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El drama migratorio, la Unión Europea, la OTAN y los fondos FIFA

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Ceuta y Melilla, dos ciudades autónomas españolas en la costa norte de Marruecos, únicas fronteras terrestres de la Unión Europea con África, forman parte de un enclave español fortificado con una doble valla, presencia policial y paramilitar española. Oficialmente, las dos ciudades son parte de Europa. La valla fue construida por decisión del gobierno de José María Aznar, en 1998.

De acuerdo con una investigación del catalán Centro de Estudios por la Paz J M Delàs de Barcelona, solo en el “viejo continente” hay más de mil kilómetros de muros y vallas construidos entre 19 países, para impedir el libre tránsito de migrantes. Las excusas para tal propósito: detener a los desplazados que huyen de la violencia y hambrunas en sus países de origen.

Resulta decepcionante que, casi a cuatro décadas de la caída del muro de Berlín, construido en 1961, hoy haya más muros de hormigón, alambradas, torres de vigilancia y zonas de seguridad que por entonces.

Una de las piezas oratorias más destacadas del presidente John F Kennedy fue, precisamente, en ocasión de su visita a Berlín, el 11 de junio de 1963. De su relectura, surge claramente el contraste de principios entre Donald Trump y Kennedy: “El muro es una ofensa no solo contra la historia, sino también una ofensa contra la humanidad… dividiendo a la gente que quiere vivir unida”.

Noviembre de 1989 para muchos es la referencia del fin de la Guerra Fría. Sin embargo, la Guerra Fría finalizó en 1991, cuando implosionó la Unión Soviética.

Franco y Marruecos

"Pido, como gallego, al Gobierno que, si Franco encuentra la muerte en África, su cadáver sea enterrado al lado del sepulcro del apóstol Santiago, en Compostela". Al sacerdote Basilio Álvarez se le ocurrió ese insensato pedido en el banquete del 12 de junio de 1923 con el que celebraban el retorno a Marruecos del joven oficial, teniente coronel Francisco Franco.

Lo recibieron jubilosos, le entregaron la llave de oro de la ciudad. Los años de Francisco Franco en África fueron fundamentales para ganar prestigio y autoridad. Si en algo coinciden los historiadores es que Franco contaba con una personalidad de “escasa afectividad y frialdad” que “le permitió firmar miles de penas de muerte sin turbación”; “un sentido de inferioridad que compensó su culto a la personalidad”; y un “autoritarismo obsesivo con el orden y la jerarquía, que rechazaba cualquier iniciativa fuera de su control”.

Según Ashford Hodges, Franco mostraría “un valor temerario en el campo de batalla y una indiferencia total ante el peligro”, por lo que rápidamente se ganó “el respeto y la lealtad de sus hombres. Su increíble sangre fría bajo las balas se convirtió en legendaria". Las tropas a su cargo destacaban por su disciplina y acatamiento.

Mirada crítica

La cobertura más importante de los últimos hechos migratorios ha sido la desarrollada por The New York Times. Destaca que unos 50.000 inmigrantes cruzaron la frontera, lo que llevó al colapso de Ceuta. 48 horas después, 37.500 ya habían regresado a Marruecos. Según información no oficial, se habla de casi 90 muertos.

El análisis de The New York Times destaca una primera conclusión: la extrema derecha aprovechó la crisis para aumentar su prédica antiinmigrante. Ejemplo de ello son Jordan Bardella en Francia, Giorgia Meloni en Italia y Nigel Farage en Reino Unido; coincidentemente, los tres atacaron directamente al presidente español, Pedro Sánchez, por la regularización masiva de inmigrantes en ese país.

Para el periódico, Sánchez es una excepción en el liderazgo europeo debido a su postura sobre la inmigración en los últimos años. El medio de prensa estadounidense destaca la "imagen del liberal defensor de la inmigración y uno de los críticos europeos más destacados de la línea dura del gobierno de Trump contra los migrantes". Sánchez también enfrentó la exigencia de mayores fondos para la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN), que en el caso español significaba duplicarlos.

Los periodistas de The New York Times Carlos Barragán y Jason Horowitz fueron testigos directos de que "las autoridades de Marruecos les animaron (a los migrantes) a cruzar" fronteras. El texto publicado es contundente: "Alaoui, de 26 años, contó que (...) unos agentes de la policía marroquí les indicaron la dirección correcta. No paraban de decir: “Ve por ahí, ve por ahí”.

El origen

En 2021 y 2024 tuvieron lugar dos antecedentes, el primero, más significativo, y el segundo fue rápidamente neutralizado. Ya se alcanzó un acuerdo entre Ceuta y Marruecos para agilizar las repatriaciones, con respuesta inmediata.

Las redes sociales fueron la herramienta de promoción de esta avalancha y una nula respuesta marroquí que por omisión permitió que los grupos obraran a su antojo. También hay versiones de que funcionarios de seguridad marroquí se infiltraron entre la multitud “conduciendo” los grupos.

Esas constataciones, más una alerta temprana de los servicios españoles, suman elementos para sospechar que no fue una acción casual, sino organizada. Hay quienes entienden que la regularización masiva de inmigrantes impulsada por el gobierno español provocó el malestar de 22 países de la Unión Europea, que enfrentan a España con la crisis de Ceuta. Meloni, en particular, justificó la carta colectiva aduciendo que “la defensa de las fronteras es una responsabilidad común”. Precisamente, Italia puso en marcha controles Schengen más rígidos para ciudadanos no comunitarios procedentes de España.

Las redes sociales fueron la herramienta de promoción de esta avalancha migratoria y una nula respuesta marroquí que por omisión permitió que los grupos obraran a su antojo.

Pedro Sánchez respondió con severidad: “La solidaridad y la empatía son opcionales; el respeto a los tratados europeos y a los datos, no”. Según Frontex, Agencia Europea de la Guardia Fronteriza y Costera, entre 2021 y 2026, el número de entradas irregulares a través de Italia fue el doble que por España: 478.600 contra 234.760.

El sincericidio más contundente lo dio la excongresista de Estados Unidos Marjorie Taylor Greene, que fue más directa: "Los republicanos pagaron 40 millones de dólares de impuestos a Marruecos para invadir España. Y luego fingieron que las fronteras les importaban".

Analistas como Laurent Ozon y Édouard Husson advierten que, con el estrecho de Ormuz en tensión extrema y con el mar Rojo y el canal de Suez bajo presión, el estrecho de Gibraltar resignifica su valor estratégico como única vía de acceso segura al Mediterráneo para el tráfico marítimo internacional”.

Para Estados Unidos y sus aliados urge asegurar un corredor a través de Marruecos que no dependa de España. Desde esa óptica, incomodar a España en su dominio en el acceso al Mediterráneo es estratégico. Asociado a ello, la derecha europea busca también aislar a España como lo ha hecho y fue referido, al centrar el debate apenas en su política migratoria.

Los fondos FIFA 2030 tienen que ver y ello ata y desata alianzas. Marruecos invierte hoy miles de millones de euros en la construcción de estadios para el Mundial de fútbol de 2030. España, con Sánchez campeón, le ofrece sumarse como coanfitrión, lo que va asociado a administrar con menos tensión la presión migratoria sobre las fronteras españolas, transformando una cuestión de seguridad en una negociación diplomática.

Así las cosas, FIFA y su presidente, Gianni Infantino, son piezas de otro tablero de fondos y oportunidades, con todo lo que FIFA significa. Entre otras cuestiones, el ente dio a Trump el Premio de la Paz de la FIFA. Qué raro está todo: El Nobel de la Paz para Corina Machado y el FIFA de la Paz para Trump.

Ernesto Kreimerman fue presidente del Servicio de Comunicación Audiovisual Nacional y director de Televisión Nacional del Uruguay y de las radios públicas en 2018 y 2019.

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