Las intendencias repiensan sus procesos burocrático-administrativos y piensan en la profesionalización y otros incentivos.
En ese sentido fue que reflexionaron el intendente de Paysandú, Nicolás Olivera, y su par de Río Negro, Guillermo Levratto, en Paysandú.
El ciclo reúne a intendentes y referentes institucionales para intercambiar miradas sobre la transformación de la administración local, las demandas ciudadanas, el fortalecimiento de capacidades y los nuevos perfiles necesarios para impulsar soluciones creativas en el territorio.
La moderación estuvo a cargo de Agustín Long, con posteriores comentarios de Virginia Varela, exanalista de programa de las Naciones Unidas, y María Clara Freire, encargada del Laboratorio de Innovación Abierta del Departamento de Innovación y Emprendimiento de la Universidad Tecnológica (UTEC).
Long expresó que en el evento “conviven la sociedad civil, las organizaciones del territorio, los gobiernos departamentales, en este caso haciendo que sea posible”. “Burocracia creativa tiene su origen en un evento que se hace en Berlín, Alemania. El año que viene cumple su décima edición. Es un festival de burocracia creativa que se radicó en Alemania e identificó un desafío importante en lo que es la burocracia. Desde JAW, un think tank uruguayo —muy pequeño, creciendo—, lo que hicimos fue generar un contacto con ellos para poder traer esta idea a Latinoamérica. El año pasado hicimos el primer evento de Burocracia Creativa en Montevideo”.
“En noviembre se va a desarrollar en el Centro Cultural de España un evento, donde va a haber metodologías, talleres, espacios de reflexión y también un lugar para conectar el ecosistema GovTech”.
El poder del escritorio
“Burocracia es un término que aporta muchísimo a la democracia”. Long pidió a los intendentes de Paysandú y Río Negro una opinión sobre posibles transformaciones que alcancen la burocracia y conecten con el territorio.
“Quizás los desafíos de quien asume por primera vez, capaz que son distintos a los de uno, reelecto, con el favor de la gente”, comenzó la conversación Olivera. “Tú decías: 'reivindicamos la palabra burocracia', y vaya si tiene poder el escritorio. El escritorio tiene dos lados, uno del que viene y otro del que atiende. Por supuesto que para el que viene, ese escritorio tiene el poder de dar una solución a un planteo, a una necesidad concreta. Es un poder tremendo. Capaz que para muchos de los que venimos acá no es el mejor sponsor para un evento hablar de la burocracia, porque uno automáticamente le atribuye una connotación que no sé si es positiva”, apuntó Olivera.
El intendente de Paysandú agregó que “del otro lado del mostrador, te encontrarás con una organización enorme, seguramente la empresa más grande de todo departamento, que por supuesto tiene un corset. El corset es cumplir con las normas de contratación, cumplir con las normas de ética y conducta en la función pública. Ese corsé da garantía en los procesos. Entonces, la prolijidad, el apego a la norma, también tiene que tener criterios de eficiencia para que el tiempo de esa burocracia quizá no sea excesivo y no termine conspirando contra el fin”, detalló el expresidente del Congreso de Intendentes.
En su caso, dijo, “no le puedo echar la culpa a nadie de lo que encontré; era yo el que estaba antes. El propósito fue alinear todos los recursos materiales, humanos y económicos para cumplir un fin. Ordenar todo eso para tratar de que con los recursos que tenés puedas cumplir eficientemente eso”.
“Nosotros hicimos mucho énfasis en la racionalización de recursos humanos y comenzar con un plan de modernización que lo que busca es tender a facilitar el acceso a trámites. Hoy tenemos ocho certificaciones de calidad bajo las normas ISO 9001-2015”.
“En este momento estamos en un proceso vinculado a esto de la modernización, que es la mejora de nuestras capacidades fiscales. Queremos instalar el concepto de ciudadano digital”.
Olivera completó su razonamiento indicando que “hay que transparentar muchas cosas para que la gente sienta que está en control de los recursos y sepa dónde van los recursos. Esas fueron las principales prioridades que nos inspiraron en aquel momento: austeridad, racionalización de recursos, profesionalización y definiciones claras en cuanto a las prioridades presupuestales”.
El valor del tiempo
Levratto comenzó diciendo que “a mí me gustaría conversar primero sobre el valor del tiempo, que es lo que nunca recuperamos. Nosotros tenemos que poner en valor el tiempo versus el exceso de trámites cuando gobernamos un departamento”. “Nosotros vivimos hoy un escenario de la inmediatez donde todo tenemos que resolverlo ya. Ese es el contexto”.
El intendente de Río Negro también apuntó a que se debe entender que “la gente nos eligió para transformar. Lo cotidiano diría que se hace de por sí. Pero hay otras cosas que debo transformar. Justamente los trámites, las cosas vinculadas al valor del tiempo tienen que ser transformadas. Es un enorme desafío”.
“Lo peor que nos puede pasar es dejar crecer o confundir qué es el poder detrás del escritorio. Yo sostengo claramente que el único poder está en el territorio y lo tiene la gente. Y es la que nos obliga a ser cada vez más eficientes”. “Lo digo con mucha franqueza, si yo no logro como intendente cambiar estos procesos en mi departamento, me tengo que ir para mi casa. Lo dejo bien claro porque en realidad entiendo que mi sueldo lo paga la gente”, enfatizó.
“Al mismo tiempo, la burocracia tiene un componente muy sano, muy bueno, que habla del Estado garantista. Cada proceso, cada decisión, que sabemos que en la administración Pública la voluntad o la buena fe no alcanza”.
“Lo otro que quiero decir es que la gestión debe conectar claramente con la demanda de la gente y la mejor manera que conecte con la demanda es optimizar el valor del tiempo”. “No tengo ningún derecho a jugar con el tiempo de la gente. Entonces, cuando es no, hay que decir no al instante. Y cuando es sí, hay que invitar a que esa idea se transforme en una oportunidad colectiva y se elabore en conjunto”.
Levratto: “No soy novato”
Por su parte el intendente de Río Negro expresó que “no soy novato en el sentido de que si bien asumí como Intendente, fui secretario general [de la intendencia] y después me tocó ser intendente en la pandemia”.
“Nosotros vinimos para ordenar, transformar realidades y para impactar. Es decir, dejemos de discursos y pasemos a hechos concretos.
“La gente precisa siempre, por lo menos en mi convicción, mucho más territorio y bastante menos escritorio. Uno sale al territorio a levantar la demanda y después, obviamente, como gestor público la tiene que canalizar”. “Entonces hay que profesionalizar la gestión. Hay que sintetizar determinados procesos y cambiar el chip: esto de decir 'siempre se hizo así'”.
“Después, hay que descentralizar y hay que desconcentrar servicios. Y para ello hay que tomar definiciones políticas.
Yo me identifico como un intendente que delega. Y eso no quita sacarme responsabilidad de los hombros”. “Lo que quiero decir es que hay que empezar a darle poder a la gente para que, en este caso, sintonice con el primer nivel de gobierno”.
Levratto expresó que le seduce mucho la idea de los presupuestos participativos. “Y cómo encontrar los canales, no para invitar a la gente a solamente opinar. Hay que ser muy ágil. En Río Negro nosotros hemos creado y comparto plenamente el tema de la modernización de la gestión. Nosotros creamos una unidad de desarrollo digital e innovación que está trabajando en un gobierno abierto”.
La participación ciudadana ameritó sendos comentarios, matizados, de los intendentes. Olivera, que durante su gestión eliminó el presupuesto participativo, se paró mucho más en la democracia representativa. “Se supone que eso lo haces en campaña, lo haces cuando caminas, lo haces cuando haces tus planes de gobierno, cuando elevaste tu presupuesto a la Junta Departamental, cuando los representantes votaron. Sí hay cosas que te admito que está bueno que la gente pueda saberlo, pero también la gente espera que hagas”.
Para el intendente sanducero, “quizá la participación pasa por dar toda la información de las cosas que se van a hacer; para que la gente sepa. Se participa, se escucha, se pone una oreja, se hace. La idea no es dejar de hacer nada esperando que después de mucho tiempo terminemos con la misma conclusión con la que empezamos”.
Levratto dijo ser firme partidario del presupuesto participativo, aunque el mismo no tiene expresión en su departamento.
Varela dijo que los “intendentes, de dos partidos diferentes, comparten muchas cosas. Si hay alguien que tiene resistencia al cambio, es la burocracia. Empezar a resignificar una burocracia que es muy necesaria. En Uruguay se dice que la burocracia, que fue inspirada a fines del siglo XIX, se diseñó en el XX y presenta resolver asuntos del siglo XXI. Por lo tanto, algo hay que cambiar”.
“Es desafiante incorporar la innovación en lo público. UTEC tiene una estrategia territorial de innovación que viene trabajando desde el 2018. Hablamos de innovación con propósito y mirada sistémica”.
El 12 de noviembre, en el Centro Cultural de España, en Montevideo, se cerrará el ciclo Burocracia Creativa.