Tras la movilización convocada por el PIT-CNT en Salto y la lectura de las proclamas frente a la Casa de Gobierno, la presidenta del Plenario Departamental de la Intersindical de Trabajadores de Salto, Marcela da Col, señaló a la diaria que uno de los principales planteos de la central sindical es mantener una instancia de diálogo con el intendente Carlos Albisu para conocer de primera mano las posibles inversiones que podrían llegar al departamento.
Da Col recordó que el jefe comunal integró recientemente una misión oficial a China y que posteriormente informó sobre el interés de potenciales inversores. En ese sentido, sostuvo que los trabajadores buscan conocer cuáles son esos proyectos para contribuir a la preparación de la mano de obra local.
La dirigente explicó que el movimiento sindical participa junto a empresarios y autoridades departamentales en el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional, por lo que considera fundamental orientar la capacitación de trabajadores desempleados o en seguro de paro de acuerdo con las necesidades que puedan surgir.
“Nos interesa saber dónde se va a invertir para preparar a la gente y evitar que después lleguen empresas y no existan trabajadores capacitados para cubrir determinadas tareas”, expresó.
Otro de los temas centrales de la plataforma sindical es la realidad de la industria frigorífica salteña. Da Col señaló que el departamento pasó de contar con tres frigoríficos activos a una situación en la que solamente opera de forma estable la planta de La Caballada, perteneciente a la multinacional Marfrig.
Según indicó, “la concentración de la actividad genera consecuencias tanto para los trabajadores como para los productores ganaderos”. Afirmó que la empresa tiene actualmente una posición dominante que le permite fijar condiciones de compra y faena, situación que, a su juicio, evidencia los riesgos de la extranjerización y la falta de regulación estatal.
“Hace años que advertimos sobre la necesidad de defender la soberanía productiva. Hoy no solo los trabajadores perciben los problemas, también los productores sienten los efectos de esa concentración”, afirmó.
La dirigente también se refirió a la situación de Somicar, empresa frigorífica que atraviesa dificultades económicas desde hace más de una década. Según explicó, “actualmente mantiene alrededor de 60 trabajadores con actividad esporádica, mientras más de 200 personas permanecen sin empleo estable”.
Asimismo, recordó el cierre del frigorífico Daymán, de capitales brasileños, y comparó esa experiencia con otros emprendimientos que llegaron al departamento generando expectativas laborales y posteriormente abandonaron sus actividades, “como en el caso del cáñamo”.
Da Col sostuvo que “la situación de los trabajadores cesados por la intendencia continúa siendo una de las prioridades del movimiento sindical”.
Explicó que varias de las funcionarias afectadas mantienen contacto con el Plenario Intersindical y actualmente se encuentran presentando recursos ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo, en un proceso que calificó como largo y complejo. La dirigente señaló además que “muchas de ellas atraviesan dificultades económicas y deben recurrir a trabajos precarios para sostenerse mientras esperan una resolución judicial”.
A esto sumó los reclamos formulados por la Asociación de Empleados y Obreros Municipales de Salto, particularmente “en relación con la falta de diálogo entre el sindicato y la administración departamental”.
Da Col cuestionó que el gobierno departamental justificara los ceses por la necesidad de reducir gastos del rubro salarial mientras se produjeron nuevas incorporaciones mediante cargos de confianza, designaciones directas y contratos bajo la modalidad de monotributo.
“Se argumentó un exceso en el rubro cero para justificar los ceses, pero después se produjeron cientos de ingresos. Además, sigue existiendo una falta de reconocimiento de la negociación colectiva, que es un derecho consagrado por ley”, afirmó.
Una movilización con adhesión dispar
Consultada por la diaria sobre la concurrencia a la movilización realizada este martes, Da Col reconoció que la participación fue menor a la esperada. “Uno siempre espera ver más gente en la calle”, señaló.
No obstante, destacó que persiste una contradicción frecuente en la relación entre los trabajadores y las organizaciones sindicales. Según explicó, “muchas personas recurren a los sindicatos cuando enfrentan problemas laborales, pero luego no participan de las movilizaciones o instancias colectivas de reclamo”.
La dirigente atribuyó parte de esa situación al descreimiento generalizado hacia las instituciones y organizaciones sociales. “A veces se instala la idea de que todos los políticos son iguales o que todos los sindicalistas son iguales; eso termina generando desconfianza y alejamiento de la participación”, reflexionó.
Otro de los reclamos incluidos en la plataforma sindical refiere a la situación de los cuidacoches de la ciudad, sector que se encuentra organizado sindicalmente desde hace varios años.
Da Col explicó que “los trabajadores denuncian que la actual administración departamental está desplazando de determinados espacios a cuidacoches históricos para asignarlos a otras personas”. Asimismo, aseguró que “existen cuestionamientos respecto al relacionamiento con el funcionario encargado del control del sector, a quien acusan de ejercer maltrato y aplicar sanciones de manera arbitraria”.
También plantean dudas “sobre la transparencia en los sorteos para la asignación de lugares en la feria dominical de Plaza de Deportes y para la cobertura de eventos públicos”, actividades que tradicionalmente se distribuían mediante mecanismos acordados entre los trabajadores. Da Col manifestó a este medio que aspira a que “este tema también pueda ser conversado con el intendente de Salto”.