A casi un año del inicio de la nueva administración departamental, el exdirector del Parque Termal de Arapey durante el período 2020-2025, Gustavo Bentos Pereira, realizó una evaluación crítica de la gestión turística del Gobierno de Salto.
En diálogo con la diaria, sostuvo que desde el comienzo observó “señales preocupantes que evidenciaban la ausencia de una estrategia clara para uno de los sectores económicos más importantes del departamento”.
Según Bentos Pereira, una de las primeras decisiones que generó incertidumbre fue que el intendente asumiera personalmente la conducción del área sin designar inicialmente una autoridad específica para turismo. “Un intendente debe rodearse de equipos técnicos y personas capacitadas para cada área. Turismo es un sector sensible y estratégico para Salto”, afirmó.
Para el exjerarca, aquella definición terminó reflejándose en la práctica, ya que considera que “el área quedó relegada frente a otras prioridades de la administración”.
Entre los aspectos más cuestionados por Bentos Pereira aparece el cierre de la histórica oficina de turismo ubicada en el Mercado 18 de Julio. Recordó que en su momento se informó que el local sería remodelado, pero finalmente fue destinado a otras funciones administrativas.
En paralelo, señaló que el centro de información turística instalado en la plaza Treinta y Tres no cumple adecuadamente su cometido. “El turista encuentra una oficina abierta pocas horas, cerrada los fines de semana y muchas veces sin personal capacitado para brindar información”, aseguró.
A su juicio, estas situaciones constituyen señales de una política improvisada y sin objetivos definidos. “Hoy me preguntan dónde está la oficina de turismo de la intendencia y no lo sé. Y eso que estoy vinculado al sector. Esa incertidumbre también la percibe el visitante”, agregó.
También cuestionó la designación del actual responsable de turismo del gobierno departamental. Si bien reconoció la trayectoria nacional del abogado Eduardo Sanguinetti en el Ministerio de Turismo durante la administración encabezada por Luis Lacalle Pou, entiende que su vinculación con la realidad salteña es insuficiente.
“Estamos hablando de una gestión departamental. No vive en Salto, no reside aquí y no tiene contacto cotidiano con funcionarios ni con quienes trabajan en los centros termales”, afirmó.
Otro de los puntos destacados por el exdirector es la desaparición de iniciativas vinculadas al turismo social.
Durante su gestión en Arapey se promovieron visitas y estadías gratuitas para grupos provenientes de contextos vulnerables. Como ejemplo, recordó una experiencia realizada con el club de niños La Tablada. “Muchos de esos gurises probablemente nunca habían estado en Arapey y quizás no vuelvan a tener la posibilidad de alojarse en un complejo turístico como ese”, señaló.
Diversificar sin abandonar la identidad termal
Con respecto a la discusión sobre el futuro del turismo salteño, Bentos Pereira considera que existe consenso sobre la necesidad de diversificar la oferta, pero advierte que no se debe perder de vista la principal fortaleza del departamento.
“Salto se caracteriza por las termas. Lo importante es sumar alternativas a partir de ese atractivo principal”, sostuvo.
En ese sentido recordó proyectos desarrollados durante administraciones anteriores, como el Corredor de los Pájaros Pintados, la puesta en valor de atractivos en Constitución y Belén, el fortalecimiento del Parque del Lago y diversas iniciativas vinculadas al turismo histórico-cultural.
También destacó experiencias impulsadas en Arapey, entre ellas el sendero turístico Cacique Arapé, las propuestas de turismo de aventura y los circuitos de observación de aves. “Lo ideal es que la gente llegue por las aguas termales y luego encuentre otras opciones recreativas, culturales y naturales que extiendan su permanencia en el departamento”, explicó.
Uno de los capítulos más extensos de sus observaciones estuvo vinculado a la gestión cotidiana de Termas del Arapey. Bentos Pereira aseguró que funcionarios y residentes del centro termal le han transmitido dificultades vinculadas al mantenimiento de servicios básicos, especialmente en los alojamientos municipales.
Según relató, “actualmente existirían problemas para mantener un stock suficiente de lencería de cama y para reponer equipamiento esencial”. Asimismo, sostuvo que varios de los proyectos que hoy continúan ejecutándose fueron iniciados durante la administración anterior y cuentan con expedientes formalmente presentados. “Hay alrededor de 14 proyectos que dejamos elaborados para Arapey y algunos siguen avanzando”, indicó.
El exdirector manifestó además inquietud por la reducción de personal derivada de jubilaciones y retiros incentivados.
Recordó que durante su gestión se realizaron concursos para cubrir cargos administrativos, de servicios generales y guardavidas, mientras que actualmente no existirían llamados previstos para sustituir las vacantes que se están generando. “La alternativa que se maneja es la tercerización de servicios y todos sabemos las implicancias que eso tiene”, señaló.
Como balance general, afirmó que la actual administración actúa principalmente “en función de las necesidades inmediatas vinculadas a temporadas altas, feriados o eventos puntuales, pero sin una estrategia de desarrollo sostenido”.
A su entender, Salto perdió posiciones dentro del mapa turístico nacional mientras otros departamentos avanzan con propuestas innovadoras y campañas de promoción específicas. “No veo una proyección idónea, seria y coordinada. Veo muchas declaraciones y pocas acciones concretas”, concluyó.