internacional?
Recibí la newsletter Mundo en tu email todos los domingos.
Recibir