El senador del Partido Comunista Óscar Andrade valoró positivamente el acuerdo anunciado por el gobierno uruguayo con la empresa española Solaria para la instalación de un parque tecnológico de centros de datos por una inversión estimada en 5.700 millones de dólares, que catalogó como “importante” en “un escenario de muchísima dificultad”.
En entrevista con Informativo de cierre, de la diaria Radio, Andrade dijo que el anuncio significa “un poco de oxígeno” para el país, que debe hacer frente a un escenario desafiante en términos económicos, caracterizado por “un déficit fiscal alto, un nivel de endeudamiento que además es alto, y un montón de necesidades sociales que son impostergables”, como “una trenza que te complica mucho”.
Si bien destacó que los indicadores de empleo y ocupación para el primer semestre de este año “son defendibles”, el senador comunista remarcó que, sin “niveles de inversión que acompañen, va a ser bastante complicado”. De todas formas, reconoció que “después hay que ver la letra chica” y evaluar el impacto que el proyecto tendrá en el trabajo y en la incorporación de mano de obra nacional “en el conjunto de la cadena”.
Consultado sobre el régimen de exoneraciones impositivas brindado al parque anunciado, que operará en régimen de zona franca, Andrade precisó que eso no es algo que “trae el proyecto”, sino que “Uruguay tiene una política de atraer inversiones sobre la base de la exoneración muy potente”. “El problema que tenés ahí es la no revisión de las exoneraciones”, planteó.
Con respecto a si está de acuerdo con que el centro brinde servicios a grandes compañías tecnológicas o si considera que el país debería intervenir al respecto, dijo que eso es un elemento “independiente”. Consideró que, más allá de que resulta “evidente” que existe “un problema con la democracia hackeada”, eso forma parte de “una batalla mucho más global que la de Uruguay”. “Es como una discusión que va por otro carril, además la fuerza que tenés que tener para revertirla va en dirección de generar condiciones de la comunidad global de articulación mucho más fuerte; no creo que ese sea el factor para decir: ‘Llega la inversión o no llega la inversión’”, evaluó.
“Si la izquierda no politiza la desigualdad y la enfrenta con rebeldía, pierde la referencia”
En la entrevista también se le consultó a Andrade acerca de cómo percibe al Frente Amplio de cara a su VIII Congreso Ordinario, que será este fin de semana. Al respecto, el senador oficialista se refirió a la necesidad de consolidar una “unidad de un bloque político y social que intente avanzar en democracia” en un contexto de “condiciones históricas tan complejas”, y que se presenta como un problema para los movimientos de izquierda de la región.
Andrade sostuvo que la fuerza política debería “mirar la complejidad del fenómeno” y se detuvo particularmente en la necesidad de consolidar un gobierno que “crezca en su capacidad de presencia [y] de organización”. “Eso no está pasando, y eso es un problema, porque el balance del gobierno se traduce en acciones que son medidas concretas”, advirtió.
Para ejemplificar, el senador comunista comparó la “persecución brutal” de la que son sujeto los trabajadores de la industria frigorífica, “con rebaja de salarios y despidos” en “un sector que está creciendo como nunca”, con la reducción de la jornada laboral y concreción de un nuevo convenio colectivo en el sector de la construcción. Agregó que eso obedece a diferencias en las capacidades de organización de ambos grupos y que “es un problema de la izquierda” en su conjunto, en tanto “las izquierdas no miran desde afuera la capacidad de organización de la sociedad”
“Tenemos un desafío de complejizar [y] de decir: ‘Bueno, algunas transformaciones no se dan solo por tal votación legislativa’”, aseveró Andrade, que le sumó la “enorme responsabilidad que es no colocarlas como conquista del gobernante”. En esa línea, postuló que “la sociedad va construyendo desde su protagonismo” y que una de las tareas de la izquierda es “dialogar para ensanchar ese protagonismo”, de manera de contrarrestar “la subjetividad neoliberal”. “Me parece que es una idea que vale la pena pelear”, afirmó.
En ese sentido, luego de destacar avances por medio de iniciativas como la Ley de Empleo Integral o la unificación de las transferencias para las infancias y adolescencias, llamó a “batallar para que la norma avance”. “Tenés una batalla desde esos instrumentos que no es solamente de gestión de gobierno: es de debate político”, remarcó. Y acotó: “Yo quiero un congreso que mire esto, que diga: ‘Bueno, tenemos algunas herramientas que están en curso para enfrentar la desigualdad’”.
Por esta razón, si bien reconoció que “lo que falta es mucho y es doloroso”, convocó a “movilizarse en torno a estos instrumentos”, de manera de “construir una subjetividad de lo común”. “Si la izquierda no politiza la desigualdad y la enfrenta con rebeldía, pierde la referencia”, afirmó.