Ingresá

Carlos Negro y Pablo Abdala, el 28 de enero, en la Cámara de Senadores. Foto: Rodrigo Viera Amaral

El liderazgo de Negro en el MI “ha venido sufriendo un desgaste y un debilitamiento inevitables”, evaluó Pablo Abdala

4 minutos de lectura
Contenido exclusivo con tu suscripción de pago

El diputado dijo que detecta un proceso de “subordinación importante” de la cartera y aseguró que, ante algunas de sus consultas durante la última comparecencia, el titular respondió que “eso depende de Presidencia o eso está en manos de Jorge Díaz”

Contenido no disponible con tu suscripción actual
Exclusivo para suscripción digital de pago
Actualizá tu suscripción para tener acceso ilimitado a todos los contenidos del sitio
Para acceder a todos los contenidos de manera ilimitada
Exclusivo para suscripción digital de pago
Para acceder a todos los contenidos del sitio
Si ya tenés una cuenta
Te queda 1 artículo gratuito
Este es tu último artículo gratuito
Nuestro periodismo depende de vos
Nuestro periodismo depende de vos
Si ya tenés una cuenta
Registrate para acceder a 6 artículos gratis por mes
Llegaste al límite de artículos gratuitos
Nuestro periodismo depende de vos
Para seguir leyendo ingresá o suscribite
Si ya tenés una cuenta
o registrate para acceder a 6 artículos gratis por mes

Editar

Este lunes, el directorio del Partido Nacional (PN) publicó un comunicado en el que declaró preocupación por la situación de “inseguridad ciudadana” y lo vinculó a “las evidentes carencias y debilidades de liderazgo que exhibe el titular del Ministerio del Interior”, diagnóstico que trascendió a pocos días de la comparecencia en la que Carlos Negro destacó el descenso de los homicidios. Su convocante, el diputado nacionalista Pablo Abdala, visitó la diaria Radio para repasar la coyuntura en seguridad pública y dijo que “la sociedad está cada vez más violenta” y que el gobierno “no tiene la culpa”, pero debe “enfrentar esas realidades”, mientras que el deber de la oposición es “exigirle, marcarle límites y señalar las insuficiencias”.

El informe preliminar de estadísticas criminales para 2025 planteó un descenso interanual del 4,7% en las denuncias, con bajas en 13 de 15 delitos. Según Abdala, desde la oposición no desconocen la autenticidad de las cifras ni su valor, y la metodología es idéntica a períodos anteriores, pero indicó que la “conclusión correcta” es “una situación de relativa estabilidad”. “No hay bajas radicales o que, por lo menos estadísticamente, resulten relevantes”, sostuvo.

Puntualmente sobre los homicidios, dijo que la baja resulta de “comparar datos preliminares con datos definitivos”, porque “se van agregando nuevos casos de homicidios que obviamente acontecieron el año anterior, pero cuyas consecuencias se producen posteriormente; o porque hay un cambio de carátula; o por el propio proceso judicial que se sigue y aparecen elementos nuevos, o porque se produce, lamentablemente, el fallecimiento de una víctima”. En retrospectiva, aseguró que la cifra preliminar de 2024 iba a ser 377, pero terminó ascendiendo a 382.

Sobre las rapiñas, evaluó que hay “una tendencia a la baja”, que es “una buena noticia”, pero detectó “una suerte de ralentización”. Lo atribuyó a “determinadas líneas de actuación policial positivas y auspiciosas que se vienen cumpliendo desde el pasado”, aunque no necesariamente iniciaron en el gobierno blanco. Ejemplificó con el Programa de Alta Dedicación Operativa (PADO) y con “el inicio de la incorporación de la tecnología” –como el circuito de cámaras de videovigilancia, el sistema ShotSpotter o los escáneres 3D para fiscales–, pero concluyó que “la Policía ha adquirido una dinámica de actuación, y eso es una cosa buena, es un activo que el país tiene, que está más allá, a esta altura, de los gobiernos de turno”, a través de “líneas de actuación operativa que son prácticamente inalterables” y que “tuvieron un cambio de concepto importante en 2020”.

Por otro lado, exhortó a evitar las comparaciones entre gestiones. Indicó que el tema “trasciende lo meramente estadístico” y dijo que los cuestionamientos no parten “desde el supuesto de que cuando nosotros gobernamos estaba todo bien y ahora está todo mal”. “Todos coincidimos en que el tema de la seguridad va más allá del ministerio y de la Policía. Hablábamos del enfoque dual; el gobierno actual habla del enfoque integral, pero estamos hablando de lo mismo: acá, si no vamos a lo profundo, a las respuestas sociales y a las causas profundas del delito, pues entonces seguiremos bajando un 3%, subiendo un 4%, en esa pelea permanente contra las cifras, y no vamos a salir de eso”, cerró.

Lo que falta es el plan de seguridad

Abdala dijo reconocer a Negro el hecho de que “mantuvo hasta los propios cuadros policiales en muy buena medida” y “el asesoramiento técnico de Sanjurjo y de Rojido”, además del “mando policial principal”, y que, en suma, “de los 19 jefes de Policía que estaban en funciones el 1° de marzo de 2025, el ministro confirmó a más de la mitad, no necesariamente en los mismos departamentos”. Las decisiones, reiteró, forman parte de “una situación de la fuerza policial auspiciosa”, pero aseveró que con “seguir haciendo lo que está bien” y abstenerse de “anular, destruir o de entorpecer lo que funciona” no alcanza.

En ese sentido, lo que falta es “el plan de seguridad”, porque lo anterior “simplemente es conservar o mantener lo que está bien, y hay que agregar valor”, ante desafíos “cada vez mayores”. “Allí es donde yo advierto la inercia o la indefinición del gobierno, que convocó a un proceso de diálogo para construir un plan de seguridad que, a nuestro juicio, fracasó rotundamente”, afirmó. Sostuvo que se convocó a los partidos políticos en un proceso de varios meses y está previsto presentar el plan en marzo, pero desde la oposición desconocen “qué participación” van a tener y si será “el plan del gobierno y el Frente Amplio (FA)” o “si realmente se va a procurar avanzar hacia un plan de seguridad que al mismo tiempo represente una política de Estado”.

Además, dijo que Negro “está siendo, con el paso del tiempo, en algún sentido, rehén de sus propios anuncios”. Aseguró que desde abril de 2025 “está haciendo anuncios de proyectos, cambios y de iniciativas”, pero “no ha concretado ninguna”, como una “nueva legislación en materia de control de armas” o los planes hacia una “reforma penitenciaria”, donde lo más “elemental” es “el cambio institucional”: “Le estamos pidiendo por favor al ministro que mande el proyecto al Parlamento; el ministro nos dice que lo tiene pronto desde hace meses, y pasó el primer año de la legislatura y el proyecto no llegó, y no nos dice por qué no lo manda”, resumió.

Otro eje para las críticas de la oposición radica en posibles cambios a la ley de urgente consideración (LUC). Abdala recordó que, si bien Negro expresó que pretendían “revisar la suspensión condicional del proceso”, le solicitaron que “traiga el proyecto”, y lo que preocupa es que “el ministro en eso lo que nos devuelve es silencio, no responde nuestras consultas”.

El “tema del liderazgo”

Para el diputado nacionalista, en el “tema del liderazgo”, Negro es “una persona de bien”, pero que “su liderazgo como ministro del Interior, como jefe de la Policía y como mando político del MI, ha venido sufriendo un desgaste y un debilitamiento inevitables; yo creo que eso es así”. Adelantó, sin embargo, que no solicitan su renuncia, porque con eso “no se arregla nada”, y reafirmó que “el gobierno sabrá hasta cuándo Negro debe ser ministro del Interior; si tiene que completar el período o si se tiene que ir dentro de 15 días”.

Abdala dijo que su liderazgo “empezó relativamente frágil” porque, en época de transición, “está claro que el gobierno tuvo dificultades para definir quién iba a ocupar esa cartera”, y optó por Negro “cuando ya prácticamente el gabinete estaba conformado, por lo menos designado”: “Claramente no viene de la estructura política, no tiene el respaldo –que en la lógica de actuación política en el gobierno del FA es un dato fundamental– de ningún sector político importante del FA”, y lo anterior “ha quedado expuesto” porque no se ha visto “a dirigentes del FA representativos salir a rasgarse las vestiduras por el ministro Negro”, acotó.

Finalmente, detectó un “proceso de subordinación muy importante” del MI ante Presidencia, algo que “no es tan natural” y que se reflejó en consultas vinculadas al Sistema Integral de Lucha contra el Crimen Organizado y el Narcotráfico, el Código del Proceso Penal o el Sistema de Información e Inteligencia Policial durante la comparecencia que tuvo lugar el 28 de enero: “La respuesta que el ministro me dio fue ‘eso depende de Presidencia’ o ‘eso está en manos de Jorge Díaz’”, sostuvo.

¿Tenés algún aporte para hacer?

Valoramos cualquier aporte aclaratorio que quieras realizar sobre el artículo que acabás de leer, podés hacerlo completando este formulario.

Este artículo está guardado para leer después en tu lista de lectura
¿Terminaste de leerlo?
Guardaste este artículo como favorito en tu lista de lectura