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Gabriel Boric, el 20 de agosto, en La Huella de Seregni. Foto: Rodrigo Viera Amaral

Gabriel Boric en La Huella de Seregni: “El fanatismo por la moderación, al final, no lleva a ninguna parte”

El expresidente de Chile sostuvo que las corrientes de izquierda en la región no pueden “asumir como propio el hundimiento moral” que impone la derecha y llamó a “pensar el futuro de manera positiva”.

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El expresidente de Chile Gabriel Boric (2022-2026) llamó a “defender la política como herramienta de transformación social” y afirmó que las corrientes de izquierda no deben “asumir como propio el hundimiento moral” que atribuyó a los movimientos de derecha. Este jueves, en un conversatorio organizado en La Huella de Seregni con motivo del relanzamiento de la revista Nueva Sociedad, en el que también participó la senadora del Frente Amplio (FA) Constanza Moreira, Boric convocó a defender “con orgullo” las posiciones de izquierda.

“Corremos el riesgo, por querer capturar la atención en el menor tiempo posible, de dejar de defender las ideas en las cuales realmente creemos, y por lo tanto, de dejarnos llevar por la ola del momento”, expresó. Boric apuntó que, aunque “pareciera que [la izquierda] ha estado perdida”, eso “no significa dejar de existir”, sino “preguntarse cómo volver a encontrar el camino”.

Además, destacó la importancia de que los movimientos comprendan el impacto de sus propios procesos históricos, ya que “el mundo no parte de cero en cada generación”. “Es posible un mundo mejor y no podemos limitarnos a apuntar todo lo que está mal”, insistió; y dijo que el discurso “no puede ser principalmente catastrofista”.

En contraposición a la derecha, Boric resaltó que los movimientos de izquierda son capaces de “pensar el futuro de manera positiva”. También advirtió que “el fanatismo por la moderación, al final, no lleva a ninguna parte”.

Con respecto a los principales aprendizajes de su gobierno, el exmandatario reflexionó sobre el hecho de “ser capaces de modernizar el Estado para poder cumplir de manera mucho más ágil los requerimientos de la ciudadanía”, sin perder la “base social” y la “rebeldía”. Mencionó como ejemplo el actual gobierno del alcalde de Nueva York, el socialista del Partido Demócrata Zohran Mamdani.

“Lo importante no es que sigamos siendo los mismos convencidos”, expresó; y llamó a estrechar los lazos con “las generaciones más jóvenes” y “la clase trabajadora”, así como también a participar en la transformación de los modelos productivos “con atención a los límites planetarios”.

“Es tremendamente importante no convertirnos, al volvernos autoridades, en lo que siempre hemos dicho que no queremos ser, y mantener una consistencia entre nuestro discurso y nuestro actuar”, advirtió el exmandatario. “Se trata sencillamente de coherencia”, argumentó.

Constanza Moreira: hay que “salir de esa prisión para la política que es la economía”

Por su parte, Moreira sostuvo que “el largo ciclo del progresismo latinoamericano” fue “una escuela impresionante” para los movimientos que participaron en él. La senadora del FA se detuvo especialmente en los movimientos sindical, feminista y estudiantil, a los que definió como “fábricas de acción colectiva” del pensamiento de izquierda. En línea con Boric, dijo que la izquierda “aprende mucho más de sus fracasos que de sus victorias”.

Por otra parte, Moreira apuntó a la necesidad de “salir de esa prisión para la política que es la economía, porque [uno de los triunfos] del liberalismo es haber encerrado a la política en la cárcel de la economía”. Propuso “pensar modelos de desarrollo más compatibles con la vida”, y consideró como algo “horrible” el hecho de que actualmente “la derecha está viviendo su mejor momento” en lo que va del siglo.

La senadora frenteamplista también dijo que “la retórica del miedo ha sido una retórica que ha logrado que las derechas triunfen”, lo cual, a su vez, vinculó a la falta de “un modelo alternativo” por parte de la izquierda. A modo de ejemplo, mencionó el caso del debate en torno a la seguridad pública, un punto que se repite en diferentes contiendas electorales a lo largo de la región. En ese sentido, planteó apostar a “las pasiones alegres” como elementos movilizantes, en respuesta a “la apatía y el enojo”, que “quitan capacidad de movilización”, en el marco de un capitalismo que se caracteriza por generar “una frustración” que “es infinita”.

“A la derecha se la resiste”, subrayó Moreira. Y manifestó que “lo más lindo que Uruguay tiene para darle al mundo” es la lección de “cómo logró juntar todo” y “armar el gran crisol, la gran hibridación de todas las izquierdas, que es la solución a nuestros problemas”.