“Acá no es venir con la bulla de que presenté las cuentitas y las boletas; acá lo que hay que hacer es no gastar la plata”, aseveró este martes en el plenario de la Cámara de Senadores el nacionalista Sergio Botana. La palabra demagogia fue pronunciada una y otra vez durante la discusión del proyecto de ley presentado por el Frente Amplio (FA) para regular los viáticos que perciben los legisladores y otros funcionarios públicos. La iniciativa terminó aprobándose con los votos de todos los partidos (29 en 29).
El frenteamplista Daniel Caggiani apuntó que la iniciativa comprende a “más de 1.500 personas”, entre legisladores, empleados del Palacio Legislativo, autoridades departamentales y concejales municipales. “La idea es uniformizar y tener un criterio único, que sea además obligatorio para todos; creo que eso es importante, que la ley sea pareja para todos”, expresó.
En concreto, el proyecto incorpora a texto expreso que tanto el Poder Legislativo como “los cargos políticos y de particular confianza de los gobiernos departamentales y municipales” deberán acoplarse a la normativa vigente (Ley 19.924), que establece que, “en caso de corresponder”, los funcionarios “deberán entregar los excedentes del viático asignado ante la oficina respectiva”.
Al momento de la votación, Caggiani señaló que se trata de una ley que “viene detrás”, ya que, “en términos generales, el comportamiento de los legisladores en general ha ido variando y ha ido mejorando”. “Hoy creo que la gran mayoría de los legisladores tiene una conducta que se adapta a esta norma”, resaltó.
Brenta: “Lo que parece obvio quizás no sea tan obvio”
En declaraciones a la prensa, antes del inicio del debate, Botana consideró que “es bastante contradictorio que el legislador que más viaja, el que más viáticos cobra, sea el que ande presentando este tipo de proyectos para quedar bien”, en referencia a Caggiani.
“Miren que yo de este tema puedo hablar; a esta altura tengo como 15 años de legislador y no me da una mano para contar los viajes al exterior”, señaló el senador nacionalista, ya en sala. El exintendente de Cerro Largo puntualizó que la oposición acompañaría en general el proyecto en apoyo a “la irrestricta defensa de la transparencia”. Sin embargo, insistió: “Acá no es el tema de los viáticos; acá lo que tenemos que hacer es terminar con el abuso de los viajes”.
El senador colorado Pedro Bordaberry, quien presentó un proyecto para directamente prohibir que los legisladores viajen al exterior “con cargo al erario público o al presupuesto del Parlamento”, sostuvo que la iniciativa es “bien intencionada”, pero “en el fondo encierra y revela algo muy malo”, esto es, “lo mal que está la actividad política, [porque] necesitamos una ley para que se devuelva lo que por definición hay que devolverlo”. A instancias de la oposición este martes se propuso tratar el proyecto de Bordaberry de forma grave y urgente; sin embargo, el oficialismo no acompañó el planteo.
En un intento por “reencausar la discusión”, el senador del FA Óscar Andrade apuntó que, a julio de este año, 201 legisladores han participado en “misiones oficiales en el exterior”, de los cuales 108 fueron del oficialismo y 93 de la oposición. “El 90% de estos viajes tienen que ver con el Parlasur, el Parlatino y la Unión Interparlamentaria, donde todos participan”, agregó. Andrade resaltó que “lo que intenta corregir el proyecto de ley es que es evidente que no hay un comportamiento similar con una parte del viaje, que es la rendición de viáticos”.
Por su parte, en respuestas a las críticas de la oposición, el senador frenteamplista Eduardo Brenta expresó: “Acá se dice que, en realidad, este proyecto no sirve para nada, que es obvio, que es natural y que todos sabemos que hay que devolver los viáticos. Pero, sin embargo, yo tengo acá declaraciones del exsenador [Jorge] Gandini donde defendió con vehemencia –tuvo mucha repercusión pública, capaz que los legisladores de su partido lo recuerdan– que no había que rendir cuentas de los viáticos porque eran inherentes a su condición de legislador”. “Lo que parece obvio quizás no sea tan obvio”, añadió.
Si bien fue aprobado por unanimidad, en la discusión en particular del articulado hubo diferencias entre el oficialismo y la oposición. La iniciativa todavía tiene que tratarse en la Cámara de Diputados.