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Gustavo González (archivo, agosto de 2025) Foto: Rodrigo Viera Amaral

Senadores del FA presentaron un proyecto de ley para establecer que la superficie habitable no sea inferior a 35 metros cuadrados

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En la iniciativa, promovida por el socialista Gustavo González, se sostiene que “el régimen legal vigente de superficie de construcción mínima habitable de la vivienda permitido afecta la calidad de vida de las personas” y, sobre todo, a “la población más vulnerable”.

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La bancada del Frente Amplio (FA) ingresó este miércoles a la Cámara de Senadores un proyecto de ley sobre monoambientes, impulsado por el senador socialista Gustavo González, que propone modificar la normativa vigente para aumentar la superficie mínima permitida en este tipo de vivienda de 25 a 35 metros cuadrados.

“Cabe reflexionar si un monoambiente es una vivienda adecuada que satisface las necesidades básicas familiares”, se plantea al inicio de la exposición de motivos del proyecto, al que tuvo acceso la diaria, que consta de un artículo único.

En concreto, la iniciativa pretende cambiar la redacción dada por el proyecto de Rendición de Cuentas de 2021 al artículo 18 de la Ley 13.728 del Plan Nacional de Viviendas, para establecer que “la superficie habitable de una vivienda no será inferior en ningún caso a 35 metros cuadrados”. Además, se establece que el mínimo dispuesto será aplicable “a las viviendas que tengan un dormitorio”, en lugar de a “las viviendas con tipología monoambiente”, como dispone la norma actual.

“A nuestro criterio, propiciar y promover como política pública de Estado una tipología habitable de una vivienda de 25 metros cuadrados de superficie es cuestionable”, se sostiene en el proyecto, y se afirma que “esas dimensiones superficiales mínimas” y “la no existencia de separación real de espacios delimitados” no “pueden considerarse soluciones condiciones dignas de habitación adecuada”.

De acuerdo con el proyecto presentado por el FA, la normativa vigente “se aparta de los lineamientos y directrices de diversos instrumentos, convenciones y declaraciones internacionales aprobados y/o ratificados por el país”. En esa línea, se mencionan la Declaración Universal de Derechos Humanos de Naciones Unidas, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la Organización de las Naciones Unidas, la Convención sobre los Derechos del Niño e incluso la Constitución de la República, cuyo artículo 45 establece que “todo habitante de la República tiene derecho a gozar de una vivienda decorosa”.

“El régimen legal vigente de superficie de construcción mínima habitable de la vivienda permitido afecta la calidad de vida de las personas y, muy especialmente, a la población más vulnerable”, se afirma en la iniciativa.

Asimismo, se señala que actualmente “el Estado realiza renuncias fiscales muy importantes que implican un esfuerzo de toda la sociedad y que no redunda en un bienestar locativo de las personas”.

Por estas razones, los legisladores del oficialismo consideran “necesario proyectar una solución legal” para fijar por ley que la dimensión de la superficie habitable mínima de una vivienda no sea menor a 35 metros cuadrados, y que, además, el inmueble “reúna ciertas condiciones de división y número de dormitorios, prohibiendo autorización, financiamiento, construcción estatales u otorgamiento de beneficios tributarios de vivienda promovida” para las construcciones que “no cumplan con los mínimos previstos” en la nueva ley.

El proyecto impulsado por González generó el rechazo de la Cámara Inmobiliaria del Uruguay, incluso antes de que el FA lo presentara formalmente en el Parlamento. La gremial advirtió que los cambios propuestos podrían “impactar negativamente en la oferta de vivienda, la inversión y el acceso al mercado inmobiliario”. Para la cámara, restringir tipologías de vivienda “podría derivar en una menor diversidad de opciones, reducción de la oferta y mayor presión sobre los precios en otros segmentos del mercado”.

Desde el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial, en tanto, se ha señalado que dentro de la Ley de Vivienda Promovida solamente el 10% de las construcciones corresponde a monoambientes. En entrevista con la diaria Radio días atrás, el subsecretario de la cartera, Christian Di Candia, consideró de todos modos que “es muy difícil que una familia o que una persona piense a mediano y largo plazo un proyecto de vida en un monoambiente de 25 metros cuadrados”, y afirmó que “no es el objetivo del MVOT ni de la política de vivienda promover este tipo de construcciones”.

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