A través de una carta, representantes de centros privados de primera infancia denunciaron que más de 500 niños y niñas permanecen en lista de espera para acceder a las Becas de Inclusión Social (BIS), cuyo objetivo es brindar servicios de cuidado y educación a menores de entre 0 y 2 años de edad que pertenezcan a familias integradas a los programas de acompañamiento familiar del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) y el Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay.
La carta, a la que accedió a la diaria, está dirigida al presidente de la República, Yamandú Orsi, a senadoras y senadores, al ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, y al ministro de Desarrollo Social, Gonzalo Civila. En la misiva se señala que las familias que acceden a estas becas “ya postularon su solicitud de beca, entregaron la documentación correspondiente y se encuentran en el sistema del Mides”, por lo que la cifra de 500 niños y niñas “no es estimativa ni un dato aislado”.
A estas infancias en espera “se suman otras familias que no han podido postularse porque desde el propio Mides se les ha informado que su solicitud no sería viable o que el programa no cuenta con nuevas habilitaciones”, lo cual “ha generado un freno en las postulaciones”, se apunta. “Por lo tanto, los más de 500 niños y niñas en lista de espera no representan la totalidad de la demanda existente, sino solo quienes lograron llegar a la instancia de postulación”, puntualizaron los representantes de centros privados.
Bettina Taibo, firmante de la carta y representante de la Asociación de Centros de Educación para la Primera Infancia Privados del Uruguay, dijo a la diaria que fue la directora de la Secretaría Nacional de Cuidados, Susana Muñiz, quien les informó el número de los niños y niñas en lista de espera. “Sabemos que hay, por ejemplo, madres que están en programas sociales como Uruguay Impulsa y de ese estilo y que por un lado se les ha favorecido, acompañado y potenciado con el acceso a programas, pero el cuidado a los niños está interrumpido porque las becas no fueron dadas”, señaló.
Sobre el motivo de la lista de espera Taibo dijo que “es un tema de presupuesto”, dado que se trata de una política pública que funciona desde 2013 y tiene “un presupuesto ya adjudicado”. “El tema, y esto es lo que nos plantea Muñiz, es que el dinero va a otro lado y el dinero no llega al sector de becas BIS, [aunque] el Ministerio de Economía da la partida correspondiente”, apuntó.
En la carta se señala que cuando una beca se interrumpe “no solamente se afecta al niño o niña beneficiario”, sino que “se afecta a su familia, al centro que lo recibe, a las trabajadoras que allí se desempeñan, y se debilita una red de cuidados que al Estado le llevaría enormes recursos y tiempo construir desde cero”.
En ese marco, se solicita que se garanticen los recursos presupuestales necesarios para la continuidad de las becas durante 2026-2027, y también que se dé respuesta a los más de 500 niños y niñas que están en lista de espera. A su vez, piden que se establezcan “criterios claros y previsibles de continuidad del programa” para que las familias y los centros “puedan planificar y no queden sometidos año tras año a la incertidumbre”.
Por último, se solicita que se consideren los resultados y las conclusiones de un informe del Mides del 21 de setiembre, al igual que “el impacto social, educativo y laboral demostrado por el programa”. Sumado a esto, se pide un ámbito de diálogo con los actores directamente involucrados, entre ellos, con los representantes de los centros de primera infancia, “para avanzar hacia una política de cuidados sostenible y de largo plazo”.
El informe al que hace referencia la carta fue presentado en la antesala de la Cámara de Senadores y se tituló “Programa de becas de inclusión socioeducativa en Uruguay: evaluando el triple dividendo de la inversión en cuidado infantil”. Para Taibo, la contracara de este informe, que habla sobre los impactos de la beca, es la situación de la lista de espera.
En esa línea, Taibo consideró que tanto Civila como la Junta Nacional de Cuidados “tienen que dar respuesta”, así como también Presidencia de la República, “sobre todo, porque estamos hablando de una prioridad de gobierno”. “Si es una prioridad de gobierno, ¿cómo puede pasar esto?”, cuestionó. En la carta se sostiene que las becas no son únicamente “una transferencia destinada a cubrir el costo de una matrícula”, sino también “una herramienta de política pública que articula educación, cuidados, desarrollo infantil, autonomía económica y empleo”.