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HIF Global.

Foto: HIF Global

Experto en energías renovables respaldó el proyecto de HIF Global y descartó que implique un subsidio por parte de UTE

“Si se está discutiendo es porque no hay una diferencia de un subsidio de ‘1.000 millones de dólares’”, dijo Marcelo Mula, vicepresidente de la Asociación Uruguaya de Energías Renovables.

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Este martes, La mañana de la diaria recibió a Marcelo Mula, vicepresidente de la Asociación Uruguaya de Energías Renovables (Auder), para abordar las negociaciones entre el gobierno y HIF Global con el objetivo de instalar una planta de combustibles sintéticos en el departamento de Paysandú. “Los combustibles sintéticos son la gran oportunidad que tiene el país para desarrollar finalmente un sector industrial pudiendo aprovechar esta primera transición que hicimos”, dijo Mula en primera instancia.

El representante de Auder explicó que “70% del insumo de una fábrica de estos efuels es electricidad renovable”, y que cuando desde la organización notaron que el hidrógeno verde estaba “sobre la mesa”, junto con el posicionamiento del país como “un posible proveedor”, concluyeron que no solamente era necesario producir más energía renovable, sino que implica una “cadena de valor”: “Hay una fábrica, hay un proceso productivo, hay que construir todo un montón de infraestructura asociada” a la logística y luego “tratar de que esa energía renovable se produzca y se venda en un mercado”, lo que también involucraba a otros actores, y por eso impulsaron la creación de la Asociación Uruguaya de Hidrógeno.

A nivel global, dijo que los e-combustibles “empiezan a tener una demanda” y que los países en condiciones para empezar a proveerlos son aquellos que tienen “una matriz eléctrica ya renovable para poder certificar que ese producto es de origen renovable”, con lo que Uruguay empieza a “tener preponderancia a nivel mundial” y “realmente puede llegar a producir a precios competitivos”.

Mula explicó que se trata de una gran oportunidad para el sector porque, de concretarse los proyectos que están a consideración, la hoja de ruta del hidrógeno implica “multiplicar por diez la potencia instalada de energías renovables” hacia 2040. Por otro lado, en el marco del “gran debe” que tiene el país, reparó en el rol del sector industrial al posibilitar la fabricación en el territorio de “productos que el mundo empieza a demandar” a través de fábricas que “necesitan el apoyo de todos los eslabones”.

HIF Global y los factores a considerar

Sobre HIF Global, socio de Auder, Mula indicó que se encuentra “en el momento para tomar la decisión de inversión”, y por eso se encuentra en diálogos con el gobierno. No obstante, llamó a analizar “qué implica” un proyecto con estas características, ya que al estudiar la viabilidad de una idea “todo termina en un Excel, en un modelo financiero, donde se dicen los costos de los insumos, quién va a proveer los materiales, dónde se va a localizar y cuál es el precio de venta”, lo que se pone a consideración de un banco al buscar financiación.

“Los que definen un proyecto ‘sí o no’ no es ni UTE ni HIF; son los que te financian”, apuntó. En ese marco, dijo que el precio de la energía resulta importante porque “es el principal insumo” para la operación, y, con relación a las declaraciones del exdirector nacional de Energía Ramón Méndez que apuntaban a que si UTE la vende por debajo de su costo de producción implicaría “varias decenas de millones de dólares de subsidio directo por año”, dijo que desconoce la cifra, pero que “es mucho más complejo hacer una cuenta casi de almacenero” entre el precio de la energía y lo que costó producirla, y que hay otros factores a considerar, como el hecho de que es necesario concretar “obras importantes de infraestructura en obras de transmisión para poder llevar la energía de un parque eólico solar hasta el centro de consumo”, que generalmente están a cargo del desarrollador.

Por otro lado, señaló que 15% del suministro de energía que se comprará a UTE representa una “demanda que puede llegar a ser variable” y que las fábricas “pueden llegar a acompasar la producción con la oferta de energía”. Dijo que UTE tiene un costo de abastecimiento de su demanda “cercano a los 42 dólares” por megavatio-hora, pero es “el pasado” y hay que agregar la energía a instalar para abastecer lo que “empiezan a consumir estos nuevos emprendimientos”, tanto HIF Global como los data centers. En esa línea, dijo que UTE licitó las obras de plantas de energía solar fotovoltaicas propias y, al precio que las contrató, “hoy en día esa energía que UTE está empezando a abastecerse con estas obras anda en el entorno de los 30 y 35 dólares el megavatio-hora”. “En vez de haber un subsidio hay una ganancia con UTE si la vende a US$ 42 cuando tenés un costo de US$ 35”, sostuvo.

Por otro lado, con relación a la demanda mundial de hidrógeno verde, señaló que se trata de un “mercado en desarrollo”, pero que “ningún banco te va a financiar un modelo financiero de estos si no hay una demanda que justifique prestar el dinero para esto”. Con todo, dijo que el tema de los combustibles sintéticos empezó por preocupaciones ambientales pero se convirtió en algo “de soberanía energética”, con qué “se va a desarrollar”, y, puntualmente sobre HIF Global, apuntó a que “el 25% de lo que ellos necesitan vender ya tiene contratos”.

Si se discute es porque “no hay una diferencia de un subsidio de 1.000 millones de dólares”

No obstante, Mula señaló que, en función de que se trata de la primera definición de una gran inversión de un proyecto de e-combustibles, “está llevando mucho más trabajo porque no hay experiencia y no hay ni antecedentes a nivel mundial de este tipo de contratos de energías variables”, al tiempo que nombró a países europeos que “están tratando de innovar para que pueda llegar a haber peajes exonerados para este tipo de megagrandes clientes nuevos”.

“Son todas cosas nuevas, no hay una receta, y me gusta ver eso, porque si se está discutiendo es porque no hay una diferencia de un subsidio de ‘1.000 millones de dólares’, porque no existe, porque no estarían en estos puntos a este nivel de negociaciones. Yo creo que estamos muy cerca de que se pueda concretar este tipo de arreglos, y ahí la virtud es que las partes se encuentren –obviamente que no haya un subsidio por parte de UTE–, que la empresa pueda encontrar su número y que este tipo de proyectos se pueda concretar”, consideró.