La imagen de varios locales vacíos sobre la calle Uruguay y algunas de las transversales ha generado preocupación. Sin embargo, para el economista y asesor del Centro Comercial e Industrial de Salto Pablo Cortondo, la situación debe analizarse con una mirada más amplia y evitando conclusiones apresuradas.
Según explicó a la diaria, desde la institución se realiza un seguimiento permanente de la actividad empresarial y comercial tanto a nivel local como departamental. A partir de esos datos, una de las primeras conclusiones es que el centro de la ciudad atraviesa una transformación visible, con algunos locales cerrados y una menor concentración de actividades comerciales respecto de años anteriores.
No obstante, aclaró que ese fenómeno no necesariamente implica una caída generalizada del comercio. Por el contrario, sostuvo que se está produciendo una reconfiguración del tejido comercial salteño, con una expansión hacia otros barrios y zonas de la ciudad que muestran mayor dinamismo. “Hay barrios donde la actividad es más intensa que hace algunos años y donde se observan nuevas oportunidades de negocio”, señaló.
Más allá de los cambios geográficos en la actividad comercial, Cortondo indicó que existe otro fenómeno que sí preocupa: una desaceleración en el crecimiento de las empresas del departamento. Los registros que maneja el Centro Comercial muestran que continúa existiendo crecimiento en la cantidad de empresas, “pero a un ritmo menor que el observado durante 2024 y comienzos de 2025”.
Para el economista, “esta situación no es exclusiva de Salto, sino que responde a una tendencia nacional”. Recordó que la economía uruguaya ha mostrado una moderación en su ritmo de expansión y que el comercio es uno de los sectores que suelen acompañar de cerca la evolución de la actividad económica general. “Cuando el país crece menos, el comercio también tiende a mostrar un menor dinamismo. Lo que ocurre a nivel nacional inevitablemente termina repercutiendo en los departamentos”, afirmó.
Uno de los aspectos destacados por Cortondo “es la vulnerabilidad que enfrentan las micro, pequeñas y medianas empresas” durante sus primeros meses de funcionamiento. Según un informe elaborado por el Centro Comercial en 2025, “el período comprendido entre los tres y seis meses de vida de un emprendimiento es el más delicado, ya que allí se concentra el mayor riesgo de cierre”.
Durante esa etapa, los negocios deben enfrentar múltiples desafíos simultáneos, como “consolidar una clientela, posicionarse frente a la competencia y absorber costos operativos que muchas veces resultan elevados para emprendimientos de pequeña escala”.
A esto se suma un contexto cada vez más competitivo, marcado por el crecimiento del comercio electrónico y la presencia de productos provenientes del exterior. “Cuando las ventas no alcanzan las expectativas, los costos pasan a ser una preocupación inmediata. Las empresas más pequeñas tienen menos margen de maniobra para absorber esas dificultades”, explicó.
Por esa razón, consideró que “tanto las instituciones públicas como las privadas deberían concentrar mayores esfuerzos en apoyar a los emprendimientos durante esa etapa inicial, incluyendo medidas vinculadas a los costos operativos”.
Ni crisis ni muerte del comercio salteño
Consultado por este medio sobre la cantidad de locales cerrados que pueden observarse en el centro de la ciudad, Cortondo fue enfático al rechazar interpretaciones alarmistas. El economista sostuvo que analizar únicamente lo que ocurre en la zona céntrica puede generar una visión parcial de la realidad y conducir a diagnósticos equivocados. “He visto algunos anuncios hablando de la muerte del comercio en Salto, pero eso no está sucediendo”, afirmó.
Según explicó, “numerosos comerciantes han optado por trasladarse hacia otras zonas de la ciudad, ampliar sus instalaciones o buscar ubicaciones más convenientes para sus actividades”. Por eso insistió en que la situación debe evaluarse considerando el conjunto del departamento y no exclusivamente el comportamiento del casco céntrico.
Para Cortondo, el proceso actual responde también a cambios estructurales en la propia ciudad. Puso como ejemplo el crecimiento comercial registrado en sectores como la Zona Este, donde en los últimos años se ha producido una importante expansión urbana y económica. “Lo que estamos viendo es una ciudad que cambia y un comercio que acompaña esas transformaciones”, señaló.
Agregó que “será importante analizar los próximos datos que publique el Instituto Nacional de Estadística para conocer con mayor precisión el comportamiento empresarial durante el primer trimestre del año”. Mientras tanto, considera que “la evidencia disponible permite hablar de una desaceleración del crecimiento, pero no de una crisis generalizada del sector”.
Otro de los factores que históricamente han condicionado la actividad comercial salteña es la competencia con Argentina. Sin embargo, Cortondo aseguró que “actualmente el escenario es mucho más favorable para los comerciantes uruguayos que el registrado durante 2023 y 2024”. De acuerdo con los indicadores de tipo de cambio real y el índice de precios fronterizos elaborado por la Universidad Católica del Uruguay en su sede Salto, “la diferencia de precios entre ambos países se redujo significativamente”.
Según explicó, “actualmente la brecha se encuentra en torno al 15%, uno de los niveles más bajos desde que existen registros”, lo que mejora la competitividad de los productos uruguayos frente a los argentinos.
Respecto al precio de los combustibles, tradicionalmente uno de los principales motores del comercio fronterizo, Cortondo señaló que “su incidencia también ha disminuido”, y aseguró que las cifras de movilidad en los pasos de frontera muestran una reducción considerable respecto a años anteriores, cuando miles de uruguayos cruzaban regularmente hacia Argentina para realizar compras.
Para el economista, “el principal desafío actual no es la frontera, sino la capacidad de adaptación de los comercios a una realidad cada vez más dinámica, digitalizada y descentralizada, donde el crecimiento ya no se concentra exclusivamente en el centro de la ciudad, sino que se distribuye en nuevas zonas de desarrollo comercial”.