Este martes asumieron los directores sociales de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE): Gustavo Gianre, como representante de los trabajadores, y Jorge Bentancur, en representación de los usuarios. Con la asunción de ambos y de sus respectivos adjuntos, el directorio del prestador público quedó completo, con sus cinco miembros.
El flamante representante de los trabajadores es auxiliar de enfermería y hasta ahora se desempeñaba como secretario general de la Federación de Funcionarios de Salud Pública. Sustituyó a Pablo Cabrera tras ser elegido por el sindicato para el nuevo rol. En tanto, Bentancur, quien tomó el lugar que hasta ahora ocupaba Natalia Pereyra, ha estado vinculado a movimientos de usuarios desde hace varias décadas.
En el acto, Gianre expresó: “Hoy asumo esta responsabilidad con honor, humildad y deber, acompañado por miles de trabajadores y trabajadoras de la salud pública. Somos aliados naturales en la defensa de una salud pública fuerte, cercana y de calidad”. Consideró que ASSE “es la presencia del Estado donde muchas veces no hay nada más: igualdad de acceso, justicia social hecha política pública”.
En cuanto a la gestión, mencionó que existen “desafíos enormes: infraestructura que debe mejorar, procesos que necesitan modernizarse y condiciones laborales que deben cuidarse, sobre todo para que el sistema responda a una sociedad cada vez más exigente y diversa”. “Desde mi lugar, el compromiso es defender el trabajo digno, la formación continua y el reconocimiento del personal de la salud, aportando al fortalecimiento de ASSE como pilar del SNIS, impulsando el diálogo y la planificación, y poniendo en el centro a las personas: 36.000 funcionarios y más de un millón y medio de usuarios”, agregó. Para Gianre, “la salud pública necesita acuerdos amplios y una mirada estratégica, convencidos de que la mayoría de las soluciones están dentro del propio ASSE”.
Por su parte, Bentancur sostuvo que “bajo el paraguas de una herramienta unitaria como es el Frente Social de la Salud, integrado por 14 organizaciones de usuarios, trabajadores y jubilados, municipios, entre otras asociaciones, expresamos que la reforma de la salud es uno de los pilares más fundamentales de la contemporaneidad”. Señaló que los pilares básicos son cambios en el modelo de gestión, de financiamiento y de atención, y que existe un cuarto pilar, no menos importante, que es la participación social.
Actualmente, “está instalada una cultura que ve al paciente como un objeto consumidor”, y ante esto uno de los ejes debe ser consolidar espacios de participación social, a efectos de que las organizaciones sean “un actor relevante en las relaciones de poder y en la orientación del sistema de salud”, afirmó. Para el nuevo representante de los usuarios, es necesario “crear sistemas de salud progresivamente más democráticos en todos los niveles, empezando por los territorios, con equipos que incorporen a los referentes barriales”. “Nuestro mayor desafío es reconstruir el tejido social para quebrar desigualdades y descentralizar con una participación amplia de usuarios de la comunidad. Queremos que la salud sea un derecho humano y no un negocio. Todos los días aumentan las desigualdades entre los que pueden pagar y los que no, y también entre los territorios”, concluyó.
Danza aclaró que en la demora de la incorporación de los dos representantes no hubo “ninguna intervención del directorio”
La representación de ambos grupos en la Junta Nacional de Salud (Junasa) y en el directorio de ASSE da participación a trabajadores y usuarios, algo que “no sucede en todas las organizaciones de salud, y que ocurra en el prestador más grande del país es un honor”, expresó el presidente de ASSE, Álvaro Danza. Valoró que ambos representantes, designados una vez aprobada la venia del Senado, tienen extensas trayectorias vinculadas a la salud: Gianre cumplirá en agosto de este año 40 años de trabajo en ASSE y cuenta con una “extensa trayectoria dentro de la federación”, mientras que Bentancur está ligado al cooperativismo y al trabajo comunitario.
Danza aclaró que, en el tiempo transcurrido entre la designación de los directores políticos —él, el vicepresidente Daniel Olesker y la vocal del prestador Marcela Cuadrado— y la de los directores sociales, no hubo “ninguna intervención del directorio de ASSE” porque “no tiene incidencia” en ese proceso. Señaló que se trata de un procedimiento democrático interno de cada sector para designar a “personas representativas”, con las instancias administrativas correspondientes. Asimismo, agregó que el salario de los integrantes del directorio es votado por el Poder Legislativo y no por el propio directorio.