En el marco de la Semana de la Industria, que transcurre del 13 al 16 de julio, el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) presentó este martes un documento con los lineamientos para la construcción de una Política Industrial hacia 2050.
La conferencia central de las actividades, denominada “Industria para el desarrollo”, contó con la participación del secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, la titular del MIEM, Fernanda Cardona, y el director general de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (Onudi), Gerd Müller. Asistieron también autoridades nacionales, departamentales, empresarios y dirigentes sindicales, entre otros.
Cardona expresó que “hablar de política industrial es, en definitiva, hablar de desarrollo y de la construcción del país que Uruguay aspira a ser en las próximas décadas”, y por eso se presentó este documento que servirá de base para la construcción de una política industrial con horizonte en 2050. La ministra destacó “el rol estratégico de la industria por su contribución al crecimiento económico, la generación de empleo de calidad, la innovación, el desarrollo tecnológico, el aumento de la productividad y la transformación productiva”, y agregó que constituye también “una herramienta para fortalecer las capacidades nacionales y promover un desarrollo con perspectiva territorial”.
Asimismo, sostuvo que el país “cuenta con fortalezas relevantes para avanzar en ese camino, como una matriz eléctrica casi totalmente renovable, reconocida internacionalmente, infraestructura de telecomunicaciones, estabilidad institucional y un ecosistema de generación de conocimiento presente en todo el territorio”. Pese a eso, consideró que “se enfrentan desafíos estructurales que requieren una estrategia de largo plazo”.
La titular del MIEM afirmó que el objetivo del ministerio es impulsar “una política de Estado capaz de orientar la transformación productiva del país más allá de los períodos de gobierno”, porque “las transformaciones estructurales no ocurren de un año para otro”, no “responden a un único período de gobierno ni se sostienen únicamente a partir de instrumentos aislados”. “Requieren continuidad, acuerdos y una dirección compartida”, enfatizó.
Además, Cardona hizo un repaso del proceso que el MIEM desarrolla desde la instalación del Consejo de Industria y de los Núcleos Productivos, espacios de diálogo que reúnen a representantes del sector productivo, como empresarios y trabajadores, la academia, los gobiernos departamentales y diversas instituciones públicas y privadas. Para la ministra, ese ámbito “permitió recoger diagnósticos, identificar desafíos compartidos y comenzar a construir una visión común sobre el futuro de la industria nacional”.
Sobre el documento presentado, explicó que analiza “el protagonismo que las políticas industriales han adquirido a nivel internacional, en un escenario marcado por transformaciones geopolíticas, la transición energética, la aceleración tecnológica y la reconfiguración de las cadenas globales de valor”. Para la titular del MIEM, “la política industrial debe orientarse a desarrollar nuevas capacidades productivas, tecnológicas y científicas que permitan responder a los desafíos y avanzar hacia una transformación productiva sostenible”.
Añadió, además, que el plan “identifica áreas con potencial para contribuir a la transformación productiva del país, entre ellas, actividades vinculadas a la industria química, la cadena forestal-maderera y la celulosa, la industria farmacéutica, las manufacturas de madera y determinados segmentos de maquinaria, especialmente maquinaria agrícola”, y sostuvo que estos sectores “no constituyen una lista cerrada de prioridades, sino una base para orientar la discusión y la construcción de futuras políticas públicas”.
Alejandro Sánchez: “Discutir de política industrial es discutir del futuro”
Por su parte, Sánchez sostuvo que “discutir de política industrial es discutir esencialmente del futuro. Discutir en un país como Uruguay es discutir qué queremos hacer en ese futuro más allá de que esté cargado de incertidumbre, pero necesitamos tener una línea de trabajo de largo plazo”. En ese sentido, dijo que “se necesita trabajar con evidencia, y es parte de lo que se ha realizado en un trabajo, un estudio que busca analizar con datos dónde estamos parados, cuáles son las megatendencias que se van dando en el mundo, qué oportunidades tenemos en ese espacio, qué cosas hemos hecho antes, qué cosas se están haciendo en otras partes del mundo, y sobre esa base poder conducir políticamente una estrategia que tiene la pretensión de ser de mediano y largo plazo. Y eso requiere dos componentes esenciales, como lo son gobernar con evidencia, y tener conducción y gestión”.
El secretario de Presidencia afirmó que “hay que tener valentía política, porque la sociedad les reclama a los gobiernos acciones concretas que resuelvan su presente. ¿Cómo resolvemos el problema del trabajo?, ¿qué pasa con una fábrica que tiene dificultades?, ¿qué pasa en un territorio donde no hay empleo y hay desocupación?, ¿cómo generamos condiciones de competitividad?, nos reclama el sector empresarial, ¿cómo logramos nuevos mercados y acuerdos comerciales? Todo hay que hacerlo. Es parte de gestionar el presente, pero si solo gestionamos el presente, perdemos la posibilidad de mirar el futuro con una estrategia para el desarrollo”.
Sánchez resaltó que, “además de contar con activos estratégicos, como la estabilidad y la certidumbre, es necesario innovar e incorporar conocimiento para originar valor y aumentar la productividad, que es el gran desafío del país”, y sostuvo que “la productividad no se va a lograr con más brazos, se va a lograr con más conocimiento e inteligencia”.
En otro pasaje de su intervención, afirmó que “se necesita que la política industrial no deje a nadie atrás”, que eso “implica pensar de forma amplia en la reconversión de los empresarios y los trabajadores”, y citó a modo de ejemplo “la compleja mutación de sectores tradicionales, como el textil”.
Reconocimiento a Uruguay
En tanto, Müller resaltó durante su intervención varias de las fortalezas de Uruguay a nivel internacional, como la agroinnovación, el liderazgo en energías inteligentes y la apuesta a la descarbonización. El funcionario felicitó a Uruguay por fomentar una estrategia orientada a la industrialización, “en un contexto en el que los países están redescubriendo la importancia de contar con políticas industriales, en áreas relevantes tanto para el país como para la región y el mundo”. Subrayó que “el país ha sido pionero en la región al combinar modernización económica con instituciones sólidas”, y destacó “su liderazgo mundial en materia de energías renovables”.