Barrio Centro en Montevideo. Foto: Gianni Schiaffarino

Proyecto sobre monoambientes: “Achicar el tamaño de las viviendas no fue una solución”, afirmó la arquitecta Alicia Artigas

La especialista en urbanismo dijo que el principal problema en el acceso a la vivienda es el ingreso de las familias y no que “tengamos que necesariamente vivir en un estante y dormir en cuchetas para ocupar menos espacio”.

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La Comisión de Vivienda y Ordenamiento Territorial del Senado continúa tratando el proyecto de ley de Frente Amplio (FA) sobre monoambientes, que pretende retornar a la normativa anterior y establecer que la superficie mínima habitable de cualquier vivienda no puede ser inferior a 35 metros cuadrados. Luego de la presentación de la iniciativa, a cargo del senador frenteamplista Gustavo González, la comisión recibió a la arquitecta Alicia Artigas, especializada en urbanismo.

Durante su exposición, Artigas fue categórica en cuanto al mínimo vigente de 25 metros cuadrados. “Yo soy un poco gráfica para decirlo, pero para mí es una celda con baño privado”, expresó, según consta en la versión taquigráfica de la sesión.

La disminución de 35 a 25 metros cuadrados se dio en el período pasado, a través de la Rendición de Cuentas de 2021. La iniciativa del FA, además del aumento de diez metros cuadrados, propone impedir el otorgamiento de los beneficios tributarios dispuestos en el régimen de vivienda promovida (Ley 18.795) a las construcciones que no cumplan con estos mínimos previstos en materia de superficie mínima habitable.

“Yo comparto que se vuelva a lo que definía la ley de vivienda de Juan Pablo Terra, pensando en que lo correcto sería ampliar esos mínimos y no reducirlos”, expresó Artigas, en referencia a la Ley 13.728, promulgada en 1968.

“El problema no es la falta de suelo ni la densidad habitacional”

Por otra parte, Artigas apuntó que “las construcciones de unidades más pequeñas no han llevado a que mejore el precio del suelo urbano”. Señaló que, por el contrario, los valores “han subido”. “Si yo tengo, por ejemplo, diez unidades en un edificio, y por achicar los metrajes mínimos en lugar de tener diez tengo 11, ya puedo sacarle más renta a ese suelo y, por lo tanto, sube el precio que el inversor está dispuesto a pagar por ese lote vacío o esa vivienda para demoler. Entonces, el precio del suelo aumenta, lejos de bajar”, ilustró.

Según la arquitecta, se trata de “un tema clave”, dado que “el problema más grande de nuestro país” no es el suelo urbano en sí mismo, sino “el acceso a ese suelo urbano, porque a la mayoría no nos dan los ingresos como para acceder a comprar una vivienda”.

Artigas remarcó que en Uruguay “el problema no es la falta de suelo, ni tampoco la densidad habitacional en las ciudades”. A modo de ejemplo, mencionó que Japón tiene una densidad de 346 habitantes por kilómetro cuadrado, mientras que el promedio de Uruguay es de 20 habitantes por kilómetro cuadrado. “En las zonas más densamente pobladas de Montevideo hay 2.500 habitantes por kilómetro cuadrado, y Tokio tiene 14.000. Es decir, tampoco es un problema de que tengamos que necesariamente vivir en un estante y dormir en cuchetas para ocupar menos espacio porque ese no es nuestro problema, sino que nuestro problema es el ingreso”, subrayó.

En la presentación del proyecto, González había señalado –en términos generales– que el régimen de vivienda promovida “no bajó una sola vivienda del déficit habitacional”, ya que “los sectores que están dentro del déficit habitacional están representados por gente que no tiene capacidad de ahorro” y “el que tiene dinero se compra la casa”.

La arquitecta también mencionó que con los cambios introducidos en el período pasado “el precio de las viviendas no ha dejado de subir”. Apuntó que desde 2020 a la fecha el precio del metro cuadrado aumentó, en promedio, de 2.000 a 2.500 dólares.

Artigas sostuvo que “achicar el tamaño de las viviendas no fue una solución”. “La legislación que permite que la mitad de las unidades sean monoambientes ha llevado a que en general se hayan encarecido todas las viviendas construidas por este método”, agregó.

Al término de la exposición de Artigas, el senador del Partido Nacional José Luis Falero consideró que “el aumento del precio por metro cuadrado es un tema para tener en cuenta” en el trabajo de la comisión, al margen de que “la vivienda en sí pueda tener un costo menor por la cantidad de metros menos que tiene”.

La comisión recibirá en la próxima sesión a representantes de la Sociedad de Arquitectos y de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de la República; posteriormente está previsto que comparezcan el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial, la Cámara Inmobiliaria, la Asociación de Promotores Privados de la Construcción, la plataforma “La Vivienda en Diálogo” y el Sunca.

En la cámara alta, a diferencia de lo que sucede en la Cámara de Diputados, el FA ya tiene los votos suficientes para aprobar el proyecto. Hasta ahora, ni el Partido Nacional ni el Partido Colorado han fijado una posición sobre la iniciativa. De todos modos, el senador colorado Tabaré Viera afirmó la semana pasada en entrevista con la diaria Radio que, si bien su partido analizará el tema con “cabeza abierta” y “disposición al diálogo”, en principio, no se acompañará la iniciativa del oficialismo.