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Asamblea General (archivo, 23 de febrero).

Foto: Martin Hernández Müller

Uruguay se convirtió en el primer país del Mercosur en ratificar el acuerdo comercial con la Unión Europea

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La Cámara de Diputados dio este jueves sanción definitiva al tratado, que había sido aprobado el miércoles en el Senado.

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Exactamente a las 12.46 de este jueves, la Cámara de Diputados aprobó por una amplia mayoría (91 en 93) el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea. La sanción supone la ratificación definitiva del tratado por parte del Estado uruguayo, dado que la Cámara de Senadores ya había aprobado el acuerdo el miércoles, por unanimidad. De este modo, Uruguay se convirtió en el primer país del Mercosur en ratificar el tratado, cuya entrada en vigencia, sin embargo, aún es una incertidumbre.

Según supo la diaria, este jueves los diputados siguieron la votación del acuerdo en el Parlamento argentino, que ocurría en paralelo, con la intención de agilizar el trámite y lograr que Uruguay fuera el primer país en ratificarlo. A diferencia del Senado, que recibió a una treintena de delegaciones para que dieran su parecer sobre el acuerdo, la Cámara de Diputados sometió a votación el tratado sin un pasaje previo por comisión. Los únicos dos legisladores que votaron en contra del acuerdo fueron los representantes de Identidad Soberana, Gustavo Salle y Nicolle Salle.

En concreto, este jueves quedó formalmente aprobado el acuerdo interino de comercio (ITA, por sus siglas en inglés); todavía no se ha tratado el acuerdo de asociación (EMPA, por sus siglas en inglés), que ingresará al Parlamento uruguayo cuando lo firmen los países europeos.

Según ha indicado el ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin, existe la opción de que el tratado se aplique de manera anticipada –es decir, sin que lo haya aprobado el Parlamento Europeo– a través de un mecanismo que tiene la Unión Europea para “activar de forma inmediata” el acuerdo. No obstante, también podría ocurrir que la implementación se postergue hasta que se pronuncie el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que actualmente tiene a estudio el acuerdo, algo que podría insumir entre 18 y 24 meses.

“Intentamos, sobre la realidad, ubicarnos y trabajar por el bienestar de nuestra gente”

Luego de la votación, que estuvo precedida solamente por las intervenciones de los Salle, el diputado del Frente Amplio (FA) Víctor Aldaya presentó algunas cifras. Mencionó que el Mercosur y la Unión Europea comprenden “más de 750 millones de personas” y “más del 20% producto bruto mundial”.

Desde el punto de vista de Uruguay, dijo que se trata del “tratado comercial más importante de la historia” y señaló que actualmente la Unión Europea “es el tercer destino de nuestras exportaciones”. “En 2024 representó un 14% del total de nuestras exportaciones, siendo algo así como 1.786 millones de dólares, que aumentaron en 2025 a 1.835 millones de dólares”, detalló. Asimismo, apuntó que la Unión Europea es “el principal origen de inversión extranjera directa” en el país.

Con respecto a los impactos positivos, Aldaya apuntó que el acuerdo establece una cuota de 99.000 toneladas para la carne bovina, así como la eliminación de la cuota Hilton que le corresponde al Mercosur. Señaló que “la mejora arancelaria en este sector representa aproximadamente unos 100 millones de dólares”.

Para el sector arrocero, en tanto, el tratado “amplía la cuota a unas 60.000 toneladas” y se incluye “la ampliación a productos ya procesados”, lo que permitirá “el ingreso directo de nuestro arroz en las góndolas de los comercios europeos”, apuntó.

El diputado del FA agregó que, a partir de la puesta en marcha del acuerdo, “los tops [de lana] ingresan libres de aranceles desde el inicio”, y en el caso de los cítricos y de la pesca “se eliminan aranceles y se restablecen condiciones preferenciales que se habían perdido”.

En cuanto a los efectos negativos, Aldaya advirtió que en la industria láctea “se presentan grandes desafíos que requieren políticas compensatorias”, tal como han señalado las distintas gremiales del sector. La principal preocupación es el eventual ingreso de productos europeos subsidiados al mercado brasileño. En ese sentido, el legislador frenteamplista mencionó, a modo de ejemplo, que “el 45% de las exportaciones de leche en polvo van a Brasil”.

El diputado del FA también recordó que, en su comparecencia ante la comisión especial del Senado, “el PIT-CNT señaló que el impacto de este acuerdo dependerá de la capacidad del Estado para desplegar políticas complementarias que promuevan valor agregado y empleo de calidad”.

Para Aldaya, “ahí está el punto político central”. Aseguró que el tratado “no sustituye la política industrial de Uruguay”, sino que “la exige”. “La votación de hoy no cierra el proceso, por el contrario, lo abre”, afirmó, y añadió que actualmente “se inicia una etapa de implementación que requerirá estudios sectoriales, política de transición, capacitación y reconversión productiva donde sea necesario”.

La falta de un informe técnico actualizado sobre las consecuencias que efectivamente tendrá el acuerdo en Uruguay fue algo señalado en sala por Nicolle Salle. “Se nos pide votar sin contar con estudios, sin contar siquiera con el tan aclamado estudio del BID [Banco Interamericano de Desarrollo], algo muy relevante para el propio Ministerio [de Relaciones Exteriores]; eso es grave desde el punto de vista institucional, es negligente”, afirmó la diputada de Identidad Soberana.

Al margen del aspecto comercial, Aldaya situó la aprobación del acuerdo en un escenario internacional que “está cambiando” debido a “crecientes tensiones geopolíticas, cuestionamientos al multilateralismo, nuevas imposiciones arancelarias, transformaciones tecnológicas y mayores exigencias ambientales”. En ese sentido, afirmó que el tratado “es una respuesta estratégica que marca más integración regulada, más previsibilidad y más institucionalidad”.

Por su parte, el diputado del FA Carlos Varela Nestier dijo que actualmente hay “un mundo muy complejo”, en el que “las transformaciones a veces son diarias”. En respuesta a Salle, quien durante su intervención leyó varios párrafos escritos por Danilo Astori, Varela Nestier manifestó: “Si en algo insistía Astori era en entender la realidad para intentar transformarla”, es decir, “no quedarnos con libros de hace 40 o 50 años”. “No podemos ir a la pereza intelectual de basarnos en lo que se leía en el mundo hace 50 años, [porque] ya no es el mundo en el que vivimos”, resaltó.

“Eso es lo que hacemos permanentemente. Sin perder los principios, sin perder la comprensión de que estamos, estuvimos y estaremos en contra de un sistema dominante que no es el que nosotros queremos, y que buscamos alternativas, porque la alternativa que en su momento existió fracasó rotundamente. Intentamos, sobre la realidad, ubicarnos y trabajar por el bienestar de nuestra gente”, complementó.

“Una vez más, ha triunfado la libertad”

A su turno, el diputado del Partido Nacional (PN) Juan Martín Rodríguez celebró que Uruguay haya sido el primer país del Mercosur en ratificar el acuerdo. “No se debe a un mero ejercicio deportivo, no es solamente para ver quién llega primero per se”, sino que “es para demostrar que el sistema político de un país, cuando tiene la firme convicción de las oportunidades, las ventajas y los beneficios que se abren a partir de la aprobación de este acuerdo, no duda, no se pone dubitativo, no cuestiona cosas innecesarias y no se maneja con mezquindades”, sino que “se maneja con la altura que se merece”, manifestó.

Además, a su entender, el Parlamento uruguayo envió este jueves “una fuerte señal a América, al Mercosur y a Europa”, en el sentido de que “hemos esperado 25 años, pero no estamos dispuestos a esperar ni un segundo más”. “Por eso la importancia para nuestro país y para nuestro Parlamento de ser los primeros”, subrayó.

El diputado del PN propuso la creación de una comisión bicameral en el Parlamento para hacer un “seguimiento” de la implementación del tratado. Apuntó, además, que a los legisladores uruguayos les corresponde la tarea de “hablar con nuestros pares de Europa para que se hagan las gestiones para la aplicación provisional”, algo que, sostuvo, “es una decisión política”.

Sobre el contenido del acuerdo, Rodríguez destacó que establece “reglas claras para las relaciones comerciales entre ambas regiones”, sobre todo, “en tiempos de incertidumbre”. “No es con proteccionismo, no es cerrándonos al mundo, no es aislándonos, [sino que] es con el mundo, es con comercio y es con libertad económica que nuestra región y nuestro país van a crecer, desarrollarse y progresar. Una vez más, ha triunfado la libertad”, remató.

El diputado del Partido Colorado (PC) Marne Osorio destacó que, desde hace 25 años, los sucesivos gobiernos uruguayos han contribuido, de distintas formas, a la aprobación del acuerdo. “No es producto de una urgencia coyuntural, no lo es para nosotros. Tal vez lo sea para nuestra contraparte, en un mundo polarizado, donde Europa siente la necesidad de robustecerse en un contexto global, asumiendo que el Mercosur es uno de los graneros más importantes del mundo”, expresó.

Osorio sostuvo que “votar afirmativamente [el tratado] no significa desconocer los riesgos ni los desafíos”. Señaló que incluso los sectores que se verán beneficiados por el acuerdo deberán enfrentarse a algunos aspectos potencialmente negativos. Mencionó que el sector cárnico ha remarcado “la necesidad de reglas claras en los cupos”, que todavía no han sido distribuidos a la interna del Mercosur, y la importancia de tener “garantías de reciprocidad en exigencias sanitarias”, mientras que el sector arrocero ha señalado que “cualquier nueva exigencia ambiental debe implementarse con criterios de gradualidad y reciprocidad y con apoyo financiero”.

Según Osorio, el tratado “puede ser una oportunidad de mejora estructural para nuestro país”, en vista de que demanda un determinado “cumplimiento de estándares de trazabilidad, certificación ambiental y bienestar animal”.

Dicho esto, el diputado del PC advirtió que el acuerdo “también puede convertirse en un factor de concentración si no se gestiona con inteligencia y con previsibilidad, porque no todo el sector productivo del país parte de un mismo lugar”. “No todas las empresas tienen capacidad inmediata de inversión, no todos los productores acceden fácilmente al crédito, no todas las regiones tienen la misma infraestructura logística, y desde el interior sabemos que esas diferencias importan y mucho”, afirmó el dos veces intendente de Rivera.

“Somos y queremos seguir siendo un país que produce alimentos de calidad”

Para el diputado del Partido Independiente, Gerardo Sotelo, el acuerdo “trasciende lo comercial” y “se inscribe en la mejor historia de la integración entre pueblos soberanos”. Para Uruguay, sostuvo, supone “una reafirmación de nuestra identidad productiva”.

“Nuestra pradera natural, nuestro clima templado, nuestra tradición agrícola y ganadera nos convirtieron en productores eficientes de alimentos”, afirmó Sotelo, y preguntó: “¿Cuál es el problema con producir alimentos?”.

“En un mundo donde la seguridad alimentaria vuelve a ser una preocupación estratégica”, continuó, “los países capaces de producir alimentos de calidad en forma estable adquieren una relevancia geopolítica creciente”. “Para Uruguay este acuerdo no es una renuncia a su soberanía productiva, sino, muy por el contrario, es su afirmación. No es una amenaza, sino una proyección al mundo. Somos y queremos seguir siendo un país que produce alimentos de calidad”, subrayó.

Acerca de este punto, Salle compartió sus impresiones sobre la discusión que se dio el miércoles en el Senado, que escuchó presencialmente desde las barras. “Vi cómo algunos senadores del Partido Nacional le enrostraban al Frente Amplio que habían perdido, citaban a Milton Friedman como ganador y le enrostraban al Frente Amplio que el ISI, el sistema de industrialización por sustitución de importaciones, que arranca ya en la Conferencia de Bandung de 1955, había sido nefasto para América del Sur, y no había reacción en los senadores frenteamplistas”, expresó. El diputado de Identidad Soberana pronosticó que con este tratado “las pocas industrias que están quedando desaparecerán”.

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