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Política Gobierno nacional
Martín Vallcorba y Gabriel Oddone, el 7 de agosto, en la Comisión de Presupuestos Integrada con la de Hacienda. · Foto: Alessandro Maradei

Martín Vallcorba y Gabriel Oddone, el 7 de agosto, en la Comisión de Presupuestos Integrada con la de Hacienda.

Foto: Alessandro Maradei

A pocos días de la votación de la Rendición de Cuentas, la aprobación del proyecto “está en jaque”, advierten desde el FA

Las propuestas que Manini Ríos entregó a Orsi complicaron las conversaciones con Perrone; Oddone señaló que pueden contemplarse, “pero fuera del marco de la ley presupuestal, porque la ley ya fue remitida”

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El año pasado, en ocasión de la votación de la Rendición de Cuentas y también cuando se discutieron los cambios impositivos del presupuesto quinquenal, la ciudadanía desconocía el desenlace, pero el núcleo duro del gobierno y de la bancada oficialista estaba tranquilo y confiado. Llegado el momento, sabían que los diputados cabildantes Álvaro Perrone y Silvana Pérez Bonavita iban a levantar sus manos, y así sucedió. Pero este año el escenario es distinto.

El 9 de julio, a diez días del ingreso de la Rendición de Cuentas al Parlamento, la Coalición Republicana (CR) anunció que no votaría la iniciativa, con el argumento de que este ha sido “un mal gobierno”, y cerró de ese modo para el Frente Amplio (FA) la posibilidad de una negociación, opción que en la instancia del presupuesto había quedado abierta. Con este panorama, las baterías se concentraron nuevamente en Cabildo Abierto (CA), pero con un panorama más complejo que en 2025.

En primer lugar, actores que el año pasado fueron centrales en la negociación con CA, y en particular con Perrone, como el secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, resolvieron en esta instancia permanecer más al margen y dejar que el “costo político” de ceder ante los planteos de CA lo paguen los legisladores frenteamplistas, dijeron a la diaria fuentes del Ejecutivo. En segundo lugar, en CA hay “tres visiones distintas” sobre el tema, indicaron a este medio integrantes de la bancada del FA, en referencia a las posturas del líder del sector, Guido Manini Ríos, y de los dos diputados, Pérez Bonavita y Perrone. Según la visión de los diputados frenteamplistas consultados, mientras que Manini Ríos busca marcar posición y no perder protagonismo en la discusión, como le sucedió el año pasado, Pérez Bonavita está más cerca de las posturas del Partido Nacional y Perrone conversa más cómodamente con el FA.

Antes del viaje que Perrone y legisladores de la CR realizaron a Israel, los diputados del FA estaban conversando fluidamente con el cabildante, quien les expresó su voluntad de incluir algunas disposiciones en relación con los deudores, de recortar viajes oficiales y de mantener las condicionalidades en las transferencias para la infancia, entre otros planteos sobre los que se podía trabajar de cara a un consenso. Sin embargo, la propuesta que Manini Ríos le entregó el jueves al presidente Yamandú Orsi complicó las negociaciones.

Entre otras iniciativas, el líder cabildante propuso incrementar en un 50% la asignación única, aumentar 20 millones de dólares anuales las partidas del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial, asignar recursos al Instituto Nacional de Rehabilitación “para la instalación de talleres de oficios e infraestructura de trabajo en los predios carcelarios” y retirar los artículos del proyecto que “disponen la reasignación de partidas del rubro funcionamiento de las Fuerzas Armadas”.

La presidenta de la comisión de Presupuestos integrada con la de Hacienda de Diputados, la frenteamplista Sylvia Ibarguren, dijo a la diaria que si bien el aumento de las transferencias es “un deseo de todos, la cuestión es lo que es posible”. Consideró que “muchos de los temas” que plantea CA “no son viables porque no existen los recursos”. El diputado frenteamplista Sebastián Valdomir, coordinador de la bancada oficialista, apuntó que solamente la propuesta de aumentar 50% las transferencias a la infancia supondría un gasto de entre 15 y 16 millones de dólares. “Teniendo en cuenta que este proyecto de Rendición de Cuentas solamente tiene 31 millones de incremento, es como media rendición nueva; es difícil según los números que maneja el equipo económico y nuestro gobierno dar cumplimiento a una medida de estas características. Vamos a ver qué flexibilidad tiene el planteo de CA como para moverse”, señaló en rueda de prensa. Legisladores del FA e integrantes del Ejecutivo interpretan la propuesta de Manini como “ponerle la tapa” a la negociación, porque para el FA la iniciativa es “inviable”.

Este viernes, el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, asistió a la comisión para exponer los artículos correspondientes a la cartera que dirige y, en ese marco, aclaró que no ha tenido “tiempo de estudiar” las propuestas de CA como para dar una “respuesta profunda”. Acotó en rueda de prensa que en principio todas pueden contemplarse, “pero fuera del marco de la ley presupuestal, porque la ley ya fue remitida” y “no hay mensaje complementario en la Rendición de Cuentas”. “Cualquier iniciativa de estas características debería ser objeto de una ley aparte”, señaló.

Perspectivas de cara a la votación en el plenario

Ibarguren dijo que, a diferencia de la discusión presupuestal, donde “siempre hay mucho más margen” para negociar, en esta Rendición de Cuentas, “en el marco de la restricción fiscal y de un crecimiento por debajo del estimado”, está “todo justito como para poder incrementar” recursos. “Está todo muy atado, muy equilibrado, entonces no es fácil buscar de dónde vos sacás para reasignar en estas circunstancias”, apuntó la diputada.

A esto se suma que la CR sigue firme en su decisión de no votar la rendición en general. “La postura de la CR ya quedó fijada en el primer momento, entonces es bastante difícil negociar o tener algún margen, ahí ya tenés una puerta cerrada”, expresó Ibarguren. De todos modos, comentó que se está conversando con legisladores que tienen “sensibilidad”, “sobre todo con el tema de las transferencias”, y que “entienden la necesidad de que esa política sea llevada adelante”.

El diputado colorado Conrado Rodríguez dijo a la diaria que “no ha habido ningún tipo de modificación en las condicionantes” que la coalición analizó para resolver que no votaría y tampoco hubo “ningún tipo de negociación formal pedida por el FA”. “No hubo en ningún momento un planteo formal de reunión para ver si algunas cuestiones que tienen que ver con la planificación económica, por ejemplo, se podían modificar. Entonces, como no se ha modificado nada de esto”, “no hay posibilidad de modificación de esa posición”, indicó.

Consultada al respecto este viernes en rueda de prensa, la diputada nacionalista Fernanda Auersperg, afirmó que no acompañarán la votación, aunque eso no implica que no hagan “un análisis y un estudio riguroso de todo lo que es el articulado” y formulen “los aportes correspondientes” para el caso de que se habilite la discusión. Sobre cuál sería la actitud de la coalición en caso de que finalmente CA no vote la rendición en general, señaló que “el puente se cruza cuando se llega al puente”. Acotó que, de todos modos, “las prioridades que ha definido el gobierno, que es primera infancia, calle, seguridad y educación, pueden ser contempladas por leyes que pueda volcar el gobierno que vamos a estar dispuestos a votar”.

Valdomir dijo a la diaria que “es muy difícil aventurar al día de hoy qué va a pasar con la Rendición de Cuentas, porque hay demasiados temas arriba de la mesa”. “Recibió el presidente Orsi las propuestas del exsenador Manini y veremos qué respuesta puede dar el gobierno. Con respecto a la coalición, no hay mucho para esperar porque se autoexcluyeron de esta discusión en una conferencia de prensa al segundo día de empezar”, afirmó.

En este escenario, las conversaciones se intensificarán durante la próxima semana, antes de la votación en el plenario de la Cámara de Diputados, que el oficialismo pretende que comience el viernes 14 de agosto. La oposición, en cambio, prefiere que se inicie el lunes 17. En comisión el proyecto empezará a votarse el martes, pero en ese ámbito el oficialismo tiene mayoría.

Ibarguren opinó que la situación para el oficialismo “no está fácil”. “Nadie pierde las esperanzas hasta el último momento de que vamos a tener rendición, pero la realidad es que la rendición está en jaque”, “no está asegurada”, advirtió. En rueda de prensa, Valdomir aseguró que mantienen las “expectativas” de que el proyecto se pueda aprobar, pero remarcó que hoy “no tiene votos para ser aprobado”. Sin embargo, entre los legisladores de la coalición predomina el convencimiento de que el oficialismo conseguirá los votos y se habilitará la discusión en particular de la rendición. Algunos de ellos les han manifestado esto mismo a sus pares del oficialismo.

Oddone, en tanto, aseguró que trabajará “hasta el último día” para lograr que la oposición acompañe la votación en general. El ministro afirmó que le restaría “mucha potencia al proyecto si no pudiéramos tener en esa discusión artículo por artículo la capacidad de injerencia por parte de la oposición”.

¿Sería posible implementar el cambio en las transferencias si no se aprueba la rendición?

“Blancos y colorados no votan recursos para la pobreza infantil”, se lee en algunos pasacalles colgados por comités de base del FA en barrios de la capital. Este es el costo que pretende hacerle pagar el FA a la coalición si no vota en general la Rendición de Cuentas y si, por tanto, no habilita a que se voten, entre otras medidas, la unificación y el incremento de las transferencias a la primera infancia.

Del lado de la oposición, se argumenta que el oficialismo puede cumplir con este propósito sin que se apruebe la rendición. “La unificación de las transferencias estamos dispuestos a votarla, pero no tiene por qué ser por vía de la Rendición de Cuentas, puede ser una ley aparte. Además, el gobierno tiene un margen para refuerzo de rubros que también puede ser utilizado en caso de que llegado el momento no haya Rendición de Cuentas”, sostuvo Auersperg.

Conrado Rodríguez aseguró que el gobierno cuenta con “herramientas legales distintas a la Rendición de Cuentas para hacer los incrementos sobre las prioridades que marcó, tanto para la primera infancia como para el tema seguridad o personas en situación de calle”. Mencionó, en particular, el artículo 41 de la Ley 17.930 que establece que “el Poder Ejecutivo podrá disponer del 6% del total de los créditos” de una parte del presupuesto nacional para “reforzar los créditos asignados para gastos de funcionamiento e inversión o habilitar créditos en partidas que no estén previstas”.

En el gobierno consideran, en cambio, que sería “muy complejo” instrumentar los aumentos solo con refuerzos presupuestales, que en general se utilizan para otros propósitos, como atender contingencias: la atención a las personas en situación de calle o los fenómenos climáticos, por ejemplo. Evalúan, por otra parte, que no corresponde sostener una política pública permanente con base en refuerzos presupuestales contingentes.

Ibarguren señaló que se puede “hacer un refuerzo presupuestal en algunas cosas, no en todas”, y que si la oposición no vota el aumento de las transferencias, entonces habrá que esperar a la siguiente Rendición de Cuentas. “O sea, atrasaríamos todo un año la posibilidad de inyectar recursos para esos quintiles tan complejos de los hogares pobres con gurises chicos, y eso es desolador”, lamentó.

Sobre la eventualidad de que no se apruebe la Rendición de Cuentas y el gobierno tenga que buscar por otra vía el incremento de las transferencias dirigidas a la primera infancia, Oddone aseguró que todavía no se “resigna” y que pensará “el plan B” cuando eso se concrete. “Para nosotros, en este momento, no hay opción que no sea la Rendición de Cuentas. Si llega el caso en que no haya ley, consideraremos un camino alternativo”, indicó. Agregó que estuvieron horas en la comisión “tratando de responder y de construir un clima de diálogo con la oposición de manera tal de convencerlos de que una cosa es no votar algunos artículos y otra cosa es no tener una ley de Rendición de Cuentas”.

Consultado sobre si la coalición pagaría un costo político en caso de no habilitar la votación del incremento en las transferencias mediante la Rendición de Cuentas, Rodríguez contestó: “Si tú estás convencido de algo, no te ponés a analizar si eso conlleva un costo político o no. Nosotros estamos convencidos de que el gobierno cometió muchos errores el año pasado en la ley de presupuesto, se los marcamos”.

Auersperg evaluó que el FA utiliza “un recurso muy bajo” al argumentar que la coalición no quiere votar recursos para combatir la pobreza infantil, “porque en realidad el gobierno sabe que esos recursos ya están, porque los 31 millones para primera infancia surgen de los nuevos impuestos y del cambio en el impuesto a los autos eléctricos”. “Es tan solo mandar una ley que recoja esos 19 artículos específicos de unificación de transferencias y estamos dispuestos a votarlos”, insistió.

Buscan no suprimir las vacantes en el Clemente Estable

En el oficialismo también están evaluando modificaciones a algunos puntos del articulado. Entre ellas, están buscando la manera de no suprimir las 18 vacantes que la rendición dispone eliminar en el Instituto Clemente Estable. El propio instituto explicó en comisión los perjuicios que ello ocasionaría para la ciencia y el ministro de Educación y Cultura, José Carlos Mahía, dijo en ese ámbito que si el Parlamento “tiene posibilidades de mejorar esta situación, para nosotros será bienvenido”.

Ibarguren afirmó que, en el caso del Clemente Estable, los legisladores “entendimos cuál es su postura y acompañamos”, además de que “desde el principio” la supresión de vacantes “hizo un poco de ruido”. “Entonces, ahí creo que se van a hacer los esfuerzos”, consideró. Según supo la diaria, la supresión de vacantes podría concretarse en otros lugares del Ministerio de Educación y Cultura (MEC) para mantener el recorte pero no perjudicar al instituto.