El inspector general de Trabajo y Seguridad Social, Luis Puig, explicó que su visita a Salto se enmarcó en el Compromiso Nacional por la Vida, la Salud y la Seguridad en el Trabajo, una campaña que el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social desarrolla en todo el país desde el 1° de abril de 2025.
Según señaló, la iniciativa incluye reuniones con trabajadores y empleadores para promover “un cambio profundo” en las condiciones laborales y contribuir a reducir la siniestralidad en el trabajo.
En ese contexto, indicó que la Inspección General del Trabajo combina acciones inspectivas con tareas de asesoramiento. En esta oportunidad, el foco estuvo puesto en el medio rural.
Puig explicó que en Salto las inspecciones se concentraron en el sector citrícola, debido a su relevancia económica para el departamento, la región y el país, dado su importante perfil exportador. “Es una actividad que hay que cuidar, pero al mismo tiempo hay que cuidar a los trabajadores”, sostuvo.
Entre los principales aspectos que se controlan mencionó la formalización de los contratos laborales, aun tratándose de una actividad zafral; el cumplimiento del pago por hora, en lugar del pago por bolsa cosechada; y la disponibilidad de elementos de protección personal, como calzado de seguridad para prevenir accidentes por mordeduras de víboras o picaduras de insectos, además de la ropa de trabajo adecuada.
También destacó la importancia de conformar comisiones bipartitas con representación de trabajadores y empleadores para identificar riesgos y acordar medidas que mejoren las condiciones de seguridad en los establecimientos.
El inspector recordó que durante 2025 las inspecciones rurales estuvieron dirigidas al sector de la caña de azúcar, mientras que este año se extendieron al arroz y al citrus. A su juicio, aún existen numerosos aspectos a mejorar, tanto en las condiciones de trabajo como en las modalidades de contratación.
“La exhortación es a cumplir con la normativa en materia de salud y seguridad en el trabajo, así como con las condiciones generales de empleo. Eso seguramente se traducirá en una mejora para todo el sector”, afirmó.
Puig informó además que los equipos inspectivos detectaron situaciones “no aceptables” en varios establecimientos rurales. En ese marco, precisó que se hicieron más de 30 inspecciones en predios de los departamentos de Salto, Paysandú y Artigas.
Señaló también que la actuación de la Inspección General del Trabajo combina distintas herramientas: la exhortación al cumplimiento de la normativa, la aplicación de sanciones cuando corresponde y la capacitación de empleadores y trabajadores. Desde el ministerio, aseguró, existe la convicción de que ese enfoque contribuirá a mejorar las condiciones laborales en el sector rural.
Puig señaló que tanto las empresas contratantes como las contratistas tienen responsabilidades establecidas por la normativa laboral. Sin embargo, advirtió que uno de los principales obstáculos que enfrentan los trabajadores es la dificultad para organizarse sindicalmente.
“Muchas veces nos encontramos con situaciones de represión antisindical. Hay que terminar con eso. La afiliación sindical es un derecho humano fundamental, reconocido por la Organización Internacional del Trabajo”, afirmó.
El inspector sostuvo que uno de los objetivos de la campaña es mejorar las condiciones laborales en el sector citrícola y remarcó la importancia de que el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social mantenga una presencia activa en el territorio.
“Queremos cambiar las condiciones en el citrus”, expresó. Explicó que, cuando una inspección detecta posibles incumplimientos de la normativa, el ministerio inicia una investigación en la que se garantizan los derechos de todas las partes. Si las irregularidades se comprueban, se aplican las sanciones correspondientes.
No obstante, consideró que las multas, por sí solas, no alcanzan para revertir la situación. “Tiene que haber un cambio cultural. Esto se resuelve cuando se empiezan a respetar los derechos de los trabajadores, se fortalecen los sindicatos y existe un relacionamiento basado en el respeto entre trabajadores y empleadores”, concluyó.
