El ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, y la subinspectora general de la Inspección General del Trabajo e integrante del Comité de Radicación de Trabajo Infantil, Andrea Bouret, participaron este martes en la 6ª Conferencia Mundial sobre la Erradicación del Trabajo Infantil de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), instancia en la que representaron al país, por medio de dos presentaciones vía Zoom.
Durante su intervención, que duró unos cuatro minutos, Castillo señaló que es un tema desafiante “que nos preocupa y nos ocupa a todos, y en donde Uruguay, sus estructuras de gobierno, organizaciones sociales y de instituciones tienen un firme compromiso para tratar de lograr nuestro objetivo, y es que no exista más el trabajo infantil, abolir el trabajo infantil o cualquier forma de explotación a niñas, niños y adolescentes”.
Agregó que para las autoridades de la cartera “es efectivamente un gran compromiso político”, y que en Uruguay, en los últimos años, se avanza con la denominada Junta Nacional de Cuidados, en “un ámbito interinstitucional en donde, además de con el gobierno nacional, con ocho ministerios de los 14 que existen, con direcciones nacionales, institutos, gobiernos departamentales, y con una muy buena representación de organizaciones sociales, se trabaja en la materia”.
En ese sentido, sostuvo que “se trata de llevar a la práctica elementos concretos, como el desarrollo de cuidados, la elaboración de iniciativas, ejecutar planes de formación, los instrumentos y las herramientas elaboradas a escala mundial que patrocinan las Naciones Unidas, la Organización Internacional del Trabajo y otras estructuras organizativas”.
Al final de su intervención, destacó que el Ministerio de Trabajo “tiene como instrumento en el medio de la discusión de negociación colectiva los ámbitos tripartitos, con participación del gobierno, de los empleadores y los trabajadores. El tener ámbitos, en donde además se da la discusión de los salarios y las condiciones laborales, es importante”.
Andrea Bouret: “Históricamente el trabajo infantil, doméstico, ha sido la cara invisible de la precariedad”
Por su parte, la subinspectora General de Trabajo hizo una muy completa presentación, casi de seis minutos, en la que comenzó explicando que “Uruguay se presenta reafirmando una convicción política y técnica”, y que, como sostiene el sociólogo Felipe Gutiérrez, el país “enfrenta una paradoja: mientras la población envejece, la pobreza se concentra desproporcionadamente en los hogares con niños, niñas y adolescentes”.
“No se puede erradicar el trabajo infantil si no se transforma la organización social de los cuidados. Históricamente el trabajo infantil, doméstico, ha sido la cara invisible de la precariedad. En Uruguay y en toda América, pero desde el país se entiende que cuando un Estado no ofrece servicios de cuidados, la familia resuelve esa carencia puertas adentro y esa carga tiene rostro de niña y de adolescente mujer”, expresó Bouret durante su intervención.
Sostuvo, además, que “no es solo un problema económico, es un problema de justicia de género y trayectorias en la vida toda”. Explicó que se considera también en el país el resultado de Encuestas Nacional de Adolescencia y Juventud (ENAJ), con datos que calificó como “muy contundentes”.
Comentó que “casi el 48% de las mujeres jóvenes en Uruguay realizan trabajos de cuidado. El 47% de las jóvenes en el primer quintil de ingresos realizan tareas de cuidado, en tanto que el 21% lo hacen en el quintil más rico. Lo más crítico es que el 16% de las jóvenes dejaron de trabajar o empezar a estudiar para dedicarse al trabajo de cuidados, ya sea de una manera remunerada o no, pero una de cada cuatro mujeres jóvenes tuvo que abandonar sus estudios”.
Bouret se refirió además a otra encuesta, realizada por el Ministerio de Desarrollo Social (Mides), sobre el uso del tiempo, que refuerza este diagnóstico. Sobre ese trabajo, señaló que “la situación es que las adolescentes mujeres dedican más horas al trabajo doméstico y de cuidado no remunerado, incluso mientras están en la edad de pulsar la educación obligatoria de día. Eso es entre chicas menores a 15 años de edad”.
Acerca de qué acciones concretas ha adoptado el país a partir de estos diagnósticos, dijo que con el Sistema Nacional Integrado de Cuidados se instrumentó el Plan Nacional de Cuidados, para el período 2026-2030. Se trata de “espacios de cuidado para los hijos de estudiantes. ¿Qué significa? Se instalaron en centros donde se estudió dónde están las zonas con más embarazo estudiante adolescente y en liceos y UTU se instalaron centros de cuidados para los hijos de estas adolescentes”.
La jerarca destacó que la Inspección General cuenta con dos cuerpos de fiscalización, y también uno en la órbita del INAU, que trabaja coordinando esfuerzos en todo el territorio nacional para evaluar y ejecutar acciones en todo lo relacionado al trabajo infantil.
Además, se refirió al Comité de Erradicación de Trabajo Infantil (CETI), que estudia y trabaja en un plan estratégico para abarcar desde lo global, “donde están representados el Estado, trabajadores, empleadores y la sociedad civil; trabajar en conjunto para tomar medidas y cooperar con políticas públicas y un plan estratégico para trabajar”.
“La expansión de los servicios desde el servicio de cuidado en primera infancia, así como los apoyos a personas en situación de dependencia, ha contribuido y contribuye a reducir la presión de cuidado sobre los hogares, evitando o reduciendo aquellos casos en los que estas responsabilidades recaen en niñas y adolescentes como estrategia familiar”, afirmó.
A modo de síntesis, Bouret concluyó que “se puede establecer que el acceso a los servicios de cuidado se asocia con una menor carga de trabajo doméstico en niñas y adolescentes, una mayor continuidad educativa, mejores condiciones para sostener trayectorias educativas, especialmente a las adolescentes, y una disminución de una situación de vulnerabilidad, con la que hoy estamos hipotecando el futuro de estas niñas y adolescentes, lo que va a mejorar la posibilidad de acceder a empleo con mejores condiciones laborales a no tener una deserción de la educación. Esos son los elementos y acciones concretas de cuidados ejecutados en Uruguay”.