A través de un comunicado, la Asociación de Funcionarios del Laboratorio Tecnológico del Uruguay (AFUL) denunció decisiones del directorio que llevaron a “reestructuras sin negociación con el sindicato, cargos que no se reponen y falta de posibilidades de ascenso desde 2020”, además de cuestionar que las nuevas bandas salariales “no representan mejoras para el personal mientras el techo salarial de la gerencia general aumenta más de 60.000 pesos mensuales”. Además, la diaria supo que se declaró en preconflicto el 29 de octubre.
El mensaje sostuvo que, en el marco de “reestructuras sucesivas”, se dejan “cargos sin reponer, se redistribuyen funciones sin criterios conocidos y se concentran responsabilidades en nuevos niveles gerenciales”, ya que las tareas de los funcionarios que dejan la institución “recaen sobre quienes quedan y se pierde una experiencia que no se recupera cambiando un organigrama”, algo que “paga el país”.
“Desde 2020 los trabajadores no tienen forma de progresar. No hay ascensos ni reconocimiento por crecer en el trabajo. Las descripciones de cargo y la evaluación de desempeño llevan más de una década sin revisarse, pese a las propuestas de AFUL. En un laboratorio donde cada función exige años de formación, frenar el desarrollo de las personas debilita a la institución”, indicó la carta.
Finalmente, sobre la problemática asociada a las bandas salariales, indicó que “no traen mejoras” para los trabajadores e incluso “en varios casos los valores bajan”, mientras que “el techo del gerente general sube más de 60.000 pesos por mes”: “Seis años sin avances para el personal. Para el gerente general, sí hubo espacio”, criticó.
Con todo, la AFUL planteó que el problema de fondo está en “las prioridades”, ya que entre 2010 y 2024 el LATU destinó a los edificios del Parque de Innovación “casi el triple” que a equipos de laboratorio y lo destinado para capacitación “cayó a menos de la tercera parte”, un rumbo que “no inició” este directorio, pero cuestionan que “tampoco lo corrige”, sino que “amplía la estructura gerencial vinculada a negocios mientras elimina jefaturas técnicas”.
“Al asumir, el directorio anunció apertura y participación”, señalaron. Pero consultar opiniones generales no es negociar cambios concretos. Las decisiones llegan primero a las jefaturas, circulan como rumores y AFUL se entera cuando ya están tomadas”, señaló la carta.
El sindicato pidió al Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) “que tome intervención” y, conjuntamente con el sistema político, que examinen “cómo se usan” los recursos, además de exigir al directorio “suspender los cambios que afecten puestos, funciones o condiciones de trabajo hasta negociarlos con AFUL, responder por escrito los pedidos pendientes y fijar un cronograma para resolver cargos, carrera, evaluación, capacitación y regularización de vínculos laborales” en el plazo que le comunicaron.
Hay un plan en salud mental listo, pero que no se ejecuta, según la AFUL
Agustín Rava, presidente de la AFUL, dijo a la diaria que las negociaciones están “trancadas” y no hay “buena fe” en la mesa bipartita. Al margen de los ítems que listó el comunicado, apuntó hacia la salud mental del funcionariado y señaló que existe un proyecto para trabajar al respecto conjuntamente con la Universidad de la República (Udelar), pero el directorio “lo que ha hecho es patearla para adelante, diez meses”. El acuerdo surgió de una jornada temática que se realizó en 2024, ya que existe “un compromiso de trabajar en ese tema indistintamente de que la patronal abra las puertas”, y se firmó un convenio marco interinstitucional durante la administración de Ruperto Long, antes del cambio de gobierno.
“A raíz de ese convenio, lo que nosotros empezamos a hacer es un proyecto para poder trabajar directamente el abordaje institucional, para lo cual precisamos el aval del directorio, que discursivamente siempre estuvo, pero nunca se plasmó. (...) El proyecto está escrito desde el año pasado, la Udelar está afín, responde todos los mails, y hace diez meses que está para firmarse, pero no se firma por puntos y comas”, denunció.
En lo que respecta al trato con las autoridades, remarcó una situación “anómala” en función de que “la presidenta [Lucila Arboleya] está designada por el Ministerio de Economía y Finanzas [en lugar del MIEM], y la representante del Banco de la República [Rossanna González] está designada por el MIEM”. Contó que realizaron reuniones para abordar la precarización laboral –ya que el LATU tiene “un número creciente de contratos a término y relaciones de dependencia encubierta mediante arrendamiento de servicios”– y propusieron “que se estudie” con la asistencia de la patronal, ante lo que en un principio, en marzo, “hubo una apertura a hablar”, pero que “nunca cuajó en nada” y “dilatan” la negociación.
Ahora, prevén que el MIEM “tome cartas en el asunto” porque entienden que la reestructura en curso –que se anunció la semana pasada, según Rava– “no está alineada con el cumplimiento de los objetivos nacionales del LATU”, entre ellos “generar una transferencia tecnológica y apoyar la industria nacional”. Además, profundizó en que, al suprimir jefaturas técnicas, se interrumpe la cadena de la carrera funcional, ya que a medida que el personal aumenta su formación, asciende en el organigrama, pero, al eliminarse las jefaturas y no reponerse, “no generás esos movimientos hacia abajo”.
La postura del LATU
Desde el LATU indicaron a la diaria que este martes se reunió el directorio para tratar el tema y compartieron la postura institucional con este medio. La institución reconoció que los “procesos de transformación organizacional” pueden generar “inquietudes” y consideró legítimo el interés sindical al respecto, pero reafirmó que los cambios “responden al plan de acción de la planificación estratégica aprobada en 2025” que se elaboró en un proceso de trabajo donde participó la AFUL, según indicó como un “antecedente relevante”.
El comunicado emitido por el LATU aclaró que la “evolución organizativa” no implica desvinculaciones ni supone un deterioro en las condiciones laborales, sino que la institución mantuvo “su plantilla estable y trabaja para preservar las capacidades técnicas y profesionales que le permiten cumplir con sus cometidos”, ya que las modificaciones “buscan fortalecer la institución y generar nuevas oportunidades de desarrollo, sin afectar salarios ni derechos laborales”. Además, indicó que “no es correcta” la afirmación vinculada a “un eventual aumento de la retribución del gerente general” y subrayó que su retribución “es menor” a la del anterior.
En otra línea, aseguró que en ese marco se crearon puestos para atender “nuevas necesidades”, como una gerencia de desarrollo de negocios, el robustecimiento de la gerencia de sistemas de información y el nombramiento de un responsable de equidad de género, al tiempo que se “ha promovido a profesionales de carrera, que se formaron y capacitaron dentro del LATU”.
“El directorio mantiene su disposición al diálogo con los trabajadores y sus representantes, entendiendo que sus inquietudes deben ser escuchadas y atendidas, sin perder de vista la responsabilidad de llevar adelante las transformaciones necesarias para el futuro de la institución. De hecho, existe un ámbito de reunión permanente con AFUL, donde la mayoría de los temas que el sindicato establece como pendientes han sido respondidos”, consideró.
Por último, remarcaron que las decisiones se tomaron en una “coyuntura exigente” que estuvo marcada por una “reducción del aporte sobre las exportaciones no tradicionales, del 2,5 al 2 por mil” que se traduce en “una pérdida de ingresos estimada en 3,5 millones de dólares anuales desde el primero de enero de 2026, adicional a otras bajas desde julio de 2021 que sumarían más de 13 millones de dólares anuales”. “Pese a este escenario, la institución no redujo su plantilla estable, y el presupuesto enviado a la OPP para 2027 prevé un aumento en la inversión de equipamiento de laboratorios respecto a 2026, así como también se han realizado esfuerzos para mantener las partidas de capacitación a funcionarios, entendiendo que el capital humano es el mayor activo de la institución”, cerró.