La semana pasada, luego de meses de negociación, la Intendencia de Montevideo logró aprobar en la Junta Departamental cuatro de los cinco fideicomisos que había presentado para realizar obras de saneamiento, limpieza, un trabajo de reparación de calles y veredas y un plan de revitalización para la Ciudad Vieja. Solo este último quedó por el camino. El préstamo para el saneamiento (aproximadamente la mitad del monto solicitado) se aprobó por unanimidad. Los tres planes restantes –limpieza, calles y veredas– salieron por el mínimo requerido de votos –la mayoría especial de 21–, gracias al apoyo decisivo de cuatro ediles de la oposición: el independiente Guillermo Kruse –que fue electo bajo el lema del Partido Nacional (PN)–, el colorado Federico Paganini y los nacionalistas Joaquín Campos y Nicolás Hernández.
Luego de la votación en la Junta Departamental, Campos y Hernández, ambos integrantes de la lista 22, fueron enviados a la Comisión de Ética del PN. Distinta ha sido, por lo menos desde el punto de vista institucional, la reacción del Partido Colorado (PC).
A través de un comunicado, el Comité Ejecutivo Departamental (CED) del PC en Montevideo reconoció y destacó el “trabajo político, técnico y profesional” llevado a cabo en las últimas semanas por Paganini, quien pertenece a la Unión de Jóvenes Reformistas, sector que en las internas apoyó la candidatura de Andrés Ojeda.
En particular, el órgano partidario valoró “las modificaciones introducidas a la propuesta original” de la comuna capitalina que, a instancias de Paganini, “permitieron reducir significativamente el monto solicitado y excluir iniciativas que no contaban con el respaldo de nuestra colectividad”.
Asimismo, el CED expresó que el voto a favor de Paganini a las iniciativas impulsadas por el oficialismo departamental “responde a obras y acciones que se encuentran en línea con las prioridades establecidas en el último programa de gobierno departamental presentado por el Partido Colorado, particularmente en materia de gestión de residuos, calles, veredas y saneamiento”. En ese sentido, el CED destacó especialmente la inclusión en los fideicomisos de “la reparación del colector subacuático de Punta Carretas, una obra necesaria y largamente postergada, cuya ejecución entendemos imprescindible”.
Paganini fue recibido este miércoles por el Ejecutivo departamental del PC en Montevideo; allí realizó un informe sobre su actuación en la Junta Departamental. En la declaración, el CED resaltó que Paganini actuó “en todo momento con coherencia respecto de las posiciones y criterios manifestados previamente ante los organismos partidarios”, y aclaró que el apoyo a los préstamos solicitados por la comuna capitalina “no implica respaldo alguno a la gestión del Frente Amplio en Montevideo, cuyo modelo consideramos agotado”.
“Nuestro principal desafío es construir una alternativa de gobierno capaz de poner en el centro a los montevideanos y resolver los problemas que la ciudad arrastra desde hace décadas”, manifestó el CED. El comunicado lleva la firma de la secretaria general del CED y diputada suplente del PC, María Eugenia Roselló, y de Sebastián Duarte, presidente de turno del órgano partidario.
“Vergüenza me da leer este comunicado”
“No me representan”, escribió en su cuenta de X el diputado colorado Adrián Juri, que fue electo en Montevideo por la lista de Vamos Uruguay, liderada por Pedro Bordaberry, en respuesta a la declaración del CED.
Más contundente fue el exedil colorado Matías Barreto, también integrante de Vamos Uruguay, quien en la misma red social expresó: “Vergüenza me da leer este comunicado”. “Lo más insólito de este comunicado del CED es que intenta presentar este tema como si hubiera una posición unánime del Partido Colorado, cuando la enorme mayoría de los colorados que uno escucha en la calle, y en la militancia, está en contra de seguir endeudando Montevideo para sostener el fracaso del Frente Amplio”, afirmó.
El exedil sostuvo que el problema “no es una diferencia interna”, sino “una dirigencia que hace tiempo parece más preocupada por cuidar acuerdos políticos que por representar lo que siente la gente”. “Montevideo está detonada después de 35 años de gestión frenteamplista y todavía hay quienes creen que el rol del Partido Colorado es salir a justificar más deuda y atacar a los que se animan a decirlo”, agregó Barreto.
“El Partido Colorado no nació para obedecer aparatos ni para actuar como socio silencioso del poder. Nació para defender convicciones, aunque incomoden”, afirmó.