En el último día de tratamiento de la Rendición de Cuentas en el Senado, la coyuntura económica “se robó el centro” de la comparecencia del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) en la Comisión de Presupuesto integrada con Hacienda, según el senador del Partido Nacional (PN) Sergio Botana. Es que este martes el último informe trimestral de cuentas nacionales del Banco Central del Uruguay (BCU) dio a conocer que el producto interno bruto (PIB) se contrajo 0,5% entre abril y junio de 2026 con respecto al mismo período del año anterior, lo que volvió a generar discusiones sobre la proyección de crecimiento económico del MEF, que se ubica en 1,6%.
Según consta en la versión taquigráfica de la sesión a la que tuvo acceso la diaria, en presencia de la delegación de la cartera encabezada por el ministro Gabriel Oddone, el senador colorado Pedro Bordaberry dijo que la información divulgada por el BCU “es contundente”, puesto que “la economía uruguaya cayó un 0,8% en el segundo trimestre respecto del primero”, y que “en el acumulado del primer semestre el crecimiento fue de apenas 0,3%”. En ese marco, planteó que “estamos muy lejos del sendero necesario para cumplir con la meta oficial del 1,6% [de crecimiento] para todo el año”, y señaló que “para llegar a esa cifra, la actividad debería crecer más de 3% en lo que resta de 2026, algo que todos creemos que no es posible”.
Bordaberry dijo que el Consejo Fiscal Autónomo –organismo técnico independiente que asesora al MEF– advirtió en su informe de julio que “la brecha acumulada entre las proyecciones del ministerio y las del comité de expertos son grandes, y que en un escenario de menor crecimiento, como el que estamos viendo materializarse, deterioraría el resultado fiscal estructural si no se toman medidas compensatorias”. Luego de la sesión, en diálogo con la prensa, dijo que Oddone “tiene que corregir” la proyección y así “dar certeza a los agentes económicos, a quienes van a invertir en el país”.
Antes, en la comisión, reconoció que la economía “no es una ciencia exacta”, aunque subrayó la necesidad de “escuchar cuando muchas personas y los datos nos dicen que las previsiones no se van a cumplir”. Botana, por su parte, si bien dijo que “el tema es bastante delicado como para que no nos apuremos a exigir el pronunciamiento del ministerio”, también destacó que “las noticias son un aviso que tenemos que atender” y que “rápidamente no se puede exigir que tengamos respuestas acertadas en un plazo de ayer a hoy”. “Si vienen respuestas, que vengan; si no vienen, que no vengan, y las discutiremos en los próximos días”, marcó.
En una rueda de prensa y también en comisión, el senador nacionalista Sebastián da Silva fue un paso más allá y advirtió que con los números actuales, “lamentablemente, se está entrando en una fase de estancamiento económico que puede llevar a la recesión”. “Cuando todo el mundo tiene una opinión y el único que tiene otra es el ministro, ¿de quién es el problema? Es del ministro, no de todo el mundo. Acá en este gobierno parece que no se puede criticar a ningún ministro”, cuestionó.
Durante la sesión, Oddone se refirió a lo dicho por Da Silva y dijo que “si [el] estancamiento es una economía creciendo al 1%, es lo que tiene esta economía hace diez años” puesto que la economía “crece en promedio hace diez años al 1%”. “Una economía que crece al 1% sería converger a lo que ha pasado en los últimos diez años. Para eso, Uruguay y este gobierno están trabajando de manera denodada para lograr resultados de crecimiento superiores”, destacó.
Sobre el dato divulgado por el BCU, Oddone expresó que “no sorprendió” al equipo económico y que, de hecho, el MEF ya había anunciado que “el dato del segundo trimestre iba a alcanzar una variación interanual negativa de entre 0,5% y 0,7% del PIB”, por lo que el dato “es la mejor de las hipótesis que teníamos hace unos días”.
Además, resaltó que si no se toma en cuenta la contracción del sector agropecuario –que registró una caída interanual de 22,2%–, la economía “está creciendo un 1,4% interanual” y, por lo tanto, “ese es el dato relevante que debemos tomar”. Si bien reconoció que el porcentaje está por debajo de la meta de crecimiento anual fijada, “va en la misma línea de lo que estimamos”.
En ese sentido, con respecto a corregir la meta, Oddone dijo que cuando tengan “elementos de diagnóstico” que los “obliguen” a modificar la proyección, serán “muy claros y transparentes” y se divulgarán “rápidamente”. De todas formas, apuntó que “en las condiciones en las que se conoció el dato de ayer, no hay ninguna razón para sorprendernos y para tomar ninguna decisión en cuanto a la alteración de metas fiscales, tal y como fueron establecidas en la ley de Rendición de Cuentas, que además ratifican las metas que habíamos definido en la ley de presupuesto anterior”.
“En diversas oportunidades hemos manifestado que somos sensibles a hacer correcciones, cuando la información así lo sugiera. Como responsables del equipo económico reiteramos que no tenemos ningún elemento de juicio en este momento para alterar el diagnóstico que tenemos sobre la economía”, remarcó.
En línea con el ministro, el senador del Frente Amplio (FA) y presidente de la Comisión de Presupuesto, Sebastián Sabini, dijo a la diaria que “las proyecciones económicas no son adivinanzas” y que “todos los equipos económicos en el mundo y los analistas hacen estimaciones de cómo va a funcionar la economía en una serie de supuestos nacionales, regionales y mundiales”.
“Bloqueo parlamentario” y actitudes “beligerantes” hacia ministros
Este viernes se vota el proyecto en comisión, y se espera que el lunes se comience a votar en el plenario de la cámara alta. Una de las novedades que surgieron en los últimos días con respecto al fin del tratamiento es que el senador del FA Daniel Caggiani anunció que no habrá tercera cámara para el proyecto, es decir que no se harán cambios al texto y, por lo tanto, no se votarán los “50 aditivos y sustitutivos” presentados por la oposición.
En diálogo con la prensa, Caggiani dijo que la mayoría de los aditivos implican “incremento de ingresos y de gastos, no se dice cómo se va a financiar, básicamente se dice que se va a sacar de Rentas Generales”. “Es como una cartita a los Reyes Magos; se les quiere asignar recursos a algunos incisos, pero en realidad no se dice dónde se distribuyen”, comentó.
El senador del PN Rodrigo Blás –quien presentará el informe en minoría en el plenario– dijo a la diaria que la “sensación” que les quedó con el anuncio del FA es que “el Frente te escucha pero no te oye”. “Por un tema de mal manejo y por miedo a una negociación, que parece no estar tan bien atada, con Cabildo Abierto (CA), se niegan posibilidades de mejoras, pero no solo a nosotros como coalición, sino a los propios errores de la rendición, a reclamos de distintos sectores que son justos”, sostuvo.
A juicio de Blás, el hecho de que el FA no cuente con mayorías parlamentarias en la cámara baja “debería llevar a otra forma de encarar las cosas, a otra forma de encarar las negociaciones”. Señaló que “no es una buena señal” que se concluya el tratamiento “en una especie de bloqueo parlamentario”.
Sabini, por su lado, dijo que dentro de la oposición, “la única que estuvo dispuesta a negociar y a dialogar fue CA”, lo que “dio como resultado el proyecto que tenemos a consideración”. “El resto de los partidos de oposición hicieron una conferencia diciendo que no iban a votar, y además tuvieron una actitud bastante beligerante en comisión con varios ministros”, mencionó, y dijo que por esa razón le parece “llamativo” que “después de ese tipo de actitudes se solicite diálogo o atender mociones”.