La comisión especial de la Asamblea General que investiga el proceso de compra de las patrullas oceánicas al astillero español Cardama Shipyard durante la anterior administración recibió este lunes al contralmirante retirado Gustavo Musso, quien se desempeñó como jefe del Estado Mayor de la Armada hasta agosto de 2023, cuando pidió pase a retiro voluntario, luego de elaborar un informe en el que cuestionaba la decisión del Ministerio de Defensa Nacional –en aquel entonces encabezado por Javier García– de elegir la oferta de Cardama.
La sesión de la comisión especial empezó sobre las 13.00. Previo al ingreso de Musso, los legisladores de la oposición solicitaron convocar a la actual ministra de Defensa Nacional, Sandra Lazo, a propósito de la decisión de Cardama de iniciar un arbitraje internacional contra el Estado uruguayo por la rescisión del contrato. Sin embargo, el Frente Amplio (FA) no acompañó la solicitud.
En una rueda de prensa, el diputado del FA Joaquín Garlo dijo que el oficialismo votó en contra “porque lo acordado en la comisión era, justamente, respetar la etapa considerada cronológicamente”. El período acordado para la investigación va desde 2010 hasta la rescisión del contrato. En ese sentido, Garlo puntualizó que la comparecencia de Lazo, así como la de García, están previstas para “etapas posteriores”. “Queremos respetar ese cronograma, que es lo acordado por todos los partidos”, remarcó.
Si bien reconoció que en la comisión había “un plan”, el diputado del Partido Nacional (PN) Gabriel Gianoli consideró que el arbitraje anunciado por Cardama “aparece en el medio y corta transversalmente” la agenda de la comisión. “Era muy importante para nosotros que la ministra viniera, más cuando la ministra ha dicho aquí en la prensa que está dispuesta a venir”, señaló. “El oficialismo pide diálogo, pero pide un pequeño diálogo. Este diálogo debió ser a primer nivel en su momento, antes de esta rescisión que vamos a terminar pagando muy costosamente”, cuestionó Gianoli.
Garlo: “No hay un acta de la que surge elegida Cardama”
La comparecencia de Musso, que se extendió durante unas tres horas, dejó a las bancadas con visiones contrapuestas. Para Garlo, el contralmirante retirado fue “contundente” en cuanto a las explicaciones que brindó sobre el informe que presentó en 2023, en el que advirtió que “la oferta de Cardama era temeraria, tanto por el plazo de entrega que la empresa proponía como por el monto de la oferta”. El diputado del FA sostuvo que el testimonio de Musso corrobora “elementos que han ido surgiendo a lo largo de estos meses”, como “la inexperiencia de Cardama en la fabricación de este tipo de buques”.
Cuando fue citado a declarar en el marco de la investigación administrativa solicitada por Lazo, en octubre del año pasado, Musso dijo que “Cardama era el único astillero que no demostraba capacidades para construir los OPV [offshore patrol vessel], basado en que Cardama en 100 años de existencia no ha construido un solo patrullero”, según informó la diaria.
El contralmirante retirado también cuestionó algunos tratamientos preferenciales que tuvo Cardama, como la visita del astillero por parte del entonces subsecretario de Defensa Nacional, Rivera Elgue, cuando “ningún otro astillero fue visitado, a pesar de que hubo invitaciones”. Además, advirtió que, luego de que fuera rechazada su primera oferta, la empresa española presentó una segunda propuesta con modificaciones que coinciden con “las razones por las que la propuesta inicial había sido rechazada”.
Por su parte, Gianoli aseguró que “quedaron muchas dudas” tras la comparecencia de Musso, sobre todo, con respecto a su informe. El diputado del PN cuestionó que lo presentara cinco días después de que la junta de almirantes se decantara por Cardama; también criticó el hecho de que los otros almirantes no hayan accedido al documento. “Era el jefe del Estado Mayor, y el informe llegó cinco días después y a la prensa el mismo día, con valoraciones que a nosotros nos sorprenden, porque iban muy direccionadas hacia un astillero en particular, que era Gondán”, señaló.
Este lunes, Musso fue consultado al respecto. Según Garlo, el contralmirante retirado “fue muy claro en que no tiene vinculaciones con Gondán”, más allá de “algún contacto cuando él fue agregado naval en la Embajada de Uruguay en España”. Para el diputado frenteamplista, lo “llamativo” de la junta de almirantes “es que no era un procedimiento reglamentado, que no era un procedimiento habitual, del que no hay un registro escrito”, ya que “no hay un acta de la que surge elegida Cardama”.
Garlo sostuvo que lo que decidió Musso “fue presentar sus fundamentos por escrito a sus legítimas autoridades”. “Fue el único que decidió presentar sus fundamentos por escrito con una valoración técnica muy detallada; ojalá todos los participantes de esa junta hubiesen presentado esos elementos”, agregó.