Según la información bridada por OSE, la ciudad de Salto avanza con nuevas obras de saneamiento que demandan una inversión aproximada de 1,9 millones de dólares y tienen un plazo de ejecución de 12 meses.
Los trabajos se desarrollan en las inmediaciones del río Uruguay e incluyen la instalación de infraestructura destinada a mejorar la gestión de las aguas residuales domésticas.
El proyecto comprende la construcción de dos pozos de bombeo, uno en el barrio Saladero y otro en Altar del Papa, además de 650 metros de colectores, 50 metros de conexiones y aproximadamente 2.600 metros de tuberías de impulsión.
La intervención presenta algunas dificultades técnicas debido a las características del terreno. Según explicó el ingeniero Andrés Amaral, director de obra, los trabajos se desarrollan en una zona próxima al río Uruguay, declarada protegida, donde la presencia de roca en las fundaciones de los pozos de bombeo agrega complejidad a las tareas. Pese a estas condiciones, la obra se mantiene dentro de los plazos previstos.
La ampliación de la infraestructura de saneamiento apunta a reducir la dependencia de los pozos negros, evitar filtraciones y anegamientos y disminuir los riesgos sanitarios asociados a una gestión inadecuada de los efluentes domésticos.
Además de mejorar las condiciones de salubridad para la población, la intervención busca contribuir al cuidado del ambiente mediante una adecuada conducción y tratamiento de las aguas residuales. La incorporación de estos servicios también puede favorecer la valorización de las propiedades comprendidas en el área de cobertura. En este contexto, OSE recuerda que la Ley 18.840 establece la obligatoriedad de conectarse a la red pública de saneamiento una vez que el servicio queda habilitado.
Tras la finalización de las obras y la correspondiente notificación, los usuarios dispondrán de un plazo de seis meses para iniciar el trámite de conexión y de hasta un año para concretarla sin costo, de acuerdo con la información difundida por el organismo.
La puesta en funcionamiento de la nueva infraestructura será un paso importante para mejorar las condiciones sanitarias de la zona y avanzar en una gestión más adecuada de los residuos líquidos domiciliarios.