Esta semana hubo un nuevo avance en la atención de la endometriosis. Seis meses después de haber reglamentado la ley sobre la enfermedad, el Ministerio de Salud Pública presentó el primer manual de práctica clínica para su atención. Está dirigido al primer nivel de atención y busca facilitar el diagnóstico, que hasta ahora conlleva entre siete y diez años, así como orientar los tratamientos.
La endometriosis es una enfermedad inflamatoria, crónica y sistémica, caracterizada por la presencia de tejido similar al endometrio fuera del útero. Puede provocar dolor menstrual intenso, dolor pélvico crónico, alteraciones intestinales y urinarias, problemas de fertilidad y otros síntomas que pueden ser paralizantes debido a su intensidad.
Sebastián Ben, uno de los autores de la guía y profesor adjunto de la Cátedra de Ginecología de la Universidad de la República, señaló en la presentación de la herramienta que “el diagnóstico puede realizarse a partir de la evaluación clínica y de estudios de imagen específicos, sin necesidad de recurrir sistemáticamente a procedimientos quirúrgicos”. Según Ben, cerca del 90% de las pacientes podrían recibir el diagnóstico y tratamiento en el primer nivel de atención sin derivación a especialistas.
Además de orientar en el diagnóstico, la guía ofrece recomendaciones para el reconocimiento de síntomas, el tratamiento del dolor, el seguimiento y la derivación oportuna, así como orientaciones vinculadas con la fertilidad y la adolescencia, y un capítulo específico sobre la atención de varones trans con endometriosis.
El rol de Endo en el reconocimiento de la enfermedad
En diálogo con la diaria, Lucía Botta, integrante del grupo Endo Uruguay, cuyos integrantes militan desde hace años por avanzar en el reconocimiento, diagnóstico y tratamiento de la enfermedad, valoró de la guía que “se pensó con la idea de que los plazos se acorten y los diagnósticos se faciliten, informar a los médicos de atención primaria para que, ahora que hay incluso espacios específicos como políticas de endometriosis, puedan hacer las derivaciones a tiempo”.
Agregó que la participación de distintos especialistas vinculados con la ginecología, la nutrición, la fisioterapia, entre otros, y de la sociedad civil, que hicieron revisiones y recomendaciones “que fueron todas incorporadas”, hizo que el documento incluya todos los puntos de vista sobre la enfermedad.
Contó que la realidad ahora es que “llegás a la emergencia, con dolor abdominal agudo, diarreas agudas, náuseas, y los médicos tratan el síntoma y no es frecuente que hagan la conexión con la endometriosis”. Ahora, basados en la guía, podrán “sumar distintos síntomas y, si la suma da cierto porcentaje, califica para considerar la enfermedad como motivo”.
Sobre el rol de Endo en el proceso, valoró que el trabajo que están haciendo “cubrió una necesidad” que había, tanto para las pacientes como para los equipos médicos. Respecto de los proyectos vinculados con la endometriosis para el año que viene, adelantó que trabajarán en un registro de pacientes que tienen la enfermedad, por medio de la Historia Clínica Electrónica. El registro permitirá saber cuántas son, sus edades y qué tipo de endometriosis tienen, además de impulsar nuevas políticas.
A su vez, trabajarán en un baremo para tener una correcta evaluación y en la Guía TER, que calcula los tiempos de certificación. Ahora, para un dolor abdominal se suelen indicar tres días, pero para “un empuje severo de la enfermedad no es suficiente, por eso queremos que se adapte para la endometriosis”, concluyó.