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Foto: Alessandro Maradei

Bañados de Carrasco: advierten que proyecto inmobiliario podría incrementar las desigualdades y generar daños ambientales

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La iniciativa busca instalarse en predios aledaños al humedal; mientras la Junta Departamental de Montevideo define si es de interés su estudio y la Mesa Departamental del Frente Amplio convoca a un intercambio, habitantes piden información y participar en la toma de decisiones.

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“Este saloncito es nuestro inicio. Hicimos un mural con artistas locales y el Municipio F, arrancamos a dar talleres con escuelas y liceos de la cuenca. Vinieron todos los grupos de los liceos en los que trabajo. Esto surgió hace unos cuantos años, después se ganaron los contenedores y también un ministerio, creo que fue el de Industria, Energía y Minería, puso paneles solares”, dice a la diaria Mariela Delbono, docente de Geografía, en referencia al espacio socioeducativo Rincón del Bañado. Este lugar fue fundado por habitantes de los bañados de Carrasco, allí transmiten la importancia de los humedales a la comunidad. Ella cuenta que el ecosistema y su entorno forman parte de su historia. Sin ir más lejos, su familia vive desde hace más de ocho décadas en el territorio.

Delbono forma parte de un grupo de vecinos y vecinas de los barrios Punta de Rieles, Bella Italia, Curva de Maroñas, Flor de Maroñas, Manga, Capra, Piedras Blancas, Jardines del Hipódromo, Ituzaingó, Paso Carrasco y Cruz de Carrasco de Montevideo que se movilizó tras tomar conocimiento de que un proyecto inmobiliario de 226 hectáreas pretende instalarse en predios aledaños a los bañados de Carrasco. La iniciativa privada fue presentada por la compañía Bislun SAS. Los locales articularon con otras organizaciones sociales y académicas que han llevado adelante acciones en el lugar; entre ellas está el Centro Cultural Punta de Rieles, el Centro Cultural Espacio Plaza, el Centro Cultural Espacio Cubierto, la Intersocial Municipio F, y también recibieron apoyo de la Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua (Fucvam) y el Programa Integral Metropolitano de la Universidad de la República.

Mientras la vecina sube las escaleras que van hacia el mirador de Rincón del Bañado, señala la cancha del club deportivo Old Boys & Old Girls que se encuentra lindero al espacio socioeducativo. En medio del pasto homogéneo que contrasta con lo biodiverso del entorno, hay una pareja de chajás, aves típicas que suelen habitar los humedales. Afirma que, como “no hay ruido”, las aves vuelven. Explica que las autoridades no han transmitido información a los vecinos y que esto fue lo que generó más “disconformidad”.

A su vez, recuerda que en 2025 se reglamentó el artículo 159 del Código de Aguas. La normativa declara de interés general “la conservación, protección, restauración, recomposición y uso racional y sostenible de las lagunas, bañados y zonas pantanosas y encharcadizas”. También determina la prohibición de desecar, drenar o realizar obras similares en sitios que fueran declarados por el Poder Ejecutivo como humedales de “importancia ambiental”. En setiembre, el Ministerio de Ambiente puso en consulta pública una lista de humedales que definía aquellos de “importancia ambiental” y los bañados de Carrasco formaban parte de los sitios que iban a tener protección ambiental. Sin embargo, los vecinos detectaron que en el decreto que finalmente fue firmado por los representantes del Poder Ejecutivo sus humedales no estaban. Los vecinos hicieron una solicitud formal el 14 de noviembre de 2025, donde requerían fundamentos sobre la exclusión. Hasta el momento no han tenido respuesta. Delbono manifiesta que esto les hizo “muchísimo ruido” y pide que el territorio no se convierta en el “patio trasero de los barrios privados”.

La situación del proyecto, la postura de la Intendencia de Montevideo y el debate en la interna frenteamplista

El intendente de Montevideo, Mario Bergara, firmó una resolución el 22 de diciembre de 2025 por la que solicitó a la Junta Departamental declarar de “interés departamental” la iniciativa presentada por la compañía Bislun SAS. El texto consigna que los privados propusieron hacer un Programa de Actuación Integrada (PAI) Complementario en un área de 226 hectáreas adyacentes a los bañados de Carrasco, en el Municipio F. Entre las condicionantes que puso la comuna, establece que el privado deberá determinar el “área de protección para la preservación de la matriz ambiental del bañado”, también elaborará un “informe de la viabilidad económica de la propuesta, en sus diferentes etapas”. Afirma que tendrá que “contribuir con acciones concretas para la recuperación ambiental del arroyo Chacarita y el Bañado de Carrasco” y promocionará “un futuro ecoparque metropolitano, incluyendo la creación de un paseo público por el borde del bañado, con miradores y un centro de interpretación”.

Por otro lado, en la resolución dice que la compañía realizará “estudios técnicos de base y recomendaciones de manejo para un entorno más amplio, que aporten a la planificación y gestión futura del bañado y del territorio adyacente”. Asimismo, menciona que demostrará “mediante modelación hidráulica [...] que no incrementará los caudales de escorrentía ni reducirá la infiltración”. En esta línea, sostiene que en el marco de la Evaluación Ambiental Estratégica se evaluará el “impacto sobre la calidad del agua, se definirán medidas de control de vertidos, escorrentía e infiltración y se asegurará que no se degrade la función de purificación del humedal”. Otro de los puntos que establece la resolución es la creación de una comisión de seguimiento del PAI Complementario que funcionará “a partir de la declaración de interés departamental y hasta la aprobación” de la herramienta. Estará integrada por la Intendencia de Montevideo, dos integrantes de la Junta Departamental, la alcaldesa del Municipio F, dos integrantes del Concejo Municipal, un integrante del Concejo Vecinal 9 y la parte promotora, “sin perjuicio de poder recurrir a las organizaciones de la sociedad civil organizada del ámbito toda vez que se entienda necesario”. Resalta que el proyecto tendrá que “asegurar la conectividad del acceso público al humedal”.

Justo Onandi, coordinador institucional de la Intendencia de Montevideo, dijo a la diaria que cuando asumieron en julio de 2025 se enteraron de que había una resolución del período anterior que buscó declarar de interés departamental la iniciativa. “Vimos que le faltaba mucho más contenido para resguardar temas ambientales, de desarrollo urbano, sociales, también con respecto a la conectividad y accesibilidad a todo este entorno”, apuntó. De esta forma, el proyecto inmobiliario pasó a abordarse en un “gabinete territorial”. “Lo que estamos planteando es habilitar los estudios correspondientes para que, en función de los resultados, se pueda llegar a definir si corresponde o no habilitar el proyecto de desarrollo inmobiliario previsto, pero hay que dotarlo de una cantidad de estudios que no tenía [pautados] en ese momento [...]. El PAI Complementario es el que genera una cantidad de estudios ambientales, sociales, urbanísticos, de movilidad, territoriales, relacionados con el bañado”, expresó.

Foto: Alessandro Maradei

El jerarca dijo que para “resguardar” los bañados de Carrasco proponen la generación de “un parque lineal con accesibilidad pública”. También confirmó que la iniciativa debe recibir el visto bueno del Ministerio de Ambiente. Al consultarle si van a disponibilizar información sobre el proyecto, respondió que están en una “etapa de estudios” donde “hay un detalle que es reservado en este momento porque, en definitiva, es una iniciativa privada”, pero que “una vez que se entienda que los estudios van avanzando, se empiezan a hacer públicos”. “Lo que tenemos es una propuesta”, catalogó, y agregó que desde la comuna están “convencidos” de que es “muy interesante”. “De cumplir todas las habilitaciones, es una propuesta transformadora del territorio, de desarrollo, de mejoras para algunas zonas que requieren inversión y trabajo para que mejore la situación”, consideró.

Ediles frenteamplistas, que deberán tomar la decisión de aprobar o no la declaratoria de “interés departamental” del proyecto privado, pidieron que la Departamental de Montevideo del Frente Amplio aborde el tema. El lunes 4 de mayo se inició el intercambio. “Esto permite contar con la opinión de las bases; cada coordinadora tiene su representante. Hubo vecinos que se acercaron para interiorizarse. Empiezan a aparecer objeciones que provienen del propio territorio, de los vecinos que viven ahí, de los productores rurales. Está bueno escucharlos antes de tomar una posición definitiva”, planteó Juan Ceretta, abogado y también representante del Frente Amplio en la Junta Departamental de Montevideo. Desde su perspectiva, este tipo de instancias “enriquecen mucho el debate”.

“La resolución establece una serie de requisitos ambientales para mitigar el impacto, aún no contamos con elementos claros para saber qué efecto tendría esto en el humedal y las consecuencias ambientales que trae una obra de este tipo en las inmediaciones”, acotó. Recordó que existen “un montón de asentamientos en la zona”, que una gran parte “están en los bordes de cañadas o arroyos” y que “una de las primeras consecuencias que trae aumentar la superficie rígida sobre el humedal es la inundación, el aumento del caudal de los cursos de agua”. Enseguida, Ceretta se comprometió a transmitir la información que obtengan a la Universidad de la República y “tratar de tener insumos de carácter científico”.

Por otro lado, el edil frenteamplista Pedro Pastorín contó que el proyecto está bajo estudio de la Comisión de Planeamiento Urbano, que aún “no comenzó a debatirlo”. Sin embargo, admitió que “sí comenzó un debate en la bancada del Frente Amplio”. Manifestó que la Departamental de Montevideo es “la que nos va a terminar orientando en el estudio”. “Entendemos que hay que estudiar el suelo y que esto no nos compromete a la bancada de ediles ni a ningún edil a posteriormente votar el proyecto. La declaración de interés departamental habilita el estudio, con el PAI Complementario. Es una discusión muy compleja. Claramente para nosotros son muy importantes la salud y el estado del bañado y, en particular, la situación de los asentamientos en el Municipio F”, añadió. Aseguró que es “una discusión que no está saldada”. “La Departamental, en conjunto con la bancada de ediles, va a ir resolviendo cómo se avanza, hasta dónde se avanza o si no se avanza. Entiendo que está todo abierto. Vamos a tomarnos el tiempo necesario para estudiarlo y que sea lo mejor posible”, finalizó.

Desde el Municipio F transmitieron a la diaria que aún no tienen “una postura oficial sobre el tema” y que “está todo en estudio”.

Presiones acumuladas en un sistema de alta sensibilidad socioambiental

Los vecinos, vecinas, organizaciones sociales e integrantes de la academia vienen trabajando en conjunto sobre el territorio desde hace mucho tiempo. Han organizado encuentros donde comparten ideas de cómo mejorar el estado de los bañados de Carrasco y su entorno, también pidieron a la Junta Departamental de Montevideo que los reciba antes de tomar una decisión sobre el proyecto inmobiliario. En este contexto, recientemente elaboraron una carta donde la articulación resume sus preocupaciones y motivaciones.

En el documento, al que accedió la diaria, recuerdan que los bañados de Carrasco forman parte de la cuenca del arroyo Carrasco, un sistema “de aproximadamente 20.500 hectáreas que articula cursos de agua, territorios urbanos, rurales y periurbanos”. La habitan aproximadamente 256.753 personas, que equivale aproximadamente al 7,7% de la población del país. Destacan que “los bañados deben ser comprendidos como un sistema ambiental dinámico, directamente vinculado a los procesos que ocurren en sus entornos inmediatos y en los cursos de agua que integran la cuenca”. Enseguida, enfatizan que el humedal cumple funciones ecosistémicas clave como “la regulación del ciclo hidrológico, la amortiguación de inundaciones, la filtración natural del agua, el soporte de biodiversidad y el almacenamiento de carbono”. Remarcan que “cualquier intervención en el entorno del bañado tiene efectos acumulativos sobre el sistema en su conjunto”.

Mariela Delbono.

Foto: Alessandro Maradei

Uno de los ejes clave del informe son los cambios de uso del suelo en el Municipio F, en particular en el entorno de los bañados de Carrasco. Señalan que investigaciones académicas han constatado “una fuerte expansión del uso del suelo suburbano, que crece más de un 140%, asociada a la instalación de usos logísticos, infraestructuras y recreativos” en el período 2008-2022. Por otro lado, registraron “una reducción importante del suelo rural productivo, con una caída superior al 30%, lo que refleja la progresiva desaparición de unidades agrícolas en zonas como Villa García y Punta de Rieles”. Insisten que estos procesos son acompañados por “un incremento de áreas urbanas no consolidadas y asentamientos, lo que da cuenta de una creciente presión habitacional en la periferia”. En paralelo, también identifican que existe el fomento de la “especulación inmobiliaria”, que se ve reflejada en “construcciones de (semi) barrios privados en el territorio rural”.

Insisten en que este tipo de proyectos inmobiliarios “generan impactos sobre las comunidades que habitan y utilizan el territorio, tanto por la transformación de los usos del suelo como por posibles cambios en el acceso, apropiación y significado de estos espacios”. “El suelo del sector es relativamente barato para los promotores inmobiliarios y eso les permite maximizar ganancias por renta de suelo, quienes allí habitan se exponen a procesos de expulsión o desplazamiento a partir de la dinámica inmobiliaria. Asimismo, existe el riesgo de profundizar desigualdades en el acceso al territorio (referente a oportunidades de empleos de calidad y estabilidad, brechas de género, etcétera) y a los bienes ambientales, en un contexto donde conviven usos diversos y actores con distintas capacidades de incidencia”.

Entienden que la iniciativa que generó el nuevo conflicto “se inserta en un territorio que ya presenta dinámicas de transformación significativas y presiones acumuladas sobre un sistema ambiental de alta sensibilidad”. “Consideramos que actualmente no existen las condiciones necesarias para avanzar en su declaración de interés departamental sin comprometer el funcionamiento integral del sistema de la cuenca y los valores ambientales, sociales y territoriales asociados”, concluyen. Por esta razón, piden no avanzar en este procedimiento. A su vez, observan que “cualquier decisión sobre el futuro de este territorio” debe basarse en “un enfoque integral, que contemple el carácter sistémico del humedal”, así como “en el cumplimiento efectivo de los principios de prevención, participación y sostenibilidad establecidos en el marco normativo vigente”. Hacen particular foco en “asegurar instancias de participación efectiva de los actores territoriales, que trasciendan mecanismos meramente consultivos y permitan una incidencia real en el proceso de toma de decisiones”.

En este marco, defienden el suelo de uso rural destinado a la producción de alimentos y plantean que existe una “inconsistencia con los compromisos asumidos por el Estado en materia de protección ambiental y opacidad en el manejo de la información”. Por ejemplo, hacen referencia a la vulneración del Acuerdo de Escazú, que obliga a los estados a garantizar participación, acceso a la justicia y a la información en asuntos ambientales. Consideran que es “particularmente preocupante que un proyecto impulsado sobre un área de biodiversidad estratégica se desarrolle de espaldas a la opinión pública, sin asegurar mecanismos adecuados de información, participación y transparencia”.

En la carta también solicitan evaluar “la coherencia del proyecto con los instrumentos de ordenamiento territorial vigentes” y promover “medidas de protección ambiental para el sistema de los Bañados de Carrasco y su entorno”. “El futuro de los Bañados de Carrasco no se reduce a un proyecto puntual, sino que forma parte de una discusión más amplia sobre el modelo de desarrollo territorial en la periferia metropolitana y la relación entre la ciudad y sus ecosistemas. En este sentido, entendemos que las decisiones que se adopten deben estar a la altura de la complejidad y relevancia de este territorio”, finaliza el informe.

Delbono subraya que “lo urbano está cercando el bañado”. Y hace un llamado a su protección: “Si el bañado colapsa y no cumple con la función de esponja que tiene, los barrios de Manga y Punta de Rieles se inundan. El bañado absorbe el agua excedente, pero si se llena de basura no cumple con su función, y si lo disecamos tampoco”.

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