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Foto: Ignacio Dotti (archivo, abril de 2023)

La biblioteca Felisa Lisasola apuesta a la modernización y amplía sus espacios culturales

La digitalización de sus servicios, nuevas salas de informática y la recuperación de espacios buscan transformar la principal biblioteca pública de Salto en un centro cultural más abierto a la comunidad.

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Las bibliotecas públicas atraviesan un profundo proceso de reconversión, marcado por la inclusión digital, la renovación de sus espacios físicos y la preservación del patrimonio documental. Lejos de quedar obsoletas frente al avance de internet, se transforman en centros comunitarios híbridos, donde conviven el tradicional acceso a los libros y las nuevas formas de búsqueda de información, estudio y conectividad.

Entrevistado por la diaria, el encargado del área de Cultura de la Intendencia de Salto, Pablo Bonet, señaló que la ciudadanía continúa concurriendo a la biblioteca en busca de libros, especialmente novelas y algunas publicaciones de consulta sobre historia y arte. Sin embargo, explicó que las necesidades de los usuarios han cambiado: muchas personas llegan principalmente para encontrar un espacio con acceso a internet donde poder estudiar.

En ese sentido, la biblioteca cuenta con una donación de computadoras realizada por Antel. Se trata de equipos usados que la empresa estatal reacondiciona y entrega a distintas instituciones. A partir de esta iniciativa, se trabaja en la instalación de dos salas de informática, cada una con cinco computadoras y conexión a internet.

Bonet consideró que esta nueva realidad modificó sustancialmente el uso de las bibliotecas. “Aquellas bibliotecas antiguas, medio oscuras, donde había que hacer mucho silencio porque había muchas personas estudiando, ya no se utilizan de la misma manera. Hoy prácticamente todo se consigue a través de internet”, explicó.

Otro de los cambios previstos está relacionado con la digitalización del catálogo y la gestión de los préstamos. Según adelantó Bonet, los funcionarios de las bibliotecas públicas participarán próximamente en instancias de capacitación en Montevideo, donde se presentará un nuevo sistema informático que permitirá consultar la disponibilidad de los libros desde cualquier lugar.

La plataforma posibilitará que cada usuario ingrese desde su casa y compruebe si el ejemplar que busca está disponible, sin necesidad de trasladarse hasta la biblioteca. Su implementación comenzará en breve y permitirá sustituir el sistema actual, que todavía funciona mediante fichas de cartón completadas a máquina.

El proceso de modernización se desarrollará en coordinación con otras bibliotecas públicas del país. Bonet señaló que la incorporación de esta herramienta también resulta importante para acceder a fondos concursables, cuyos requisitos incluyen determinadas condiciones de funcionamiento y equipamiento que actualmente la biblioteca Felisa Lisasola no reúne.

Preservar los 60.000 libros y digitalizar el patrimonio

La biblioteca Felisa Lisasola cuenta actualmente con un acervo de aproximadamente 60.000 libros. Bonet reconoció que una parte importante de ese material tiene poca demanda, pero aclaró que no existe la posibilidad de desprenderse de esos ejemplares. Por el contrario, se proyecta mejorar las instalaciones para acondicionar un sector destinado al archivo y la conservación de publicaciones.

Entre los materiales que se busca preservar se encuentran ejemplares de periódicos que se editaron o todavía se editan en Salto. La intención es comenzar a digitalizar esas publicaciones para facilitar su conservación y consulta, aunque para avanzar en esa tarea se aguarda la incorporación de equipamiento tecnológico más moderno.

La preservación del patrimonio documental constituye así otra de las líneas de trabajo, con el objetivo de evitar que materiales de valor histórico queden relegados o se deterioren con el paso del tiempo.

La transformación de la biblioteca también comprende la recuperación y renovación de sus instalaciones. Bonet informó que se está habilitando un espacio para reuniones en la planta baja, que contará con nuevo equipamiento tecnológico. A su vez, el museo que funciona en el mismo edificio, y que permanecía en desuso, será reinaugurado durante la Noche de los Museos, prevista para el 11 de diciembre.

“Estamos tratando de darle a la biblioteca otras funciones, además de modernizarla”, expresó el jerarca al referirse a una propuesta que busca ampliar las posibilidades de uso del edificio y convertirlo en un espacio con mayor actividad comunitaria.

En esa misma línea, se proyecta renovar un sector del patio de la biblioteca, incorporando iluminación para desarrollar espectáculos y actividades culturales al aire libre.

Por último, Bonet recordó que el servicio de préstamo de libros continúa abierto a toda la ciudadanía y que cualquier estudiante puede retirar ejemplares. También destacó que existen varios convenios con la Universidad de la República, que permiten fortalecer el vínculo de la institución con el ámbito educativo.

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