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(Archivo).

Foto: Mara Quintero

Entre temporales y zafras, pueblo Belén enfrenta el desafío de generar empleo

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La tormenta del 18 de julio volvió a generar dificultades para productores del pueblo Belén, varios de los cuales todavía no habían logrado recuperarse de los daños provocados por el fuerte temporal de febrero.

En diálogo con la diaria, el alcalde de la localidad, Luis Zuliani, explicó que los principales lugares afectados se registraron en macrotúneles e invernáculos utilizados para la producción hortícola.

Los macrotúneles son estructuras curvas, generalmente construidas con arcos metálicos o de PVC y cubiertas con plástico o malla, que permiten proteger los cultivos de las lluvias, los vientos y el exceso de sol.

Además, posibilitan extender las temporadas de producción y tienen un costo menor y un armado más sencillo que los invernaderos tradicionales. Son utilizados especialmente para la producción de hortalizas y frutos rojos.

Por sus características, estas estructuras son más vulnerables a los fenómenos meteorológicos intensos. “Los macrotúneles fueron afectados, al igual que algunos invernáculos que ya habían sido golpeados por la fuerte tormenta de febrero”, señaló Zuliani.

El temporal de febrero había dejado un panorama complicado para los productores de la zona. Algunos sufrieron pérdidas totales, mientras que otros lograron reparar sus instalaciones y continuar trabajando, aunque en condiciones precarias. “Esta última tormenta terminó de romper lo que quedaba en pie”, afirmó el alcalde.

Después del temporal de febrero, “la mayoría de los productores arreglaron sus plantaciones como pudieron y siguieron plantando”. Otros, ante la imposibilidad de reconstruir los invernáculos, debieron modificar su sistema de producción y comenzaron a plantar directamente en tierra. Esta alternativa, sin embargo, tiene una consecuencia importante durante los meses de invierno: “Esos productores en esta época no producen nada”.

Una economía marcada por las zafras

La situación laboral de Belén continúa estando fuertemente vinculada al trabajo zafral. Según explicó Zuliani, alrededor de 200 trabajadores, principalmente jóvenes y mujeres, se encuentran actualmente vinculados a la zafra de la caña de azúcar y a la actividad de la planta de ALUR en Bella Unión.

A esto se suma el traslado de trabajadores hacia otras zonas de la región. “También salen ómnibus para la zafra del limón en el departamento de Artigas y hacia la zona de El Espinillar para la cosecha de naranja y limón”, detalló.

“En esta época de zafra siempre hay trabajo para las personas”, afirmó Zuliani. El problema aparece una vez finalizadas esas actividades. La mayoría de los trabajadores cuenta con un seguro especial que les permite mantener un pequeño ingreso durante los meses en los que no hay empleo, pero la falta de fuentes laborales permanentes continúa siendo una de las principales preocupaciones de la localidad.

“Desde hace mucho tiempo se viene trabajando para intentar conseguir que se generen actividades laborales permanentes en el pueblo”, sostuvo el alcalde.

En ese sentido, Zuliani mencionó un proyecto para instalar una máquina destinada a la extracción de jugos, que podría ubicarse en Belén. La iniciativa, explicó, depende de la concreción de un acuerdo y de la voluntad del sector privado.

“Lo que más nos preocupa en estos momentos es la falta de trabajo en la localidad y en la región”, resumió.

Educación, salud y vivienda

En materia educativa, el alcalde señaló que Belén cuenta con los centros necesarios para atender a la población de la localidad. En salud, en cambio, existen algunas necesidades que continúan pendientes.

Una de las principales preocupaciones es la falta de una ambulancia en buenas condiciones. “La que se encuentra en uso no está en buenas condiciones”, señaló Zuliani. También planteó la necesidad de realizar una reforma en la policlínica de ASSE.

La vivienda es otra de las demandas relevantes para los habitantes de Belén. En este aspecto, Zuliani destacó la llegada de Mevir y el avance de un plan que contempla la construcción de viviendas en terrenos propios.

“En este momento se ha establecido Mevir en el lugar y se están construyendo casas en terreno propio”, explicó. Además, está previsto un plan de 50 viviendas que, según el alcalde, tendrá un impacto significativo en la localidad.

“Será un movimiento enorme para Belén, porque habrá mucha generación de mano de obra y, al mismo tiempo, será una solución importantísima para los ciudadanos”, afirmó.

De concretarse el plan, aproximadamente un centenar de personas podrán acceder a una vivienda propia, lo que representa una de las principales expectativas para la comunidad de Belén.

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